Presidenta del AyA reconoce “desviación muy alta” en cobros de recibos durante la pandemia
AYA DICE QUE COBRA DE MANERA ACUMULADA LO CONSUMIDO EN MARZO Y ABRIL, CUANDO SE USÓ EL PROMEDIO

Yamileth Astorga, presidenta del AyA, compareció ante los diputados el pasado miércoles 10 de junio (Archivo).
(CRHoy.com). -Yamileth Astorga, presidenta del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), reconoció ante los diputados que su institución ha incurrido en una "desviación muy alta" entre lo que le ha facturado a los costarricenses y su consumo real de agua potable.
Esta diferencia se ha registrado durante la atención de la pandemia por COVID-19.
Ante la consulta del diputado frenteamplista, José María Villalta, sobre las quejas de los usuarios por montos altísimos en la facturación durante la pandemia, Astorga respondió: "¿Cuál fue el problema? En estos meses de pandemia tuvimos que suspender la lectura (de medidores) y se tuvo que sacar promedios (de lo consumido), pero en efecto esto ha generado una desviación muy alta".
CRHoy.com consultó a la Oficina de Comunicación del AyA sobre el significado de dicha "desviación" y esta fue su respuesta:
"La desviación se refiere a la diferencia entre lo que se facturó de manera estimada (con base en un promedio histórico de consumos) y lo que realmente los usuarios consumieron".
Este jueves 11 de junio, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) mostró su preocupación por el importante aumento de usuarios que se quejan contra las empresas que ofrecen los servicios de agua potable y electricidad, dado que han estado facturando montos mucho más altos durante la pandemia. La mayoría de inconformidades responden precisamente a que los recibos presentan montos muy elevados que no corresponden a lo que los usuarios pagan usualmente.
Además, Roberto Jiménez, regulador general, dijo que otra de las preocupaciones es que las empresas que prestan los servicios no están atendiendo las quejas de los consumidores.
AyA explica el "acumulado"
Como medida preventiva para evitar más contagios, el AyA suspendió la lectura de los hidrómetros (medidores) en el sitio, que son los que permiten saber con certeza el agua consumida por cada cliente.
Ante la ausencia de este dato, durante marzo y abril el AyA sacó un promedio de consumo, basado en lo que históricamente cada cliente pagaba y así podría cobrar.
Sin embargo, el AyA dice que en muchos casos el promedio que se cobró durante marzo y abril no reflejó el consumo real, sino que lo facturado "pudo" haber sido mayor. El teletrabajo, el cierre de escuelas y las medidas de higiene hicieron que se disparara el gasto de agua.
Por esto, dice el AyA, en las facturas de mayo y junio se podría estar cobrando esa diferencia, que es la "desviación muy alta", de la que habla Astorga.
"La diferencia entre lo que se facturó en estos dos meses (marzo – abril) frente al consumo real se pone al cobro de manera acumulada en mayo o junio, según sea el caso, lo que provoca una facturación en muchos casos mayor a la de meses anteriores", explicó el AyA.