¿Por qué Otto golpeó tan fuertemente a Guayabo y Upala?
Cercanía de sitio de la tragedia con zona montañosa incidió en muertes en Bagaces
Una serie de factores geográficos e hidrológicos agravaron las consecuencias del paso del huracán Otto por Guayabo de Bagaces y Upala.
La furia del ciclón, el primero en tocar territorio costarricense, arrasó con miles de casas y cobró 10 vidas.
Tras varios días del principal impacto, las comunidades aún luchan por recuperarse de los implacables efectos del barro y agua, que bajaron por los ríos vestidos de verdugos en la noche del jueves y madrugada del viernes.
Lidier Esquivel, jefe de mitigación de riesgos de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), hizo hincapié en algunos aspectos que incidieron en la fatalidad.
Asegura que la cercanía del centro turístico El Guayacán –donde murieron 4 personas- con la zona montañosa del volcán Miravalles y la cercanía del centro de Upala con el río Zapote, cuya crecida arrasó con todo lo que pudo, agravaron la situación.
En ambos lugares potentes avalanchas de barro, agua, troncos y escombros golpearon a gran velocidad todo lo que vieron a su paso.
Tragedia en Guayabo de Bagaces
Según describen los lugareños, llovió de manera ininterrumpida por espacio de 5 horas. A eso de las 9:00 p.m. ya la avalancha proveniente de las faldas del Miravalles hacía de las suyas. Posiblemente, la vulnerabilidad del terreno facilitó el desprendimiento de material.
También muchas casas quedaron inundadas por la crecida del río Blanco, el cual pasa muy cerca de algunas barriadas de la localidad.
Producto de la crecida del río en Bagaces se destruyó 1 puente y otros resultaron socavados, con visibles daños.
La CNE confirmó que evalúa las quebradas en las laderas sureste y noroeste del volcán Miravalles. Allí se analizan quebradas como la Brava, Zapote, Bijagua, Naranjo o Pichardo. Además, de los ríos Raudales, Higuerón, Hornillas y Cuipilapa.
Tragedia en Upala
Llovió de manera copiosa durante varias horas en la noche del jueves.
Como lo reconoce Esquivel, la cercanía del río Zapote con la comunidad de Upala fue suficiente para que las consecuencias fueran desastrosas.
Ese río bordea prácticamente todo el centro de la localidad y fue el responsable de las cabezas de agua que dejaron en la calle a centenas de habitantes.
"Jugó un papel fundamental. Fue uno de los ríos más afectados. Está lleno de material", explicó el funcionario.
En resumen, Otto dejó más de 1.400 casas afectadas y 10.800 personas afectadas directamente.


