Policías sospechosos de colaborar con narco en Aserrí regresaron a sus funciones: Autoridades valoran cómo quitarlos
Todos quedaron libres y sin medidas cautelares
El jefe de una delegación de Fuerza Pública, un jefe de puesto y dos uniformados más sospechosos de colaborar con una banda dedicada al narcotráfico en Aserrí y Acosta, regresaron a sus funciones.
Se trata de los oficiales apellidos Salazar, Sandí, Gómez y González que fueron detenidos el pasado 18 de diciembre y posteriormente quedaron en libertad absoluta y sin ningún tipo de restricción.
El Ministerio Público informó que los policías fueron trasladados el día de los allanamientos hacia sede judicial, pero no quedaron bajo arresto y únicamente les tomaron los datos correspondientes para lograr ubicarlos con mayor facilidad.
Ante este panorama, crhoy.com consultó al director de Planes y Operaciones del Ministerio de Seguridad Pública, Freddy Guillén, quien confirmó que la Fuerza Pública está valorando opciones como enviarlos de vacaciones o un traslado, mientras se realiza una investigación disciplinaria de forma paralela.
"Dentro de la política de cero tolerancia a la corrupción, la Fuerza Pública está desarrollando las investigaciones acordes a este incidente, a fin de valorar las acciones a seguir, incluso el posible despido de los oficiales, de acuerdo al reglamento de faltas leves y faltas graves.
En este momento se están en proceso de investigación y esperamos que en los próximos días se establezca la responsabilidad y poder accionar el sistema disciplinario.
En este momento se está valorando enviarlos de vacaciones mientras se avanza el proceso y sino, serán reubicados en alguna otra unidad", explicó Guillén.
Caso Barber
El oficial detenido de mayor rango es de apellido Salazar y tenía 20 años de trabajar como policía, mientras que el jefe de puesto de apellido Sandí, contaba con una trayectoria de 25 años en total.
Ambos fueron arrestados por la Sección de Estupefacientes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) como parte de las diligencias que realizaron para culminar con la parte operativa del Caso Barber, por el cual se detuvo a 21 personas.
En apariencia, los policías tuvieron un rol significativo en la estructura, pues se dedicaban a facilitar información a una banda narco asentada en Aserrí y Acosta sobre acciones que iban a desarrollar: por eso lograron evadirlas en varias ocasiones.
A los jefes policiales se suman dos uniformados de apellido Godínez y otro apellido Arias, ambos agentes de policía con 14 y 7 años de servicio respectivamente.
Ambos están en un cargo cuyo salario base ronda los ₡375 mil, pero que con diferentes incentivos y componentes puede llegar a superar el medio millón de colones.
De acuerdo con el OIJ, la banda desarticulada era liderada por un sujeto de apellido Ramírez, conocido como "El Renco", quien había salido de prisión hace aproximadamente tras cumplir una sentencia luego de ser hallado culpable de participar en la organización de Marco Antonio Zamora Solórzano, alias "El Indio", uno de los criminales más sangrientos de los últimos años en el país.
Los investigadores consiguieron identificar cuatro puntos de venta muy fuertes que dominaba este grupo, los cuales se encargaban de distribuir drogas en diversas comunidades de La Fila de Aserrí, Acosta y cercanías.
Parte de su mercado activo eran colegiales de esas zonas, sin embargo, con la salida de clases perdieron muchos ingresos, pues tenían a varios de sus operarios dedicados únicamente a buscar estudiantes en las afueras de los centros educativos.
El OIJ arrancó este caso luego de iniciar la investigación de un doble homicidio en el 2023 y otro asesinato en el 2024, donde resultaron fallecidos dos menores de edad.







