Policías que mataron a perro en Purral pudieron verlo antes de subirse a patrullas, revela informe

Necropsia confirma muerte del animal por heridas en su cabeza y cráneo

Un informe de perimetría realizado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) revela que los policías de Fuerza Pública que atropellaron y mataron a un perro en Purral de Goicoechea, podían ver al animal antes de subirse a los carros, pero una vez en los vehículos, tenían obstáculos en la visibilidad.

Así lo revela el dictamen de la Sección de Ingeniería Forense, al cual crhoy.com consiguió acceso. El viernes 23 de agosto, los investigadores de la Unidad de Planimetría se desplazaron hasta la calle El Matadero en Los Cuadros de Purral, para recrear la escena del atropello, ocurrido el pasado 9 de agosto.

Con base en la recreación, se indica que tanto los conductores de las patrullas como los uniformados que iban en el asiento de acompañante, tuvieron "puntos ciegos" u obstaculizaciones para divisar al animal. El documento indica:

Respecto al hecho de "… determinar, si en el momento en que las patrullas realizan el giro para salir del lugar donde se encontraban, se podía ver el canino o bien, se existió un punto ciego", es necesario indicar que en dicha zona donde se ubicaron los vehículos previo a la maniobra de avance o salida de los vehículos, se determinó que existen elementos de la carrocería que imposibilitan observar la posición del canino.

No obstante, en el informe también se interpreta que algunos de los uniformados pudieron haber tenido alguna posibilidad de ver al animal en la calle, previo a subirse a los pick-ups y empezar a maniobrarlos.

Al "…momento en que las patrullas se encuentran detenidas (como se observa al inicio del video)" el canino sí podía ser visto por las personas conductoras de las unidades 2664 y 3778. Sin embargo, para el acompañante de la unidad 2664 no era posible observar el canino en dicha posición, mientras que para el acompañante de la unidad 3778 se observa que existen posibilidades de ver el canino, sin embargo la posición y maniobra del conductor puede afectar en dicha visibilidad.

Aunque la pesquisa tampoco es concluyente en asegurar que los oficiales vieron al perro e inclusive se señala que el color gris del animal pudo inferir en su visibilidad, al estar tirado en la calle. Según dice el documento:

Es importante mencionar del color del canino sobre el asfalto, presenta color que podría hacerlo poco visible, como se observa en el video. 

Visibilidad

Según se aprecia en las fotografías del informe, que desde las posiciones iniciales que presenta el video, el canino era visible por el conductor pero no para el acompañante de la segunda patrulla.

Mientras que en la posición inicial, en la primera patrulla el conductor sí tendría visibilidad del perro y  existe la posibilidad de que también por el acompañante. Sin embargo, según la posición o maniobra del conductor, esto podría influir en la visibilidad del otro uniformado.

Una vez que la patrulla hace reversa para salir, se observa que el acompañante de la primera unidad policial no tiene visibilidad del perro y en el caso del conductor, elementos como el paral y el espejo retrovisor afectan su visibilidad.

Cuando avanza hacia adelante como la maniobra de salida del vehículo, estas partes de la carrocería imposibilitan observar al animal en la posición que  permanece en todo momento, según dice el informe.

En el caso de la segunda patrulla, cuando arranca y maniobra, la persona acompañante no tiene visibilidad del canino y para el conductor es visible solo si gira la cabeza aproximadamente en 90 grados hacia la izquierda.

Al iniciar el retroceso, existen elementos de la carrocería del vehículo que imposibilitan observar al perro en la posición en la cual permanece en todo momento, dice el documento.

Para fijar cada una de las posiciones de los vehículos, los peritos utilizaron el video aportado y patrullas con las mismas características. Asimismo, utilizaron como marcas de referencia las líneas y dibujos de color blanco que se aprecian sobre el asfalto, así como las estructuras de la calle.

 

Necropsia revela causa de muerte

El OIJ confirmó días atrás la ejecución de una necropsia, llevada a cabo en la Escuela Veterinaria San Francisco de Asís, ubicada en Coronado. Estos exámenes forenses pretendían determinar la causa de muerte del animal. Crhoy.com tuvo acceso también a dicho documento.

Este análisis confirma que el perro murió producto de heridas importantes en su cabeza. "La muerte se produjo como consecuencia de un severo traumatismo craneoencefálico con hemorragias severas", indica el documento.

No obstante, una nota adicional al informe final señala que identificaron un error en la cadena de custodia relacionado con la necropsia. A esto se suma que, tal y como dio a conocer este medio la semana pasada, el cuerpo del perro apareció dentro de una maleta y horas después del incidente fue entregado por un habitante de la calle a otros oficiales.

Así consta en las bitácoras policiales de la delegación, a la cuales crhoy.com consiguió acceso.

Fue el propio 9 de agosto de 2024, cuando una unidad de la policía acudió a la calle "El Matadero", donde ocurrieron los hechos y detectaron la presencia de unos restos que al parecer correspondían al atropellado.

Allí determinaron que al animal ya se lo habían llevado. Posterior, a las 8:30 p.m., un habitante de la calle llegó al lugar y dejó tirado al can a unos 50 metros de la escena, según consta en los registros policiales. Luego, al parecer vecinos de la zona lo volvieron a colocar donde fue atropellado, pero ahora dentro de una valija azul con el cuerpo del animal dentro.

Aproximadamente una hora después, al menos un fiscal del Ministerio Público y tres agentes de la Sección de Inspecciones Oculares y Recolección de Indicios (SIORI) del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), estuvieron a cargo de la escena, para ejecutar exámenes judiciales y recolectar los restos del animal. Oficiales de la Fuerza Pública acompañaron a custodiar.

De las pruebas solicitadas por la Fiscalía, todavía está pendiente un informe ambiental y la apertura de los teléfonos que decomisaron a los uniformados. El juicio continuará el próximo sábado 7 de setiembre.

Los sospechosos Quijano Muñoz y Quiel Coto en entrevista con crhoy.com, negaron que hayan regresado al lugar de los hechos a buscar casa por casa a los dueños del animal para ofrecerles ¢40 mil en efectivo a cambio de no denunciar, tal y como lo denunciaron varios vecinos.

Todo quedó capturado en una cámara de video, que muestra cómo a las 4:45 p.m. aproximadamente, dos unidades vehiculares de la Fuerza Pública hacen un giro y pasan por encima del animal, que estaba acostado sobre la calle.

Las mismas imágenes muestran cómo el perro convulsiona producto del atropello, mientras las patrullas se retiraban de la calle sin salida. Posteriormente, el director del cuerpo policial, Marlon Cubillo, confirmó la muerte del perro.

La investigación administrativa-disciplinaria es paralela y separada al proceso judicial que sigue la Fiscalía, mediante el expediente mediante el cual se tramita el caso es el 24000800-1092 PE. Adicionalmente, esos sujetos afrontan una causa disciplinaria por estos hechos.

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