Policías pagan arreglos de patrullas con dinero propio: hay 1900 unidades fuera de servicio
Seguridad invierte más de ¢2 mil millones de colones en reparación de unidades pero señala que presupuesto es insuficiente

En la Zona Sur se dieron de baja 76 unidades policiales. Cortesía
(CRHoy.com) Un oficial de una delegación de Heredia guarda en su billetera una factura por ¢80 mil colones. Es de un taller en donde lograron reconstruir el clutch de una patrulla que tenía meses fuera de servicio. Hoy, orgulloso, cuenta que esa unidad se encuentra en uso.
Él y unos compañeros decidieron pagar el arreglo del carro con dinero propio. No es un caso aislado. En las delegaciones se conocen más eventos similares, en donde los oficiales hacen un gasto extra para seguir su vocación y burlar los trámites burocráticos. Así pueden atender más incidentes.
El país enfrenta una problemática: cada vez hay menos unidades disponibles y según las autoridades, la atención de la pandemia por COVID-19, ha provocado un desgaste que no estaba previsto en las patrullas.
Los cuerpos policiales del Ministerio de Seguridad Pública cuentan con 5137 unidades contabilizando motocicletas, vehículos, camiones, busetas y cuadraciclos. No obstante, de ellos, hay 1.937 unidades fuera de servicio. La cifra fue entregada ante una consulta de CRHoy con fecha del 5 de julio de 2021.
Las casi 2000 unidades que se encuentran fuera de servicio representan un 38% de la totalidad.
El viceministro de Seguridad, Randall Vega Blanco, detalló que hay 3 principales motivos por las que las unidades se dan de baja: colisión y vuelco, daño mecánico y el incumplimiento de los requisitos legales de circulación.
Además detalló que la reparación de unidades se gestiona por 3 vías que son a través de un taller interno con "repuestos nuevos o de la bodega de rescate"; la reparación a través de contratación de un taller externo y a través del reclamo de una póliza en el caso de accidente de tránsito.

Imagen ilustrativa. En la Delegación de Corredores hay un total de 41 unidades fuera de servicio. Cortesía.
Se invierten ¢2 mil millones y falta de presupuesto
CRHoy.com consultó por los presupuestos que destina el Ministerio de Seguridad para la reparación de las unidades policiales y la cifra anual supera los ¢2 mil millones de colones.
Por ejemplo, Seguridad reportó que la inversión para la reparación de unidades se divide de la siguiente manera:
- Mantenimiento y reparación de Equipo de Transporte ¢1.150 millones de colones.
- Herramientas e Instrumentos ¢27 millones de colones.
- Repuestos ¢ 805 millones de colones.
- Maquinaria y Equipo ¢ 27 millones de colones.

Eso sí, las autoridades sostienen que la falta de presupuesto para la compra de repuestos, pagar mantenimiento y para la adquisición de equipos y herramientas es el principal obstáculo que manejan.
Asimismo, la falta de mecánicos y la imposibilidad de adquirir nuevas plazas o reasignar las existentes complica la situación.
"Es importante hacer notar que la demanda (cantidad de vehículos por reparar) siempre es mayor a la cantidad de recursos disponibles; lo que genera un pendiente permanente de vehículos por atender", comentó el viceministro Vega.
Desgaste por COVID-19
En el Ministerio de Seguridad aseguran que "los vehículos policiales han sufrido un desgaste mayor y acelerado" producto de la implementación de las restricciones sanitarias implementadas durante la atención de la pandemia por COVID-19.
Según el viceministro Vega ese desgaste ha obligado a ejecutar una priorización es el tema de las reparaciones. Según informó, se han considerado factores como kilometraje, estado, antigüedad, tipo de combustible, ubicación, vida útil y otros.

Imagen ilustrativa. En la Región de Ciudad Neilly se mantienen 70 unidades activas en la zona y 35 fuera de servicio temporalmente. Cortesía
Mientras tanto, en otro lugar de Heredia, un oficial logró recuperar otra unidad que estaba abandonada. De su bolsillo pagó el arreglo. La unidad es sumamente útil para las operaciones: cuando hay un detenido se lo llevan de una vez y no tienen que llamar a la central y esperar que les envíen un carro adicional.
Él no quería esperar, ni tampoco que vayan 2 unidades a un mismo sitio, cuando hay ciudadanos reportando incidentes y saben que muchos -especialmente las denuncias por ruido- se quedan sin atender.