Policías designados por gobierno para vigilar APM Terminals facilitaron movimientos de cocaína

Allanamiento caso Leviatán. Foto: PCD
Los policías designados durante el gobierno de Rodrigo Chaves Robles (2022-2026) para controlar el ingreso y salida de mercancías a la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), operada por APM Terminals, según la investigación de la Policía de Control de Drogas (PCD), terminaron facilitando el ingreso de cargamentos de cocaína al puerto para que salieran hacia Europa y Estados Unidos.
Esa es una de las principales conclusiones del expediente que sustenta la operación Leviatán, ejecutada este martes por la PCD y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), investigación que reunió los casos Hermandad, Parrilla, Navidad, Clarividente Iscariote, Judas, Maquiavel, Can, Tiggo, Sigilo, Silente, Confite, Monte, Némesis y otras pesquisas sobre narcotráfico internacional.
La Fiscalía sostiene que la organización criminal infiltró a oficiales destacados en el puesto fronterizo LIMA 2, en Peñas Blancas, quienes aprovecharon su posición para permitir el ingreso y salida de cabezales sin aplicar los controles que exige la ley.
El expediente identifica como integrantes de la presunta estructura a los oficiales Rubén Gabriel Carmona Salazar, Estiben Mauricio López Díaz y Miguel Eduardo Rojas Campos. Además, atribuye actuaciones concretas a Fabián Ramiro Mora Fonseca, Kailor de los Ángeles Herrera Valerín, Leandro Solís Guillén, Andrey Quirós Agüero, Anthony Lorenzo Madrigal Lara, José Carlos Solís Fallas, Roberto José Araya Fuentes y Geison Delgado Mora.
Policías dejaban pasar los cargamentos
El expediente describe un mismo patrón en distintos episodios investigados.
Según la Fiscalía, los policías omitían revisar documentos, verificar la identidad de los conductores o inspeccionar los cabezales vinculados con la organización criminal. En otras ocasiones, autorizaban el ingreso o la salida de vehículos pese a que incumplían los procedimientos establecidos para acceder a zonas restringidas.
Los investigadores sostienen que esas acciones permitieron que la organización movilizara contenedores sin despertar sospechas durante su recorrido hacia Limón.
El expediente incluso atribuye a varios oficiales una actuación coordinada dentro de un mismo turno, donde cada uno habría intervenido desde el puesto de control que tenía asignado para garantizar el tránsito de los vehículos.
Protección para llegar a APM
La documentación judicial señala que la participación de los policías resultó estratégica porque la organización necesitaba trasladar los contenedores hasta la Terminal de Contenedores de Moín, donde ocultaba cocaína en cargas de exportación con destino principalmente a Europa.
Para la Fiscalía, la red necesitaba funcionarios que evitaran inspecciones durante el recorrido terrestre y redujeran el riesgo de detectar los cargamentos antes de llegar al puerto.
Los investigadores documentaron varios eventos en los que los vehículos relacionados con la organización cruzaron los puestos policiales sin enfrentar los controles que normalmente aplica la Policía de Fronteras.
Infiltración institucional
La operación Leviatán consolidó varias investigaciones desarrolladas durante años por la PCD y el OIJ. El Ministerio Público sostiene que todas esas causas revelan un mismo modelo de operación: organizaciones dedicadas al narcotráfico internacional que reclutaban funcionarios públicos para asegurar el traslado de los cargamentos.
En el caso de la Policía de Fronteras, el expediente concluye que los oficiales aprovecharon las funciones que el Estado les encomendó para proteger el paso de los contenedores y facilitar las operaciones de la organización criminal.
Por esa razón, la Fiscalía los incluyó como parte de la estructura investigada y les atribuye distintos niveles de participación de acuerdo con los hechos documentados.
La operación Leviatán pretende desarticular esa red de colaboración que, según la investigación, permitió durante varios años movilizar cargamentos de cocaína hacia APM Terminals mediante la participación de funcionarios encargados de resguardar uno de los principales puntos de control del país.
Así describe la documentación judicial el rol de cada uno de los policías o expolicías involucrados:
- Fabián Ramiro Mora Fonseca: omitió aplicar los controles de seguridad en el puesto LIMA 2 junto con otros funcionarios, lo que habría facilitado el tránsito de vehículos vinculados con la organización.
- Kailor de los Ángeles Herrera Valerín: lo ubican junto a Mora Fonseca durante el ingreso de un cabezal que, de acuerdo con el expediente, no debía acceder a la terminal.
- Estiben Mauricio López Díaz: lo vinculan con varios ingresos irregulares de cabezales y contenedores en distintos eventos investigados y lo identifica como uno de los presuntos integrantes de la estructura criminal.
- Leandro Solís Guillén: omitió revisar la documentación de un cabezal en el puesto de salida de LIMA 2, lo que permitió la salida de un contenedor.
- Miguel Eduardo Rojas Campos: dentro del grupo de presuntos integrantes de la organización criminal que operaba en la frontera.
- Andrey (Jesús Andrevy) Quirós Agüero: se le atribuye haber permitido la salida irregular de un cabezal.
- Anthony Lorenzo Madrigal Lara: omitió aplicar los controles correspondientes durante el ingreso de un contenedor.
- José Carlos Solís Fallas: Figura en el mismo hecho investigado que Anthony Madrigal Lara y, según la Fiscalía, participó en el ingreso irregular de un contenedor desde el puesto LIMA 2.
- Roberto José Araya Fuentes: omitió reportar irregularidades detectadas en el carril 8 del puesto LIMA 2.
- Geison Delgado Mora: permitió el ingreso y la salida irregular de un contenedor en hechos ocurridos el 8 de junio de 2025.
