Pobreza extrema y baja escolaridad impulsan reclutamiento de menores por grupos criminales
Puntarenas es la provincia que se ha visto más afectada por el aumento de la criminalidad

Grupos criminales reclutan jóvenes, principalmente en zonas costeras, para la comisión de delitos. Imagen elaborada por Angie Bravo
Factores demográficos, pobreza, educación inacabada y falta de empleo son algunos de los factores que han impulsado el aumento de la criminalidad, principalmente en las zonas costeras y con ello también el reclutamiento de jóvenes para que cometan actos delictivos.
Randall Zúñiga, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), detalló en entrevista exclusiva con CRHoy.com que el tener que combatir contra delincuentes cada vez más jóvenes, es uno de los principales retos de los agentes judiciales al momento de cumplir con su labor.
"El policía tiene esa característica, está trabajando contra delincuentes y contra delincuentes cada vez más jóvenes y el policía se hace cada vez más viejo, entonces llega esta asimetría tan importante (…)
Son cuestiones que al final todo suman en contra de la actuación de la policía y que la gente quiera quedarse aquí en la policía", mencionó Zúñiga.
El jerarca explicó cuáles son las principales causas que han promovido el aumento del reclutamiento de jóvenes por parte de grupos criminales, principalmente en las provincias de Limón, Guanacaste y Puntarenas.
"La educación inacabada en estos lugares, la gente no llega ni siquiera al noveno grado de colegio, entonces si vos estás con esa particularidad, ¿en dónde vas a encontrar trabajo? En ningún lado.
Y si lo encuentras no te van a pagar bien y tienes que ir a trabajar de sol a sol para que te paguen 250 mil colones. Mejor en un casito te lo ganas con un narco, entonces ese es el detalle", indicó Zúñiga.
Esto incluso ha impedido a la policía judicial realizar reclutamiento en sectores como el cantón central de Limón, ya que debido a la baja escolaridad, los postulantes no cumplen con los requisitos para entrar al OIJ.
"¿De qué va a trabajar esa gente si no estudia? ¿Qué empresa se va a ir a Limón si no hay mano de obra calificada? Nosotros ni siquiera podemos reclutar gente en Limón porque no tienen el bachillerato de colegio.
Si reclutamos en Guápiles alguno, pero en Limón todo el que llegaba no tenía bachillerato de colegio, entonces qué complicado, es una cuestión bastante estructural que está afectando", explicó Zúñiga.
Además, el jerarca detalló que el factor demográfico es muy importante, ya que para inicios de este siglo hubo un incremento en los casos de embarazos adolescentes.
"Yo te podría decir un montón de cosas más, por ejemplo, en los años 2000 hubo un gran demográfico de madres adolescentes en el colegio cuyos padres seguramente nunca se responsabilizaron y eso es parte de lo que tenemos ahorita", agregó el director de la policía judicial.
Zúñiga detalló que, en el caso específico de Limón, el 55% de la población está comprendida entre los 9 y 19 años, es decir en 10 años, lo que ha beneficiado a los grupos criminales de ofrecer a los menores a que realicen hechos delictivos a cambio de un par de tenis o un teléfono celular.
"A los menores, los criminales los utilizan porque tienen más posibilidades de que no vayan tanto tiempo a prisión", mencionó el director del OIJ.
Mientras que el factor pobreza es uno de los que más ha impulsado a los jóvenes a cometer delitos.
"En Limón casi que uno de cada cuatro menores de edad tiene pobreza extrema, en el resto del país es 1 de cada 10, entonces es una diferencia bastante importante", explicó el jerarca.
Asimismo, María Gabriela Alfaro, fiscal Penal Juvenil, dijo en el programa Frecuencia MP, que la violencia juvenil es un problema serio que requiere atención urgente.
Alfaro no determinó una edad específica en la que los jóvenes comienzan a cometer actos delictivos.
Sin embargo, también resaltó la influencia de múltiples factores, como el temperamento, la falta de control de impulsos, entornos familiares disfuncionales, violencia intrafamiliar, pobreza y falta de apoyo familiar, como otras posibles causas para la oleada de violencia.
Alfaro hizo agregó que el consumo de psicotrópicos como un factor clave que vincula a los jóvenes con grupos criminales y aumenta su vulnerabilidad al reclutamiento.
"Este es un factor claro de riesgo para agrupaciones inadecuadas, para que sean reclutados por organizaciones criminales, debido a este vínculo con el consumo de sustancias psicoactivas", explicó Alfaro.
Incremento en la cantidad de homicidios en las costas
Los registros de homicidios en las costas aumentaron de forma drástica en los últimos 2 años, siendo la provincia de Puntarenas la que se ha visto más afectada por estos hechos, con un aumento en los asesinatos de un 227% en comparación entre lo registrado el 15 de febrero del 2022 y del 2024.
Mientras que en Limón, durante el mismo periodo antes mencionado, el aumento fue de un 152%, pasando de 17 asesinatos a 26, cifra que se mantuvo tanto en los años 2023 y 2024.
Los datos se pueden ver de forma más clara en la siguiente gráfica:
Un caso a destacar es el de Guanacaste, donde se registró un aumento entre el 2022 y el 2023 de un 183%, pero que actualmente la cifra disminuyó en este año y se mantiene en un 150% comparado a hace 2 años.
Es importante destacar que para el 2022, la provincia de Limón fue la que reportó más homicidios con 170 casos. Le siguió Puntarenas con 111 hechos y Guanacaste con 61 casos.
Mientras que, para el año anterior se contabilizaron 213 casos en Limón, Puntarenas reportó 150 homicidios y Guanacaste con 100 hechos registrados.