Periodista rompe silencio y cuenta que también fue abusado por sacerdotes
Ricardo Acuña tomó valor para narrar su historia tras juicio del excura Víquez
(CRHoy.com) El periodista Ricardo Acuña rompió el silencio tras la sentencia de 20 años del ex sacerdote católico Mauricio Víquez por violar y abusar a un menor de 11 años. El resultado del juicio y la unión que mostraron las víctimas le dieron valor para contar su historia y hacerla pública.
El comunicador reveló públicamente que él fue víctima de abuso sexual por parte de varios sacerdotes en su etapa de niñez y adolescencia.
Acuña, conversó con CRHoy.com luego de compartir un video en su perfil personal en Facebook en el cual utilizó la conocida frase #YoTambién (en alusión a la campaña #MeToo) y accedió a que este medio compartiera su historia.
"La decisión de la Fiscalía en contra de Mauricio Víquez viene a reivindicar la necesidad que tienen muchas personas de ser escuchadas, de ser entendidas, comprendidas e incluso defendidas y la razón por la que hice el video propiamente fue porque seguí la reacción de los muchachos que están involucrados en esta demanda y en este proceso (…) una foto que vi en la que ellos se abrazan fue el punto de quiebre para mí donde quise hablar y donde quise compartir mi historia", mencionó el periodista.
Además, Acuña mencionó que es difícil para las personas que han sido víctimas de abuso, porque el dolor que cargan hace que se sientan culpables, muchas veces los lleva a vivir "su experiencia en silencio", principalmente por vergüenza a la reacción de las personas que los rodean.
"Las personas que hemos sufrido algún tipo de abuso, en mi caso abuso sexual, después de que suceden los abusos, pasamos por muchas etapas y a veces decidimos -en mi caso- atravesarlos solos, no porque lo estemos (…) para evitar una vergüenza que como decía en el video no nos corresponde, sino a quienes cometen los abusos; sin embargo, nos genera estigma, carga y un montón de cosas negativas que no son nuestra responsabilidad, no son nuestra culpa", señaló.
Sin embargo, menciona que al ver una fotografía de las 4 víctimas del hecho, escuchar la sentencia contra el exsacerdote, provocó en él un punto de quiebre, que le hizo recordar su trágica experiencia perdonada, pero que de una u otra manera el dolor no se olvida, por lo que contó que lo que más le provocó es ganas de "conocerlos y abrazarlos", ya que, "cada uno entendía la razón del dolor del otro y para mí ese abrazo significó mucho".
"Cuando pasé por esto, sentí que era la única persona en el mundo que lo estaba atravesando y en realidad hay muchos que lo estaban pasando y si tuviéramos la oportunidad de hablar, lo que nos pasa nos habríamos sentidos acompañados. Yo superé esto hace mucho tiempo, no soy creyente de Dios ni soy creyente de ninguna ideología religiosa, no por el hecho que me haya pasado esto, sino que es una convicción personal; sin embargo, estoy convencido de que la voz de uno arrastra a otro para que también quiera hablar y creo que esto fue lo que me pasó a mí", añadió Acuña.
Además, mencionó que sí recuerda lo que pasó, solo revive la experiencia de un niño que no comprendía lo que estaba sucediendo, pero que el hecho le provocaba dolor y tristeza, sentimientos que no desea que pase ninguna persona y mucho menos debido a este tipo de circunstancias.
"Si vuelvo atrás y vuelo a ver a Ricardo de niño, pues era un niño que no entendía lo que le estaba pasando, no entendía si eso estaba bien o estaba mal, era un niño que no sabía, que solo sabía que algo sucedía y estaba causándole dolor, tristeza, inseguridad y muchas cosas, pero no puedo explicar ni justificar por qué yo me quedé callado, por qué fue difícil en ese momento hablarlo y por qué es fácil hablarlo ahora", aseveró.
Pero afirma que gracias al apoyo de su familia -principalmente su madre- pudo salir adelante y que ellos han sido el sostén para que lograra convertirse en la persona que es en este momento.
"Mi mamá me protegió siempre, estuvo vigilante de las personas que estaban a mi alrededor y de mis hermanos también (…) no hay nada que ella no haya hecho nunca para protegerme, tengo la mejor mamá del mundo y ella es mi ángel de la guarda, una guerra capaz de cortar cabezas de cualquier persona que pueda hacerme daño y quiero rescatarlo, ella es excepcional, una leona y tengo que reconocérselo siempre", concluyó el periodista.
Acuña también contó a este medio que él fue abusado en las etapas de niñez y adolescencia, siendo la última vez a sus 15 años, cuando un sacerdote católico violentó contra él, pero pudo soltarse antes de que fuera víctima nuevamente de un abuso sexual. El periodista también comentó que, en aquel tiempo, junto con su familia, realizaron las diligencias correspondientes para presentar una demanda en perjuicio de los sacerdotes, pero que las demandas prescribieron debido al miedo que tenía de contar toda la verdad ante el ojo público y que, por su parte, uno de los sacerdotes involucrados "fue enviado a República Dominicana por parte de la iglesia católica para protegerlo".
