Pecho de Rata y Noni: Cárteles de droga en Limón comparten logística, negocios y abogados

Las indagaciones del OIJ dejan en evidencia el estrecho vínculo que existía entre Edwin López alias "Pecho de Rata" y Jordie Picado alias "Noni". Ambos líderes de dos de los primeros cárteles de la droga que fueron desarticulados en Limón durante los últimos 12 meses compartían bodegas para almacenar droga y armas, rivales, aliados y hasta abogados en sus procesos de extradición.

López Vega, extraditado por narcotráfico internacional a Texas, Estados Unidos, era el máximo líder de su organización y, en colaboración con un cártel colombiano denominado Los Costeños, se convirtió en el principal proveedor de droga en Costa Rica.

Noni, quien está cerca de ser extraditado, heredó el liderazgo del denominado Cártel Traición del Caribe cuando su hermano mayor, Luis Manuel Picado Grijalba, alias Shock, fue arrestado en Europa.

Aunque inicialmente informaciones públicas ubicaban a los hermanos en la cúspide de una estructura criminal de Limón y señalaban a Pecho de Rata como un subordinado, el análisis integral del OIJ determinó que López Vega, en realidad, ocupaba una posición jerárquica igual o superior a la de los hermanos Picado Grijalba.

Eso sí, la relación era estrecha a nivel comercial y logístico. Noni y López compartían centros de acopio para el almacenamiento, resguardo y distribución de cargamentos masivos de marihuana y cocaína.

Un claro ejemplo se registró en La Guácima de Alajuela, donde los investigadores encontraron el mayor arsenal de armas decomisado hasta ese momento en el país: 55 armas de fuego, entre ellas 37 fusiles de asalto. También se encontró más de una tonelada de droga.

Otro ejemplo fue una casa de seguridad en Moravia, donde apareció otra tonelada de marihuana y cocaína. Tras un "tumbonazo" que intentó realizar la banda de Michael Quesada, alias "Shaggy", cabecilla de León XIII, en Tibás, las autoridades determinaron que la droga pertenecía a la alianza López-Picado del Caribe.

La relación entre ambos era tan cercana que incluso comparten equipo legal. En el proceso de extradición de Noni, la abogada Marilyn Rodríguez Mena asumió su defensa, según ella misma confirmó. Esta es la misma abogada que se reunió en una cena con Kishna López, heredera de Pecho de Rata, otra abogada y exfuncionarios antidrogas de Estados Unidos. 

A dicho encuentro se incorporaron un exagente de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Paul Cohen, y un exfiscal, Andy Ross Camacho, exfiscal del Departamento de Justicia de los EE. UU. (DOJ). La cita se llevó a cabo el 21 de octubre de 2025 en el restaurante del Hotel InterContinental, ubicado en Escazú.

Rodríguez Mena asistió acompañando a López Tyndall junto con la otra litigante. El objetivo de sentarse con las autoridades estadounidenses retiradas era negociar una estrategia legal ante la inminente extradición del capo criminal.

En la reunión se evaluaron los costos de la defensa en Estados Unidos —mencionando cifras en efectivo de entre $10.000 y $20.000— y la posibilidad de alcanzar un acuerdo de culpabilidad (plea bargain) con la justicia estadounidense para lograr una reducción de la sentencia y proteger a los miembros de la familia.

Videollamadas y contactos

El decomiso del celular de Pecho de Rata, el año anterior, permitió a las autoridades encontrar una serie de capturas de pantalla y videollamadas en las que interactuaba directamente con López Vega utilizando los nombres de contacto "Noooni", "Joaquin Noni" y "Noni Villa", todos correspondientes a Picado Grijalba.

En estas conversaciones negociaban cantidades y precios de drogas y acordaban pagos mediante criptomonedas, específicamente en la red TRC20. El OIJ obtuvo acceso a capturas de mensajes en los cuales hablaban de venta de droga, cantidades y precio del producto, además del modo de pago en monedas virtuales.

En las conversaciones se habla de que un amigo de "Noni" había metido "un fino como 55, una mari y una colomba". Esta conversación se encuentra en lenguaje cifrado, en el que se estaría mencionando que se tienen 55 kilos de cocaína, refiriéndose a "fino".

Además, utiliza el término "María" para solicitar una libra de marihuana y una "colomba", una libra de marihuana de tipo colombiana. Seguidamente, fijan precios de libras de marihuana en ₡140.000 y de cocaína en $3.800 el kilogramo. Además, conversan sobre deudas de droga.

En una de ellas se indica que tiene "la plata de los 200, que son 3 palos", en referencia a que tiene ₡3.000.000, por lo que estaría ya en ceros. En otra imagen se aprecia una fotografía enviada en la que aparecen varios fajos de billetes de dólares. Allí se afirma que ese dinero está "de camino a la capi", en referencia a que lo estaban trasladando a la capital.

En una conversación discutieron el estado de la droga y Noni dijo que "estaba feo", señalando que no había nada seco, que todo se mojó y "se endureció". Inclusive, en intervenciones telefónicas de otras personas se menciona que en una propiedad de Tuba Creek se recibían descargas de sacos de droga provenientes de una embarcación atribuida a Noni.

En otra intervención telefónica entre miembros de la banda de Pecho de Rata, dos personas hablaron del operativo Traición y de la captura de "las dos mujeres de Noni", en referencia a su esposa, Gaudy Cortés, y otra pareja.

Conversaciones cifradas

Por ejemplo, a través de Signal —una aplicación de mensajería altamente cifrada— se encontraron decenas de mensajes de texto, intercambios frecuentes y mensajes de voz entre abril y mayo de 2025.

En el desarrollo de la conversación se observa el uso de lenguaje propio del entorno criminal, donde destacan términos como "María" o "weed", los cuales son utilizados para hacer referencia a la marihuana. Además, se ubicaron frases como "A 100 mil en Limón la María", que permiten inferir una estructuración de precios y establecen un posible punto de distribución en Limón.

En sus conversaciones constan aparentes coordinaciones logísticas con expresiones como "Ahora salió una ley que pueden allanar a cualquier hora", lo que evidencia el conocimiento y la preocupación por operativos policiales y denota que se encuentran inmersos en negocios ilegales y toman precauciones frente a las autoridades.

"Esos hp están quemando la vara no tienen nada que hacer" sugiere que existe presión externa o exposición de las operaciones, posiblemente derivada de conflictos con otros grupos o del incremento de la vigilancia policial.

En la conversación también se aprecian coordinaciones territoriales y disponibilidad de producto, como se refleja en mensajes tales como "Ahí metí una weed por el Pacífico", lo que demuestra el ingreso de droga por diferentes zonas geográficas del país y evidencia una red de distribución con alcance regional.

De igual manera, expresiones como "Dónde es", "Ah, sí, esa gente son cobrones" y "Si todo el mundo está metiendo" reflejan consultas logísticas, validación de posibles rutas o puntos de entrega, así como reconocimiento de la participación de terceros en el mismo mercado ilícito.

También se observa la existencia de posibles tensiones internas o con otros actores, mediante frases como "Andan ahí los hp jodiendo", "Ahí tengo esa weed" y "Por si algo", que pueden interpretarse como alertas o medidas preventivas frente a situaciones de riesgo.

La presencia reiterada de "mensajes de voz" refuerza la hipótesis de que las partes evitan detallar información sensible en texto.