Poder Ejecutivo plantea asumir terreno del Liceo de Costa Rica para construir Ciudad Gobierno
El gobierno procura adueñarse de un terreno de 10.000 metros cuadrados que pertenece al Liceo de Costa Rica (LCR) para construir Ciudad Gobierno. El proyecto de ley propuesto plantea el traspaso del inmueble sin ningún tipo de compensación real para el centro educativo.
La iniciativa establece que, una vez aprobada en el Congreso, la histórica institución educativa tendrá que entregar, en un plazo de un mes, la propiedad que le pertenece y que fue destinada desde 1974 a una ampliación de sus instalaciones.
En esa manzana estuvieron ubicados durante años los talleres del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), a modo de préstamo, y por diferentes razones no se concretó la entrega total del terreno al LCR.El proyecto pretende arrebatarle esa cuadra al Liceo mediante la derogación de una ley y formalizar el traspaso ante la Notaría del Estado.
Lo único que señala el proyecto de ley como medida paliativa ante la pérdida del terreno es que el Ministerio de Educación Pública (MEP) tendrá la obligación de adoptar las "medidas pertinentes" para garantizar el adecuado desarrollo y la continuidad de las actividades educativas del Liceo, sin detallar ninguna acción concreta.
Además, el texto señala que ese mecanismo de reversión de la propiedad está diseñado de forma que "no cause perjuicio a dicha institución educativa". El proyecto de ley ingresó el pasado jueves al orden del día en la comisión legislativa de Gobierno y Administración, dando inicio a su trámite.
En meses recientes, el Liceo de Costa Rica demolió, limpió y cercó ese terreno, donde se ubicaban los talleres, muy cerca de Plaza González Víquez, al sur de la capital. La institución tiene planes para desarrollar proyectos propios en beneficio de sus estudiantes.
Disputa de varios años por el terreno
La relación entre el Liceo de Costa Rica y el megaproyecto Ciudad Gobierno ha estado marcada por una fuerte disputa legal y patrimonial en torno a un valioso terreno josefino. La hectárea generaba una fuente de ingresos vital para el mantenimiento del colegio gracias a su arrendamiento al MEP.
Con el diseño de Ciudad Gobierno —un complejo inmobiliario de $450 millones destinado a unificar más de 30 instituciones públicas—, el Poder Ejecutivo incluyó esta manzana dentro de los planos de construcción. Para lograrlo, el MEP presionó en 2023 para concretar un convenio de traspaso, una medida que sectores de la comunidad liceísta tildaron de perjudicial para la institución.
Ante el inminente traslado del inmueble, representantes del Gobierno estudiantil del Liceo interpusieron una demanda. En septiembre de 2023, el Tribunal Contencioso Administrativo dictó una medida cautelar que suspendió el traslado de la propiedad al Estado y congeló cualquier uso del terreno para Ciudad Gobierno hasta que se resolviera el juicio de fondo.
A raíz de esta pugna y tras detener los pagos de alquiler, el MOPT desocupó por completo los talleres que mantenía en ese sitio a inicios de 2024. Al quedar descartado el terreno para el proyecto gubernamental debido a la parálisis legal, la Junta Administradora del Liceo de Costa Rica tomó posesión del espacio.
Sumado a la pérdida de este terreno, el proyecto general de Ciudad Gobierno ha enfrentado serios cuestionamientos sobre su viabilidad jurídica por parte de la Contraloría General de la República (CGR), debido al modelo de financiamiento y desarrollo propuesto con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
El proyecto de ley le permitiría al Ejecutivo evadir los controles de la CGR. La otra manzana utilizada sí pertenece al MOPT.
Liceo tiene autonomía
Este centro no funciona como la gran mayoría de los colegios públicos del país, cuyos bienes pertenecen al MEP. Su Junta Administrativa posee personalidad jurídica y patrimonio propio, el cual incluye el valioso terreno que estuvo en disputa con el proyecto Ciudad Gobierno.
A diferencia de otras dependencias del Estado, cuyos bienes pertenecen directamente al Gobierno central, el Liceo de Costa Rica es dueño registral de sus propios bienes inmuebles y recursos. Esto le confiere la potestad legal de resguardar y administrar sus bienes e interponer demandas judiciales independientes del Poder Ejecutivo.
En lo académico, sí está sujeto al Ministerio, pero su Junta Administrativa es un ente descentralizado y auxiliar de la Administración Pública. Por eso puede actuar como un sujeto independiente del Poder Ejecutivo. Puede firmar contratos, adquirir derechos, contraer obligaciones y, lo más importante, interponer demandas judiciales por sí misma.
Según el Reglamento General de Juntas del MEP, los bienes que integran el patrimonio del Liceo son inembargables. El MEP o el Gobierno no pueden confiscar ni disponer libremente de estas propiedades sin la autorización expresa y el convenio firmado por la Junta.
El Liceo también tiene la facultad de generar, presupuestar y administrar sus propios ingresos económicos sin que estos entren a la Caja Única del Estado. La Junta puede alquilar sus instalaciones, como históricamente lo hizo con los talleres del MOPT, recibir donaciones o realizar actividades comerciales locales.
Aunque la fiscalización es estricta, la Junta decide de forma autónoma cómo invertir esos fondos propios en el mantenimiento de la planta física, la compra de materiales tecnológicos o la mejora de los servicios estudiantiles, como gimnasio, comedores y laboratorios.
El Liceo de Costa Rica es una de las instituciones educativas más antiguas del país. Fue fundado en 1887 y su creación constituyó un hito para modernizar la enseñanza secundaria en Costa Rica. La Asamblea Legislativa lo declaró Benemérito de la Cultura Costarricense en 1987.
Su edificio en San José es reconocido como Patrimonio Histórico y Arquitectónico desde 1981. Por sus aulas han pasado ocho expresidentes de la República, además de numerosos científicos, artistas, políticos, pensadores y otras figuras influyentes de la política, la ciencia, el arte y la cultura nacional que moldearon el desarrollo del país durante el siglo XX.
A lo largo de los años, ha mantenido una fuerte tradición de vanguardia. En 2007, se transformó en el primer colegio público de Costa Rica en impartir el Bachillerato Internacional (BI), abriendo oportunidades de prestigio mundial para los estudiantes de la educación pública.











