Patrimonio sugiere “opciones más apropiadas” que línea roja a municipio de San José
Iniciativa fue lanzada oficialmente el 6 de diciembre por el alcalde Johnny Araya
(CRHoy.com) El Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural (Cicpc) sugirió "opciones más apropiadas" frente a la línea roja colocada en las aceras de San José, en el marco de un proyecto público privado denominado "Kilómetro Centro".
Así lo dio a conocer la oficina de prensa del órgano del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) ante consulta de CRHoy.com, luego de que la jefa del Departamento de Servicios Culturales, Tatiana Chaves, indicara que el gobierno local valoraría las observaciones hechas por esa instancia en relación con la demarcación hecha sobre aceras de piedra "granito criollo" en plantilla, construidas hace más de un siglo, que pasan frente a la Antigua Casa de la Familia Jiménez de la Guardia o el Edificio Maroy.
El análisis de las recomendaciones fue acordado el 25 de noviembre pasado en un encuentro entre las instituciones, pactado ante las críticas dirigidas a la iniciativa, como por ejemplo, las realizadas por el arquitecto y cronista urbano Andrés Fernández; así como por un informe que requirió directora de Patrimonio, Sully López.
"Se acordó que realizarán otras sesiones de trabajo donde incluirán el criterio del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural respecto a la señalización restante del proyecto en las áreas que competen a los edificios de interés declarados. Se dará acompañamiento y asesoría, de acuerdo con lo que establece la Ley de Patrimonio Histórico-Arquitectónico de Costa Rica y su Reglamento.
"En el caso de la pintura, se consideraron otras opciones más apropiadas que se conversaron con la Municipalidad de San José, asimismo, que la pintura roja aplicada puede ser retirada a futuro sin causar daño a la piedra andesita", resalta la información proporcionada.
Cinco días después de la reunión, Chaves reseñó que en esta "se habló no solo de estas fases del proyecto, sino de todo el impacto que se busca con los diferentes elementos que contiene esta intervención, que arranca por Kilómetro Centro, pero que realmente es una estrategia mayor del ayuntamiento para recuperar la ciudad y para potenciar la riqueza y los diferentes recursos, tanto naturales como culturales, que la ciudad ofrece no solo a la ciudadanía que vive en nuestro cantón, sino a las personas que transitan y también a las personas que nos visitan del extranjero".
En esa ocasión, la vocera rechazó que se impactara el patrimonio con la demarcación de las históricas aceras, como lo denunció Fernández en conversación con CRHoy.com. "El kilómetro Centro no contiene afectación directa sobre ningún bien patrimonial y esto lo reiteramos, lo aclaramos. Sabemos, por supuesto, que estamos interviniendo o tocando zonas donde hay inmuebles con declaratorias de patrimonio. Tenemos conciencia, además, de que hay otros inmuebles por donde pasa Kilómetro Centro que no necesariamente tienen esa declaratoria y, sin embargo, para nosotros como municipio son infraestructuras importantes", indicó la vocera.
La inclusión del órgano del Ministerio de Cultura respondió a una "reflexión que se ha generado en torno a la discusión y la conversación a través de redes sociales" -en palabras de la jefa de Servicio Culturales- detonada a mediados del mes anterior, cuando se llevó a cabo la demarcación.
El primer tramo de este proyecto fue presentado el 6 de diciembre anterior en un acto en el que participó el alcalde Johnny Araya, personeros de la Cámara de Comercio y de la Agencia de Articulación Urbana 24×7. Este se compone de un recorrido trazado por una línea roja de 1,2 kilómetros, para el que se suscribió un acuerdo de cooperación con el Ministerio de Seguridad Pública (MSP) para la vigilancia policial permanente del trayecto, en el que además se mejoraron la iluminación y las aceras, al tiempo que se prevé un reforzamiento de la red de internet inalámbrico gratuito para los transeúntes, presentó el gobernante local.
Con esta iniciativa se pretende promover que comercios, hoteles y museos cercanos a esa línea roja amplíen sus horarios de atención, se renueven y mejoren sus condiciones, en aras de lograr una reactivación de la economía en el cantón, abonó Araya. Se espera que en fases posteriores, este proyecto abarque la totalidad del casco histórico de la ciudad; etapas para las que sí se tomará en cuenta el criterio del Centro de Investigación.
La demarcación incluyó las aceras situadas frente a la Casa Jiménez de la Guardia y el Edificio Maroy. Estos inmuebles fueron levantados en 1905 y 1923, respectivamente, según se desprende de los decretos 27488-C y 28555-C. Las incorporaciones de las estructuras al patrimonio histórico-arquitectónico fueron publicadas en el diario oficial La Gaceta el 17 de diciembre de 1998 y 12 de abril del 2000.
En las consideraciones del decreto de incorporación de la primera estructura -ubicada en la calle 5, entre las avenidas Primera y Tercera, en El Carmen, San José- se destaca que representa la influencia del modernismo en Costa Rica, conocida como art nouveau. Esa corriente arquitectónica alcanzó pocas estructuras en la capital, de ahí la relevancia de la conservación del inmueble declarado patrimonio, reza la publicación.
La residencia fue diseñada por su primer propietario, el abogado y diplomático Manuel Francisco Jiménez Ortiz. La misma "presenta un valor arquitectónico manifiesto en los materiales, métodos constructivos y en la profusión de los detalles ornamentales, tanto a nivel interior como en el exterior, en donde resaltan los motivos frutales y florales, así como rostros humanos en las fachadas", destaca el decreto.
El edificio Maroy, en cambio, sobresale por haberse construido bajo la influencia del estilo neoclásico. Sus características arquitectónicas sobresalen en el contexto urbano, indica el decreto. "Dicha edificación (situada en la esquina de la calle 5, avenida Primera) constituye un fiel testimonio del período histórico del sector en que se ubica, comprendido entre finales del siglo XIX y principio del XX", resalta la declaratoria.
Por todo lo anterior, y en virtud del deber del Estado de salvaguardar el patrimonio cultural, se prohibió su demolición, remodelación parcial o total sin la autorización previa del Centro de Investigación y Conservación.


