Guardaparques narra “miedo tremendo” al enfrentar narcos en Osa y Limón

Guardaparques trabajando en zonas protegidas
"Yo siempre le digo a mi familia: a uno lo pueden matar por una cosa de esas (quitarle la droga a los narcotraficantes), pero me iría tranquilo sabiendo de que esa droga no llegó a dañar a nuestros jóvenes, que ahora son destruidos por ese tipo de cosas que entran".
Esta es una de las frases con las que el guardaparques Cristian Brenes define la situación en la que viven quienes cuidan las áreas protegidas que están en zonas costeras y fronterizas. Afirma que viven con un "miedo tremendo" ante la penetración del narcotráfico, pero que no pueden dejar de actuar.
Algunas de estas áreas funcionan como puntos de desembarco y bodegas del narcotráfico, tal como lo ha revelado CR Hoy en recientes reportajes sobre la Zona Sur y Limón.
El guardaparques, con 26 años de experiencia, asegura que ha caminado hasta cuatro días en montaña para ubicar cultivos de marihuana, enfrentando peligros naturales como animales venenosos y ríos crecidos, aunque es en las playas donde se encuentran los mayores riesgos.
Uno de los hechos más difíciles lo vivió en playa Llorona, en Osa, donde fue atacado a balazos junto a otro guardaparques.
"Llegó una lancha y al vernos dispararon, un compañero de nosotros resultó herido de bala. Tuvo que pasar toda una noche ahí, hasta otro día pudo ser extraído".
También vivió un episodio en el Parque Nacional Marino Ballena, en Uvita, donde se encontraba con turistas cuando arribó una embarcación sospechosa. "ahí hay una lancha cargada", gritaban, mientras varias personas huían al entender la situación.
Esta parte del país es una de las más críticas por el ingreso de droga; CR Hoy reveló en las últimas semanas el daño a manglares y zonas protegidas en Puerto Jiménez por parte de precaristas que en apariencia son financiados por el narcotráfico.
Eventos en Caribe Sur
El Caribe Sur representa otro punto crítico. En el Parque Nacional Cahuita, el guardaparques y su equipo interceptaron una embarcación con más de 1.000 kilos de cocaína.
"Vimos un sujeto que llegó a donde estábamos desayunando y adentró una lancha, algo extraño porque llegó bañado de salir del mar y el clima no estaba para meterse.
Nos pidió un teléfono prestado, de inmediato logramos someterlo y otros que estaban entrando al lugar y encontramos el cargamento en la lancha", narró.
En Gandoca-Manzanillo, donde el ingreso de droga es frecuente, también participaron en el decomiso de una lancha con más de 3.000 kilos.
"La lancha se les había perdido porque lograron esconderla debajo de unas palmeras cerca de la entrada al sendero de Manzanillo, nosotros estábamos ahí y llegamos a la lancha, se siente un miedo tremendo, pero uno no puede dejar de actuar", agregó.
En esa misma zona, CR Hoy reveló recientemente la existencia de pistas clandestinas y fincas utilizadas, en apariencia, para almacenamiento de droga vinculadas a alias "Pecho de Rata".

Gandoca-Manzanillo, Limón
Guardaparques: "faltan recursos"
Brenes Jiménez reconoció los esfuerzos del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) y de sus jerarcas, pero advirtió que los recursos siguen siendo insuficientes. Señaló la necesidad de más equipos, capacitación y profesionalización para los guardaparques.
En ese contexto, destacó el proyecto de ley 23.601, que busca trasladar a los guardaparques del régimen del Servicio Civil al régimen policial, con el fin de mejorar sus condiciones laborales, fortalecer la formación y dotarlos de más herramientas para enfrentar el crimen organizado.