¿Otra vez sin agua? Época lluviosa “irregular” despierta fantasmas de racionamientos
AyA acusa problemática a impactos por fenómeno de El Niño
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(CRHoy.com). La irregularidad de la época lluviosa tiene en jaque el recurso hídrico que nutre la Gran Área Metropolitana (GAM) y trajo de vuelta los fantasmas asociados a los racionamientos extendidos durante horas.
Los primeros meses del año transcurrieron con faltantes en distintas comunidades de la región más poblada del país. Incluso, a inicios de junio, con la llegada de las primeras lluvias te la temporada, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) apuntó a que los sistemas "estaban normalizados".
No tan rápido. A mediados de agosto la entidad reporta una reducción considerable en las fuentes de agua producto de 2 factores trascendentales: la escasez de precipitaciones y el aumento en el consumo por parte de los usuarios.
Es decir, quienes creían que los racionamientos ya habían acabado estaban muy equivocados.
El AyA achaca la situación a los impactos del fenómeno de El Niño, agravados por 2 años consecutivos con déficit en las lluvias.
"A raíz del invierno irregular que se ha tenido producto del fenómeno de El Niño-Oscilación Sur (ENOS), las precipitaciones no han sido constantes en el invierno. Ha habido épocas donde tenemos precipitaciones muy bajas o nulas. Eso produce un efecto de reducción de los sistemas", explicó Rolando Rojas, director de producción y distribución del AyA en la GAM.
Esta semana inició con cortes por desabastecimiento de hasta 7 horas en zonas como Desamparados centro, San Miguel, San Antonio y Río Azul. También hubo afectaciones en Hatillo, Alajuelita o Zapote.
Miles en riesgo
Rojas explicó que las condiciones de irregularidad provocan déficit de hasta mil litros por segundo. Con esto, hasta 250 mil personas están en riesgo de no ser abastecidas correctamente.
"Se va a iniciar con un programa de racionamientos para repartir el déficit en toda el área geográfica de todo el acueducto metropolitano. De tal forma que tengamos a la mayoría de las partes afectadas, tratando de de repartir ese déficit que presenta la producción y el aumento de la demanda", acotó el funcionario.
En abril, para contener la problemática, el AyA lanzó en abril una campaña con la que pretendían que cada ciudadano (sin problemas de escasez) ahorrara 5 litros diarios de agua con medidas simples, como por ejemplo bañarse en una menor cantidad de tiempo.
"Ahorita no logramos llegar más allá de los 2.5 metros y medio (en la altura de los tanques). En el mejor de los casos hasta 2.5 metros llegamos en cuestión de altura, pero en pocas horas ya no había agua y el tanque estaba totalmente vacío. El arranque para llenarse a los 2.5 metros cuesta mucho. Eso lo que refleja es el comportamiento del agua que está llegando a estos tanques", expuso en abril anterior Manuel Salas, gerente general del instituto, al explicar los impactos en la disminución del suministro.
La ausencia de lluvia –por impactos del Fenómeno de El Niño- más la baja en las fuentes de agua provocaron que en el primer trimestre del año alrededor de 228 mil ciudadanos sufrieran inconsistencias en el servicio con faltante del recurso por períodos de entre 6 y 18 horas continuas (estos últimos, en los casos más graves).
AyA reportó que todo el país alcanzó hasta un déficit de 55% de agua, lo cual se traduce en una circulación menor por segundo equivalente a 6 o 7 estañones.
