Opacidad del AyA en caso del agua contaminada dispara sospechas en Fiscalía

Fiscal a cargo: "muestreos no se tomaron en el momento más oportuno"

13 de Feb. 2024 | 12:42 am

La falta de transparencia con que el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) abordó los primeros reportes por la contaminación de agua en la planta potabilizadora de Guadalupe genera sospechas en el Ministerio Público y abre el foco principal en la investigación penal en marcha tras este hecho.

Los habitantes de Guadalupe, Moravia, Tibás y Montes de Oca percibieron el sabor extraño en el líquido desde la noche del 21 de enero. Sin embargo, fue hasta 4 días después que se comprobó que tenían razón y que el agua que tomaban estaba contaminada con hidrocarburos.

El 23 de enero, 2 días después de los primeros avisos, el Ministerio de Salud descartó la contaminación. Las reiteradas advertencias de los vecinos y la ausencia de claridad de parte de las autoridades derivaron en que hasta el día 25 de enero se constatara la presencia de hidrocarburos y se suspendiera el suministro a miles de habitantes.

La emergencia escaló y nuevos elementos se agregaron en el camino. Además de la escasa claridad en las comunicaciones oficiales sobre lo que ocurría, trabajadores de la planta potabilizadora en Guadalupe detallaron a través de bitácoras que el agua era percibida con un olor a combustible y que, por orden de la dirección de plantas del AyA, se habría continuado distribuyendo.

Los análisis realizados por investigadores de la Universidad de Costa Rica (UCR) revelaron el 31 de enero que los hidrocarburos que contaminantes eran 3 xilenos: meta-xileno, el orto-xileno y el para-xileno.

La cantidad hallada fue catalogada por los científicos como "no detectable". Pero, el color y el sabor que percibidos por la población afectada se mantuvieron durante varios días producto de los remanentes en las tuberías de estos compuestos químicos.

La contaminación se originó en la subcuenca Quebrada Honda 2 ubicada al noreste de la Gran Área Metropolitana (GAM) y que abastece las instalaciones en Guadalupe.

Luis Diego Hernández, fiscal coordinador de la Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental del Ministerio Público, explicó a CRHoy.com que la investigación ahora se centra en el manejo que el AyA dio a situación tras la llegada del agua contaminada a la planta.

"Nos parece que no fue del todo transparente. En algún momento no existió una información de calidad a la persona usuaria. La investigación se centra en el manejo que se le dio por parte de la institución a este tipo de situación", citó el funcionario.

Hernández aclaró que, hasta este 12 de febrero, se desconocía la forma en que ocurrió la contaminación. Todas las hipótesis siguen abiertas. Desde la contaminación directa a la indirecta, hasta una acción voluntaria o involuntaria.

"Al igual que la ciudadanía y al igual que un sector de los medios de comunicación, la Fiscalía sí percibió algún tipo de falta de transparencia en el manejo de la información. Pasaron días, semanas, incluso. Las primeras alertas sobre la condición del agua, el olor, fue de la ciudadanía. Sí, la Fiscalía ha percibido cierta falta de transparencia que, para nosotros, es una veta de investigación. Es una situación que genera sospecha y eso nos mueve a desplegar toda una investigación sobre el manejo que el AyA le dio a esta agua contaminada de la planta de tratamiento de Guadalupe en esos días", expuso Hernández.

Así las cosas, el objetivo primordial de la Fiscalía Agrario Ambiental es establecer el manejo dado a la situación tras los primeros reportes anómalos registrados entre el 21 y el 22 de enero.

La intención es descifrar si hubo posibilidad de evitar que el agua contaminada llegara a las más de 100 mil personas afectadas y si existieron omisiones al conocer las advertencias por los olores extraños en el líquido.

"La investigación se está centrando en ese manejo que le dio la institución a la llegada de este cuerpo extraño, de este hidrocarburo, a la planta de tratamiento de Guadalupe. El manejo que se le dio para garantizar o haber evitado que el líquido llegase a tal cantidad de población. Se trata de cientos de personas que pudieron haber ingerido o entrado en contacto con el agua", enfatizó el fiscal a cargo del caso.

De momento, no hay imputados individualizados en la causa. La fiscalía recibirá en los próximos días un informe completo de la UCR tras muestras compuestas captadas en un tramo considerable de la subcuenca Quebrada Honda 2. También están pendientes otras pesquisas a cargo del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Tiempo perdido

El fiscal fue claro en que la opacidad que el AyA le habría dado a los primeros momentos de la situación impidió tomar muestras del agua en los escenarios óptimos.

"Los muestreos no se pudieron tomar en el momento más oportuno para haber tenido la muestra en calidad y cantidad suficientes para determinar la magnitud del contaminante que hizo contacto con el agua de la planta de tratamiento. Eso difícilmente lo vamos a conocer porque, precisamente, transcurrió muchísimo tiempo sin que el AyA fuera lo suficientemente transparente, o no sabemos si de manera culposa, para que se hubiese muestreado en un momento más oportuno. Los análisis que se tienen son cuando ya había pasado mucha agua por ese río, como podemos decir popularmente", indicó.

La fiscalía apunta a la posible existencia de un escenario doloso o culposo una vez que el hidrocarburo contaminado llegó a la planta de tratamiento y se decidió continuar con el suministro.

En esa instalación existen funcionarios que pueden tomar la decisión de distribuir el agua en esa condición.

La crisis por la contaminación de agua obligó a la salida de Alejandro Guillén Guardia como presidente ejecutivo de la entidad. El funcionario, designado en el cargo el 1° de febrero de 2023, fue separado de la entidad el 30 de enero de 2024.

En el puesto fue nombrado Juan Manuel Quesada Espinoza, quien fungió como presidente ejecutivo de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) entre el 8 de mayo de 2022 y el 30 de enero de 2024.

Roberto Urcuyo Solórzano, investigador del Centro de Investigación en Electroquímica y Energía Química (Celeq) de la UCR dijo que "que sean xilenos explica el color (transparente) y el 'dulce'"

"Debido a que ya pasaron muchos días y a la poca presencia de este material, es muy difícil rastrear con qué otras substancias podrían venir acompañados, pues normalmente los xilenos se venden en el mercado con ciertas impurezas", expuso el investigador el 1° de febrero, en una conferencia de prensa.

Investigadores de la UCR encontraron xilenos en las muestras de agua que abastece a los 3 cantones afectados por contaminación | Ministerio de Salud

Investigadores de la UCR encontraron xilenos en las muestras de agua que abastece a los 3 cantones afectados por contaminación | Ministerio de Salud

Ariel Alfaro, regente químico en la Escuela de Química de la UCR y especialista en toxicología, agregó en esa oportunidad que lo detectado en el agua sería una mezcla de los 3 tipos de xilenos, conocida como "xilol".

Este componente no cancerígeno según la Agencia Internacional de Investigación para el Cáncer (IARC, por las siglas en inglés). Pero, puede provocar daños en la piel y las vías respiratorias en caso de ser inhalado.  Además, es capaz de ocasionar malestares estomacales.

Comentarios
2 comentarios