OIJ participó en megaoperativo contra trata de personas que dejó más de mil detenidos
El OIJ participó en la megaoperación internacional Global Chain / Atlas 2026, dirigida contra la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, la cual permitió la detención de 1.024 sospechosos en distintos países.
El importante despliegue, liderado por la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) y la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol), permitió identificar y rescatar a 2.070 víctimas, de las cuales 162 eran menores de edad.
En Costa Rica, el operativo permitió detectar 20 posibles víctimas: 12 de nacionalidad nicaragüense y ocho costarricenses. Las acciones se desarrollaron en zonas de alta vulnerabilidad, donde los oficiales recopilaron información para identificar posibles casos de trata de personas y dar inicio a las investigaciones correspondientes.
El OIJ ejecutó allanamientos, patrullajes y otras diligencias en distintos puntos del territorio nacional, entre ellos San José, Los Chiles, Upala, Cartago, el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, Corredores y el puesto fronterizo de Peñas Blancas.
Como resultado, se realizaron seis allanamientos y se detuvo a seis personas —cuatro hombres y dos mujeres—. Además, se efectuaron controles en carreteras y puestos fronterizos, inspecciones en establecimientos comerciales, verificaciones de vuelos nacionales e internacionales, así como el abordaje y atención de posibles víctimas.
A diferencia de otras regiones, donde predominó la explotación sexual, en suelo costarricense los operativos se concentraron específicamente en combatir la mendicidad forzada.
La operación se desarrolló entre el 21 de abril y el 19 de junio de 2026, mientras que la fase internacional Global Chain se llevó a cabo del 8 al 12 de junio.
El despliegue movilizó a más de 40.000 efectivos de seguridad, entre policías, guardias fronterizos, inspectores de trabajo y funcionarios de aduanas, en 59 países de cinco continentes. Durante la operación se detectaron más de 1.000 casos, de los cuales 334 correspondieron a trata de personas y 690 a delitos conexos.
Asimismo, se abrieron 465 nuevas investigaciones y se detectaron 80 casos de fraude documental. En el continente americano, las acciones fueron coordinadas por Ameripol.
De acuerdo con los informes de inteligencia policial, la mayoría de las víctimas procedían de Colombia, Argentina, Venezuela, Moldavia y Nepal. El patrón criminal consistía en engañar y coaccionar a personas en condición de extrema vulnerabilidad para trasladarlas ilegalmente a través de fronteras y continentes.
La explotación sexual representó la mayoría de los casos detectados, al afectar al 64,2% de las víctimas adultas y al 86,4% de los menores de edad identificados. Le siguieron la criminalidad forzada, con un 20,9% de los casos en adultos, y el trabajo forzado o explotación laboral, con un 11,3 %.
La operación contó con la participación de funcionarios de las delegaciones regionales del OIJ, la Oficina Central Nacional de Interpol-San José, la Policía Profesional de Migración, la Policía de Fronteras, la Fuerza Pública, la Policía Municipal de San José y el Servicio de Vigilancia Aérea.






