“No somos bandas”: estudiantes de UCR rechazan acusaciones de violencia en toma de Rectoría

Estudiantes que mantienen la toma en la Universidad de Costa Rica (UCR) rechazaron las acusaciones de violencia y defendieron el carácter pacífico del movimiento.
El grupo estudiantil afirmó que dentro del espacio de la toma se desarrollan actividades culturales como talleres de poesía y cuentacuentos, como parte de una dinámica orientada a sostener una protesta no violenta.
"Este movimiento no es violento. No somos bandas", señalaron durante su pronunciamiento.
Asimismo, explicaron que su organización responde a un modelo horizontal que integra a distintos sectores del estudiantado, entre ellos estudiantes indígenas, trans y madres estudiantes, a quienes aseguran que la institución ha dejado históricamente de lado.
En esa línea, indicaron que la construcción del movimiento requiere procesos amplios de participación y tiempo para la toma de decisiones colectivas.
Por otra parte, cuestionaron la versión de la Rectoría sobre un supuesto incumplimiento de un plazo de 24 horas y aseguraron que no existía un acuerdo formal en ese sentido, sino un llamado a establecer una mesa de diálogo.
También señalaron antecedentes de acuerdos no cumplidos en espacios como la Escuela de Artes Plásticas y la Facultad de Educación, lo que —según indicaron— ha generado desconfianza en los procesos institucionales. Finalmente, reiteraron su disposición al diálogo con las autoridades universitarias.
Rectoría llama al diálogo
Por su parte, la Rectoría indicó mediante un comunicado que reconoce la legitimidad de la protesta social como expresión democrática, especialmente en el contexto de la discusión sobre el financiamiento de la educación superior pública.
Sin embargo, insistió en la importancia de respetar la institucionalidad universitaria y los principios democráticos que la sustentan.
"La Administración Universitaria reitera su plena disposición para entablar un proceso de diálogo a la mayor brevedad posible", señaló.
Además, hizo un llamado a procesar las diferencias "desde el respeto, la razón y el compromiso colectivo", y subrayó que la defensa de la educación pública debe impulsarse desde la unidad institucional.
También pidió deponer acciones que afecten la convivencia en el campus y retomar las vías del diálogo constructivo.