MOPT en apuros para reactivar plantas de asfalto que llevan más de 4 años varadas
Jerarca alega que no cuentan con recursos para instalar tanque donado por empresarios
(CRHoy.com). El plan del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) para reactivar la operación de las plantas productoras de mezcla asfáltica enfrenta un panorama complejo.
El pasado 24 de junio, Luis Amador, jerarca de la cartera, anunció que reanudarían el funcionamiento de las instalaciones. Sin embargo, la tarea no es sencilla.
Así lo reconoció el Ministro este 5 de agosto, en un encuentro sostenido con representantes de la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL).
Para retomar el funcionamiento de las plantas, el MOPT requiere contar con avales del Ministerio de Salud y del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae).
¿Cuál es el antecedente sobre el tema? Entre 2009 y 2017, el MOPT construyó las 4 plantas en Guanacaste (conocida como El Chopo), Colima de Tibás, Buenos Aires de Puntarenas (Paso Real) y Siquirres de Limón. La inversión superó los ₡4 mil millones.
En junio de 2018, un mes después de comenzar su gestión, el entonces ministro Rodolfo Méndez Mata, titular del MOPT, ordenó frenar la operación de las instalaciones acusando falta de estudios de factibilidad, incumplimientos de requisitos solicitados por entes como el Minae y el Ministerio de Salud, y poca preparación del personal.
Ahora, para reanudar el funcionamiento, según estimaciones oficiales, se requerirían unos ₡200 millones.
El plan gubernamental apunta a que sería una reactivación paulatina, pues no todas las plantas están en condiciones de funcionar de una vez.
Las dificultades son variadas. Por ejemplo, Amador señaló que requerían de un tanque de almacenamiento de combustible que no tenían.
A inicios de este mes de agosto recibieron una donación por parte de la Cámara de Empresarios del Combustible, pero no cuentan con el personal adecuado para instalar el tanque en la planta de Colima de Tibás.
"Hay que ser realistas. Se necesitan permisos de Salud y del Minae. Para el permiso del Minae, se necesitaba de un tanque de combustible que trasladamos hace 2 días, tras una donación y ahora hay que instalarlo. No les voy a mentir. No tengo recursos para instalarlo. Estoy viendo de dónde lo saco", detalló el jerarca, el pasado 5 de agosto, en la actividad de la UNGL.
El ministro señaló que, con el tanque instalado, podrían iniciar la producción de mezcla asfáltica en Colima para atender algunas zonas de la Gran Área Metropolitana (GAM).
En tanto, ya se tramitan los permisos sanitarios, y ante el Minae, para la planta de Paso Real. En junio Amador dijo que para esta instalación requerían de un repuesto para uno de los equipos.
"Llegamos a Guanacaste (a El Chopo) y la planta estaba nueva, pero sin instalar. Como quien agarra el regalo de Navidad y lo pone ahí, pero no ensambla el lego. Exactamente lo mismo. Le estoy pidiendo al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) que nos ayude a armar esa planta de asfalto (…) No es fácil. No les voy a mentir. Es muy difícil. Llego a topar contra pared en todos lados y con gente que no quiere ayudar, solo unos pocos. A mí no me gusta dar excusas, no es mi estilo", apuntó el funcionario, quien urgió a las municipalidades firmar convenios para agilizar trámites que faciliten el accionar del ministerio en este sentido.
Una planta de asfalto, como las que posee el Ministerio, podría producir suficiente asfalto para cubrir 8 kilómetros de carretera al día.
El exministro Méndez también justificó la decisión en que la producción de la mezcla asfáltica no representaba una "oportunidad de negocio" porque los municipios y otras entidades del Estado adquirían las mezclas de empresas privadas o de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope).
Precisamente, el caso más extraño es el de la planta construida en Paso Real (Buenos Aires). El inmueble, valorado en más de ₡1.8 mil millones y que cumplía con todos los requisitos, fue inaugurado el 15 de junio de 2017 por el entonces presidente Luis Guillermo Solís (2014-2018) y nunca entró en operación.
Según un análisis policial hecho por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en el marco del caso "Cochinilla", el cierre de las instalaciones estatales habría permitido a ciertas empresas (como MECO y H.Solís) "adueñarse del negocio" y transformarlo en un "súper negocio".
Germán Valverde, exministro entre 2017 y 2018, aseguró en 2019 a los diputados de esa comisión que nunca dio una orden para paralizar la operación y agregó que la compra de los equipos fue correcta. Además, explicó que al cierre de su gestión dejó en curso los trámites para cumplir con los requisitos del Minae (permiso para almacenar combustible).
En 2019, el ahora exministro Méndez Mata aseguró a los legisladores que requerían ₡9.8 mil millones para cumplir con lo necesario para operar las plantas y que no contaban con esos recursos.
Previo al estallido del caso "Cochinilla", MECO contaba con plantas productoras de mezcla asfáltica en Nicoya, San Carlos, Guápiles, La Uruca y Río Claro de Golfito. En tanto, H.Solís poseía una en Guápiles y Constructora Herrera otra en Muelle de San Carlos.
