MEP registra 6 mil estudiantes desde preescolar a secundaria que realizan trabajo infantil

625 estudiantes menores de edad abandonaron sus estudios por trabajo

15 de Jun. 2019 | 12:00 am

(CRHoy.com) Un total de 5.984 menores de 18 años de los cuales 66,2% son hombres y 33,8% son mujeres, estudian y trabajan al mismo tiempo, según recientes estadísticas del Ministerio de Educación Pública (MEP).

Con respecto a menores que dejaron sus estudios por tener que trabajar, se presenta una tendencia a la baja. Mientras que en 2016 se registraron 1.188 menores excluidos, en 2017 fue de 917 y en 2018 bajó a 625.

En cuanto a nivel educativo, según las estadísticas, de esos casi 6 mil estudiantes, 3 casos corresponden a niños en preescolar, 397 en primaria, 3.715 en colegios diurnos y 1.869 en colegios nocturnos.

Los registros son ingresados a través de una "hoja intermedia" que los centros educativos envían al Departamento de Estadística del MEP, principalmente como causales de deserción escolar.

De acuerdo con Tatiana Cartín, jefa del Departamento de Salud y Ambiente del MEP, el tema de trabajo infantil se tramita como una referencia y no como una denuncia. Solo en los casos en los que se observen indicadores de mendicidad o trabajo forzoso tal y como lo plantea la ley 9095 se procede con denuncia penal.

"Por lo general el trabajo infantil está asociado a dos grandes tendencias culturales; el trabajo informal en territorios de pobreza extrema o ruralidad dispersa, así como a situaciones de violencia de género presentes en zonas costeras y fronterizas", indicó.

Se estima que la Región Central del país concentra la mayoría de las personas menores trabajadoras, mientras que el sector agrícola, ganadero y de comercio concentra la mayor incidencia de trabajo infantil y adolescente. El 61,8% de estos menores estudia en centros educativos ubicados en la zona urbana, mientras que el 38,2% asisten a instituciones de la zona rural.

Entre las actividades económicas que agrupan más menores que estudian y trabajan se encuentran:

– Labores de agricultura, a las que se dedican 1.235 estudiantes.
– Ventas en locales comerciales con 954 reportes.
– Actividades domésticas (no formativas) con 838 casos.
– Lava carros, cuida carros, halar bolsas en el mercado, trabajo doméstico en casas de terceros con 690 casos.
– Entre 200 y 400 estudiantes trabajan en las ventas en las ferias del agricultor, construcción, ganadería y labores de empaque y traslado de mercaderías.
– 193 estudiantes realizan ventas en vía pública.
– 186 menores pescan y extraen moluscos.
– 53 trabajan en lugares donde se expenden bebidas alcohólicas.
– 31 recurren a la mendicidad.
– 19 venden drogas y estupefacientes.
– 7 son víctimas de explotación sexual comercial infantil.

Actualmente el Departamento de Estadística también trabaja en un aglomerado más actualizado por regional el cual se espera esté listo en los próximos meses.

Detección, denuncia y seguimiento

En caso de que un docente o funcionario identifique a una persona menor de 15 años laborando en el sector formal o informal o bien, a una persona adolescente entre los 15 y 18 años trabajando en actividades peligrosas (Ley 8922), debe plantear una referencia a la Oficina de Atención Trabajo Adolescente del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social con copia al Departamento de Salud y Ambiente del MEP.

"En cuanto al protocolo de actuación de MEP siempre va a ser detectar, referir o denunciar e informar y educar, así como dar seguimiento socioeducativo a la persona menor de edad que se encuentra en riesgo por la situación de explotación", explicó Cartín.

Los centros educativos también deben proceder a informar y sensibilizar a los estudiantes y a la familia en particular, sobre las consecuencias del trabajo infantil, así como la importancia de hacer valer el Derecho a la Educación con el fin de romper el círculo de pobreza.

En caso de que la familia siga induciendo al menor a permanecer en trabajos de explotación se debe hacer llegar la referencia ante el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) por situación de negligencia a fin de que se intervenga en protección a la persona menor de edad.