Médicos lucharon 8 horas por salvar la vida de niño que murió baleado en Limón

10 de Sep. 2026 | 11:43 am

Durante unas ocho horas, médicos del Hospital Tony Facio, en Limón, y del Hospital Nacional de Niños (HNN) lucharon por salvar la vida de un niño de siete años que resultó herido durante un tiroteo en Pueblo Nuevo.

Mientras unos intentaban detener el sangrado en una sala de operaciones en Limón, otros viajaban desde San José para ayudarles. También esperaban un avión que debía trasladar al menor hasta el HNN.

El viaje nunca pudo realizarse.

Las lesiones eran demasiado graves y el niño no logró estabilizarse. Su condición empeoró con el paso de las horas, hasta que falleció cerca de las 5:00 a.m. de este jueves.

El menor recibió un disparo durante un ataque ocurrido la noche del miércoles frente a la iglesia MMM, en Pueblo Nuevo de Limón. La balacera también dejó herido a su padre y a una mujer.

El niño llegó al Hospital Tony Facio con una herida de arma de fuego en el costado derecho. Apenas ingresó, el personal de Emergencias comenzó a atenderlo.

No había tiempo que perder.

Cerca de las 9:00 p.m., los médicos lo llevaron a sala de operaciones. Las heridas internas le provocaron un sangrado masivo.

"El mismo fue abordado inmediatamente en la sala de emergencias y fue pasado a eso de las 9:00 p. m. a la sala de operaciones, casi inmediatamente apenas llegó", relató Daver Vidal, director del Hospital Tony Facio.

Mientras el equipo de Limón operaba al pequeño, el hospital pidió ayuda a San José.

La Central de Comunicaciones de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y la Dirección General de Aviación Civil recibieron la alerta. El plan era llevar al paciente por aire hasta el HNN para continuar su atención.

Carlos Jiménez, director de ese centro médico, explicó que coordinaron el vuelo junto con el Tony Facio y la Unidad de Trauma.

La salida sufrió algunos retrasos debido a las autorizaciones necesarias para este tipo de traslados. Finalmente, el equipo especializado del Hospital de Niños llegó a Limón alrededor de las 12:30 a. m.

Para ese momento, la lucha por salvar al niño llevaba varias horas.

Según Jiménez, los cirujanos pediátricos del Tony Facio ya lo habían intervenido en dos ocasiones. Habían conseguido contener las lesiones que provocaban el sangrado, pero el estado del menor seguía siendo crítico.

Sus condiciones circulatorias nunca fueron lo suficientemente estables para enfrentar un traslado terrestre o aéreo.

Los médicos intentaron compensarlo. Querían llevarlo hasta San José para continuar el proceso quirúrgico en el Hospital de Niños.

Pero el cuerpo del pequeño no respondió.

Vidal contó que una de las cirugías se prolongó durante casi tres horas. Al terminar, los equipos se prepararon para colocar al niño en la camilla del avión. En ese momento, sufrió otro paro.

El traslado tuvo que detenerse. La magnitud de las lesiones internas y su condición crítica hacían imposible continuar el viaje.

Los especialistas permanecieron a su lado e intentaron estabilizarlo. Sin embargo, su estado se deterioró de forma progresiva.

"Por la condición crítica y la magnitud de las lesiones internas que tenía, el niño fallece", manifestó Vidal.

Aproximadamente a las 5:00 a. m., los médicos declararon su fallecimiento.