Más recortes presupuestarios ponen en riesgo elecciones municipales, advierte TSE
El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) advirtió que cualquier reducción adicional al presupuesto previsto para 2027 podría comprometer la organización de las elecciones municipales de 2028, pues los recursos contemplados para el próximo año representan el mínimo necesario para garantizar el desarrollo del proceso electoral.
La advertencia surge luego de que los magistrados acordaran devolver ₡6.825 millones al Ministerio de Hacienda mediante un recorte al presupuesto en ejecución de 2026, una decisión con la que buscan evitar una disminución de los recursos destinados al año preelectoral.
El asesor de la presidencia del TSE, Andrei Cambronero, explicó que el ajuste corresponde a la suma de dos rebajas solicitadas por el Poder Ejecutivo: aproximadamente ₡3.800 millones sobre el presupuesto vigente de 2026 y cerca de ₡2.900 millones sobre la formulación del presupuesto de 2027.
Según Cambronero, el objetivo fue proteger el presupuesto del año en que se concentra una parte importante de la organización de los comicios municipales.
"Con los ₡58.500 millones -presupuesto previsto para 2027- podemos hacer la elección sin ningún problema. Pero si nos rebajan ese monto aún más, sí podría comprometerse la celebración exitosa de los procesos electorales", afirmó.
El año clave para organizar las elecciones
Aunque las elecciones municipales se celebrarán en febrero de 2028, el Tribunal sostiene que 2027 será el año más importante para preparar el proceso.
De acuerdo con sus estimaciones, alrededor del 45% de los gastos asociados a esos comicios se ejecutan durante el año previo a la votación, cuando deben contratarse y pagarse buena parte de los bienes y servicios indispensables para la jornada electoral.
Entre ellos figuran la impresión de las papeletas y la adquisición de urnas, mamparas, bolsas de seguridad y demás materiales que integran el paquete electoral.
Cambronero explicó que esos insumos deben ingresar a las bodegas del Tribunal antes de finalizar 2027 para que puedan distribuirse oportunamente durante el proceso de preparación de la elección.
El TSE estima que para los comicios municipales de 2028 podrían inscribirse más de 45.000 candidaturas para disputar los 6.000 cargos de elección popular, con la participación potencial de unas 150 agrupaciones políticas.
Un presupuesto ya reducido
A inicios de junio, el Tribunal aprobó, bajo protesta, su anteproyecto de presupuesto para 2027 por ₡58.531 millones, una reducción de ₡19.276 millones —equivalente al 24,8%— respecto de los ₡77.807 millones autorizados para 2026.
En esa oportunidad, los magistrados señalaron que ese presupuesto les permitiría cumplir con sus obligaciones constitucionales y preparar las elecciones municipales, pero advirtieron que ya no existe margen para desarrollar nuevos proyectos ni absorber recortes adicionales.
El órgano electoral atribuye parte de esa estrechez presupuestaria a que el Ministerio de Hacienda mantiene dentro del límite máximo de gasto institucional la contribución estatal a los partidos políticos, pese a que esos recursos no financian el funcionamiento ordinario del Tribunal, sino que posteriormente se transfieren a las agrupaciones políticas.
Según el TSE, esa metodología reduce los recursos disponibles para la organización de los procesos electorales, la modernización tecnológica y el fortalecimiento de la ciberseguridad, en un contexto en el que la institución también ha asumido nuevas competencias legales sin recibir recursos adicionales.
Por esa razón, los magistrados insistieron en solicitar que la deuda política sea excluida del cálculo del límite de gasto institucional.
En el acuerdo mediante el cual remitieron el anteproyecto presupuestario al Ministerio de Hacienda, los jueces electorales advirtieron que si nuevamente se reduce el monto previsto para 2027, "los diversos servicios, incluida la organización de procesos electorales, se verán gravemente afectados".
El Tribunal sostiene que los ₡58.531 millones presupuestados constituyen el piso financiero para organizar las elecciones municipales de 2028 y alerta de que cualquier rebaja adicional pondría en riesgo la ejecución oportuna de la logística necesaria para celebrar esos comicios.



