Marta Esquivel propone subir dieta de directivos de la CCSS de ₡58 mil a ₡209 mil

La diputada de Gobierno y expresidenta de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Marta Esquivel, propone aumentar la dieta que reciben los directivos de la institución por cada sesión. Pasaría de alrededor de ₡58.000 a ₡209.615.
La propuesta está incluida en un proyecto de ley con el que Esquivel también pretende sustituir la actual Junta Directiva de la Caja por dos órganos: uno para el Seguro de Salud y otro para los regímenes de pensiones.
La iniciativa no fija una cifra específica para las dietas. Lo que plantea es que los directivos de la CCSS reciban el mismo monto establecido para las juntas directivas de los bancos comerciales del Estado.
En esos bancos, la dieta es de ₡209.615, según lo establecido por el Consejo de Gobierno el 9 de diciembre de 2019.
Hasta ₡838 mil por cuatro sesiones
El proyecto establece un máximo de cuatro sesiones remuneradas al mes en cada junta.
Con una dieta de ₡209.615, un directivo con derecho a cobrar las cuatro sesiones recibiría ₡838.460 al mes. En cambio, con la dieta actual aproximada de ₡58 mil, el pago por cuatro sesiones rondaría los ₡232 mil.
La Presidencia Ejecutiva de la Caja no recibiría dietas. Los ministros que integrarían las juntas solo podrían cobrarlas si la ley lo permite expresamente.
Ministros entrarían a las juntas
La propuesta de Esquivel plantea que cada junta esté integrada por cinco personas.
En ambas participaría la Presidencia Ejecutiva de la Caja. Los otros cuatro puestos corresponderían a un ministro y a un representante de cada uno de los sectores patronal, laboral y juntas de salud.
El ministro de Salud integraría la junta del Seguro de Salud, mientras que el ministro de Trabajo y Seguridad Social ocuparía un asiento en la junta de Pensiones.
La Presidencia Ejecutiva presidiría los dos órganos y continuaría siendo de libre nombramiento y remoción por parte del Consejo de Gobierno.
Las representaciones patronales, laborales y de las juntas de salud serían distintas en cada junta, tendrían períodos de cuatro años y podrían ser reelegidas.
Menor representación patronal y laboral
La reforma reduciría la presencia de los sectores patronal y laboral en cada uno de los órganos que tomarían las decisiones sobre los seguros de la Caja.
La actual Junta Directiva tiene tres representantes patronales y tres laborales. Con la propuesta, cada nueva junta tendría uno por sector.
Aunque al sumar ambas juntas habría dos representantes patronales y dos laborales, cada persona integraría únicamente uno de los órganos.
Para elegir a los representantes laborales, el proyecto plantea una asamblea con participación de los movimientos sindical, cooperativo y solidarista. Cada movimiento tendría un tercio del peso total de la votación.
Las dos personas electas para representar al sector laboral deberían proceder de movimientos distintos.
La junta del Seguro de Salud resolvería asuntos como los planes, reglamentos, prestaciones, reservas e inversiones de ese seguro.
La de Pensiones tendría a cargo las decisiones equivalentes sobre los regímenes de pensiones administrados por la Caja.
Ambas se reunirían para resolver asuntos comunes, entre ellos la aprobación del presupuesto institucional integrado y los nombramientos de las gerencias.
Restricción política para representantes sectoriales
El proyecto lleva por nombre Fortalecimiento técnico y despolitización de la gobernanza de la seguridad social. Entre sus medidas incluye una restricción política para las personas que aspiren a representar a los sectores patronal, laboral y de las juntas de salud.
Esas personas no podrían ser nombradas si, durante los cinco años anteriores a su elección sectorial, ejercieron determinadas funciones de dirección, representación política o administración de recursos en un órgano partidario.
La restricción también alcanzaría a quienes hayan dirigido o coordinado una campaña electoral, o administrado sus recursos, por designación formal de un partido.
Esa condición está dirigida a las representaciones sectoriales. El texto no la plantea para la Presidencia Ejecutiva ni para los ministros que integrarían las juntas.
La sola afiliación a un partido, el ejercicio anterior de un cargo de elección popular por sí solo y otras formas legales de participación política no serían impedimentos, según la propuesta.
Directivos actuales saldrían antes de terminar su período
La iniciativa dispone que los nombramientos de los integrantes de la actual Junta Directiva concluyan cuando las dos nuevas juntas queden instaladas, aunque sus períodos todavía no hayan vencido.
La salida no ocurriría de inmediato con la publicación de la ley. El órgano actual mantendría sus funciones hasta que las nuevas juntas estén listas para asumirlas.
El texto ordena al Consejo de Gobierno, a la Caja y a las entidades encargadas iniciar las convocatorias y designaciones dentro de los cinco días hábiles posteriores a la publicación de la ley. Sin embargo, no fija un plazo general para completar la instalación.
Cambios para directivos y gerentes
El proyecto exige que los integrantes de las nuevas juntas acrediten al menos cinco años de experiencia relacionada con las funciones del órgano al que aspiren.
También dispone que los directivos no puedan mantener otra relación de empleo con la Caja, aparte de la Presidencia Ejecutiva. Si una persona que trabaja para la institución resulta elegida, deberá poner fin a esa relación laboral antes de asumir el puesto.
Una regla similar se aplicaría a quienes reciban un nuevo nombramiento o una renovación en una gerencia. La iniciativa no ordena el cese automático de las personas que ya ocupan esos cargos.
Además, establece causas para sancionar o destituir a directivos. Entre ellas incluye ejercer presión indebida sobre personal de la Caja para favorecer una contratación, un nombramiento o el acceso irregular a servicios.
Esquivel sostiene que separar la dirección en dos juntas permitiría atender de forma especializada las decisiones del Seguro de Salud y de los regímenes de pensiones.