Madres e hijas resaltan importancia de los CEN-CINAI: “Son un lugar seguro”

9 de Sep. 2026 | 3:41 am

Después de la pandemia, Vanessa Granados perdió su trabajo. Consiguió otro empleo, pero el salario apenas le alcanzaba para pagar el alquiler y los recibos. Hubo días en los que no podía garantizarle a su hija todas las comidas del día. Según recuerda, en ocasiones no tenía dinero ni siquiera para "un huevo" y tampoco podía alimentarse ella.

En medio de esa situación, acudió al CEN-CINAI de Belén. Allí escucharon su situación y recibieron a su hija en el programa.

"Mi hija amaba ir ahí. Siempre me la trataron con muchísimo amor. Siempre me le llenaban un montón la pancita", recuerda.

Tiempo después, Granados consiguió un trabajo mejor remunerado y decidió sacar a su hija del CEN-CINAI porque consideraba que otra familia podía necesitar más el beneficio. Sin embargo, el centro decidió mantenerla dentro del programa de alimentación debido a que la niña presentaba bajo peso.

El vínculo de Vanessa con los CEN-CINAI comenzó mucho antes de que se convirtiera en madre. En los años 90, ella misma asistía a uno de estos centros junto con sus tres hermanos mientras su madre trabajaba.

Hoy tiene 40 años y reconoce la importancia que estos centros tuvieron en su familia, primero fueron parte de su infancia y, décadas más tarde, volvieron a estar presentes en su vida para apoyar a su propia hija.

Un lugar seguro para sus hijas

La experiencia de Yazmín Salas también está marcada por la necesidad de contar con un lugar seguro para su hija mientras ella trabajaba.

Salas ganaba alrededor de ₡100.000 por quincena y necesitaba encontrar quién cuidara a su hija, pero pagar a una persona para que lo hiciera era prácticamente imposible con ese ingreso.

Buscó espacio en varios CEN-CINAI hasta que finalmente logró que recibieran a su hija en el centro de Paso Ancho.

Como el padre de la niña no aportaba económicamente, Salas debía asumir por completo los gastos y responsabilidades de su hija. Por eso, el horario del CEN-CINAI fue fundamental, su hija permanecía allí desde las 6:00 a. m. hasta las 6:00 p. m. Era la primera en llegar y la última en irse, un horario que le permitía cumplir con su jornada laboral.

"Ellas saben que una muchas veces tiene dificultades económicas y que ese es un lugar seguro para que ellas estén", relata Salas.

Salas recuerda que su hija recibió buenos cuidados y que, incluso actualmente, las funcionarias que estuvieron con ella durante su infancia continúan en contacto.

La hija de Yazmín Salas tiene hoy 12 años. Asistió al CEN-CINAI desde los 2 hasta los 5 años.

La hija de Yazmín Salas tiene hoy 12 años. Asistió al CEN-CINAI desde los 2 hasta los 5 años.

El apoyo que permanece con los años

Para Darla Villareal y Angely Gutiérrez, el vínculo con los CEN-CINAI comenzó cuando apenas tenían unos tres años.

Hoy tienen 23 y 21 años, respectivamente, pero ambas recuerdan cómo estos centros formaron parte de su infancia y ayudaron a sus familias en momentos especialmente difíciles.

Sus historias tienen un punto en común; ambas perdieron a sus padres cuando eran muy pequeñas y sus madres tuvieron que salir adelante.

En el caso de Angely, su familia vivía en Puerto Viejo de Limón. Después de la muerte de su padre, su madre tuvo que buscar trabajo para mantenerla a ella y a su hermano, que entonces tenía apenas un año.

Encontró un CEN-CINAI cerca de su lugar de trabajo, lo que le permitió dejar allí a Angely mientras trabajaba.

Hoy, Angely recuerda que en el centro no solo recibió alimentación. También aprendió a leer, desarrolló habilidades para socializar y recibió el beneficio de entrega de leche.

La experiencia de Darla fue similar. Su madre ya trabajaba cuando falleció su padre, mientras ella estaba embarazada de su segunda hija. Con la llegada de un nuevo bebé y la pérdida del principal apoyo económico de la familia, la situación se volvió más complicada.

Mientras un familiar se encargaba de cuidar a su hermana, Darla ingresó al CEN-CINAI en el Roble de Puntarenas. Años después, su hermana también ingresó al programa.

"Sí fue como una ayuda importante, porque gracias a eso, mi mamá no tenía que preocuparse por quién me cuidara a mí, pudo conseguir un trabajo en ese momento y ya unos dos años después pudo conseguir el trabajo que sigue fijo ahorita", contó.

Darla también recuerda el papel que tuvo el CEN-CINAI en su desarrollo y en el de su hermana, especialmente durante el proceso de volver a socializar tras la muerte de su padre. Describe a las funcionarias como personas amorosas y pacientes, capaces de adaptarse a las necesidades de cada niño.

Afectaciones a los CEN-CINAI

En el presupuesto nacional de 2026, la fracción de Pueblo Soberano, aprobó un recorte de ₡40.000 millones al programa CEN-CINAI. Aunque el gobierno niega una afectación, familias y trabajadores reportaron situaciones como cierres y la finalización de contratos relacionados con transporte y servicios de cuido.

Diversos sectores advirtieron que la reducción de recursos podría afectar a las familias en condición de pobreza que dependen de estos servicios.