Macho Coca y sus otros encontronazos con la justicia

Estuvo detenido entre 2015 y 2016 por presunto nexo con narcotráfico

6 de Jun. 2018 | 6:11 am

El nombre de Gilberth Bell Fernández no es ajeno a nadie y el apodo 'Macho Coca' ni se diga. Hoy, otra vez, ambos están bajo la lupa tras acciones judiciales.

Bell, de 55 años, es un empresario pesquero ampliamente reconocido en Limón con ligámenes por presuntos delitos relacionados a drogas y a construcciones en áreas prohibidas.

Este martes fue detenido junto con otras 15 personas bajo sospechas de financiar una estructura dedicada a sustraer combustible del poliducto de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) en Limón.

Al parecer, con los recursos aportados por el empresario, la banda adquirió camiones e instaló sistemas de almacenamiento en predios clandestinos. Se estima que el perjuicio económico para Recope, en los últimos 16 meses, asciende a los $4 millones.

El patrocinio de Bell llegó a tal punto de que con su dinero se habrían adquirido mangueras valoradas en 2 millones de colones, cuya calidad facilitaba la extracción de los combustibles del poliducto entre Limón y Turrialba.

El Ministerio Público, a través de su oficina de prensa detalló, las causas penales en proceso contra el empresario caribeño:

  • 15-000440-063-PE, tramitado por la Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental: Ya fue acusado por el delito de usurpación de bienes de dominio público. No se ha definido si el Juzgado ordenará el auto de apertura de juicio, tal como lo solicita la Fiscalía. El expediente se relaciona con la construcción de muelles en el sector de Portete.

Aparte de él, figuran como imputados un hermano suyo y siete personas apellidadas Álvarez Fernández, Garita Lara, Rivera Salazar, Guevara Mondragón, Picado Grijalba, Lindo Roves y Buchanan Sthepens.

  • 16-000158-1219-TP, de la Fiscalía Adjunta Contra la Delincuencia Organizada (FACDO): por el presunto tráfico de drogas. Bell figura como investigado.
  • 17-000913-063-PE, en curso en la Fiscalía Adjunta de Limón: Investigado por aparentemente financiar estructura dedicada a robar gasolina de poliducto de Recope.
  • Otro más: Bell y su esposa recientemente fueron absueltos en un juicio que se llevó a cabo por una infracción al Código de Minería. La Fiscalía Adjunta de Limón apeló la resolución, al determinar que existen elementos de prueba para acreditar que ambos cometieron un delito.

Si la apelación es resuelta por el Tribunal de Apelación de Sentencia conforme a lo peticionado por la Fiscalía, podría llevarse a cabo un nuevo juicio.

La huella de Macho Coca

Como empresario ligado al sector pesquero de Limón era conocido, sin embargo Bell acogió relevancia nacional en 2015 por la supuesta construcción ilegal en Portete.

De igual forma, por una cuestionada reunión que sostuvo en ese sitio con el entonces ministro de Trabajo, Víctor Morales Mora y Ann McKinley Meza, exjerarca de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo de la Vertiente Atlántica (Japdeva).

En esa oportunidad, pese a la reunión, McKinley dijo desconocer detalles sobre el muelle o los propietarios. Pero, Anita McDonald, entonces directora del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca), quien tuvo que dejar el cargo por este asunto, aseguró en ese mismo año que la construcción era propiedad de Bell Fernández.

En un documento, con fecha del 28 de julio de 2015, y cuya copia llegó a los diputados de esa época, el empresario solicitó autorización al Incopesca para descargar mariscos en el muelle de Portete.

Las dudas sobre el tema crecieron cuando un informe elaborado por el Registro Nacional, a petición de la Comisión Legislativa de Seguridad y Narcotráfico, reveló que los terrenos sobre los que se constituyó el muelle eran propiedad de la Municipalidad de Limón.

Bell Fernández fungió por varios años como asesor de Incopesca, hasta que dejó el cargo en razón de este caso.

En su momento, el Ministerio Público ligó al empresario como componente de una agrupación dedicada a movilizar cocaína y marihuana entre Limón y San José.

Por ese caso fue detenido en octubre de 2015 en su casa ubicada en Limón. Tras 6 meses en prisión preventiva, el 8 de abril de 2016 fue puesto en libertad bajo medidas cautelares.

De hecho, Bell fue separado del expediente principal y pasó a ser investigador aparte por posibles delitos de narcotráfico y legitimación de capitales (en un testimonio de piezas).

Eso sí, a finales de 2016, fue sobreseído por el presunto delito de penalidad del corruptor, al aparentemente pagar dádivas a oficiales de la Policía de Tránsito para que permitieran pasar carros de su propiedad por algunas zonas de Limón.

"Macho Coca" permanecía –hasta este martes- en libertad bajo medidas cautelares: firmar cada 15 días, no cometer nuevos delitos, no salir del país, no comunicarse con ningún imputado en la causa y no acercarse a 100 metros de ningún puerto.

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