Macho Coca comparte cárcel con Nicolás Maduro, Caro Quintero y “El Mayo” Zambada

22 de Oct. 2026 | 11:08 am
Gabriel Lozano Bonilla, Compadre, y Gilberth Bell Fernández, Macho Coca, están en el Metropolitan Detention Center Brooklyn.

Gabriel Lozano Bonilla, Compadre, y Gilberth Bell Fernández, Macho Coca, están en el Metropolitan Detention Center Brooklyn.

Gilberth Bell Fernández, alias "Macho Coca", y Gabriel Lozano Bonilla, conocido como "Compadre", permanecen detenidos en el Metropolitan Detention Center (MDC) Brooklyn, un centro federal de seguridad administrativa operado por la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP, por sus siglas en inglés).

La cárcel está ubicada en Nueva York y alberga a figuras de alto perfil mientras enfrentan procesos judiciales federales o esperan su traslado después de recibir una condena. Entre sus reclusos se encuentran Nicolás Maduro, Cilia Flores, Rafael Caro Quintero, Ismael "El Mayo" Zambada y Luigi Mangione. Maduro y Flores permanecen en ese centro desde enero, mientras que Zambada recibió una condena de cadena perpetua en julio de 2026.

Otras figuras reconocidas que han estado recluidas en el MDC Brooklyn son el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, Sean "Diddy" Combs, R. Kelly, el rapero Tekashi 6ix9ine y Ghislaine Maxwell.

El centro de detención ha recibido críticas recurrentes por el deterioro de sus instalaciones, los problemas de acceso a la atención médica, los episodios violentos y las deficiencias en la supervisión. Su capacidad oficial es de 1.775 personas.

En varias ocasiones, jueces de Nueva York han cuestionado las condiciones de reclusión, las dificultades para recibir atención médica y los casos de corrupción. Desde junio de 2025, el centro también alberga a personas detenidas por las autoridades migratorias estadounidenses.

La extradición de Macho Coca y Compadre

Costa Rica extraditó a Macho Coca y Compadre hacia Estados Unidos el 13 de agosto de 2026 para que enfrentaran cargos por narcotráfico en Nueva York.

Lozano Bonilla es un colombiano nacionalizado costarricense, acusado de liderar una organización que exportaba cocaína líquida desde Costa Rica. En una llamada intervenida, se refirió al entonces presidente Rodrigo Chaves Robles como "Papá Chaves".

Estados Unidos solicitó su extradición por su presunta participación en operaciones de tráfico internacional de drogas desde Venezuela y Colombia hacia territorio estadounidense.

Bell Fernández se convirtió en el cuarto costarricense entregado a otro país por un requerimiento judicial y en el tercero extraditado hacia Estados Unidos.

Celso Gamboa y Edwin López Vega, alias "Pecho de Rata", fueron los primeros. Johnny Angulo, conocido como "John Cadenas", fue el tercero, pero las autoridades lo extraditaron a Italia.

Las autoridades estadounidenses requirieron a Macho Coca por presunta posesión y distribución de grandes cantidades de cocaína, así como por conspiración para introducir la droga de contrabando.

¿Qué se sabe del caso de Macho Coca?

A finales de agosto, Bell Fernández compareció ante el Tribunal Federal para el Distrito Sur de Nueva York y se declaró no culpable de los cargos por narcotráfico internacional.

Durante esa audiencia, el juez programó una nueva comparecencia para el 4 de diciembre, cuando podría definirse la fecha del juicio.

Las autoridades estadounidenses consideran que Macho Coca coordinó el acopio y envío de grandes cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos entre marzo de 2022 y agosto de 2023. También lo vinculan con la negociación de un cargamento de 700 kilogramos de cocaína que tenía como destino Nueva York.

CR Hoy reveló meses atrás parte de los informes de inteligencia de la Administración de Control de Drogas (DEA) y varias llamadas telefónicas grabadas en español que presuntamente lo relacionan con esas transacciones.

Según la investigación, Bell Fernández utilizaba muelles privados, embarcaciones pesqueras y lanchas rápidas en Limón para sus operaciones.

La organización habría empleado esas infraestructura para recibir, almacenar y reenviar cargamentos de cocaína procedentes de Sudamérica, principalmente de Colombia. Además, habría utilizado empresas pesqueras legítimas y redes de pescadores locales para camuflar los cargamentos de droga en el mar y evadir los controles del Servicio Nacional de Guardacostas.

La DEA lo vincula con la negociación y el traslado de toneladas de droga. La investigación destaca específicamente un cargamento de 700 kilogramos de cocaína que habría tenido como destino la ciudad de Nueva York entre 2022 y 2023.