Los daños que puede ocasionar el esmog volcánico del Poás
Piden a lugareños utilizar mascarillas o paños húmedos
Tras la actividad del volcán Poás durante este lunes, en el cielo se empezó a ver una especie de capa – como neblina – de un color rojizo.
Se trata del esmog volcánico, que está conformado por partículas y gotas diminutas de material del volcán con alto nivel de acidez y otros elementos del azufre.
Estos materiales pueden ser tan pequeños que se inhalan con facilidad, y poco después, se pueden sentir molestias como irritación nasal y tos.
Guillermo Alvarado, vulcanólogo de la Red Sismológica Nacional, explicó que esta capa volcánica se puede observar por medio de los destellos del sol. Incluso, fue vista desde algunas partes del Valle Central.
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Debido a la emanación de gases y manifestación de incandescencia en el volcán Poás, las autoridades del Comité Nacional de Emergencias ordenaron el cierre del parque nacional durante el lunes.
El Poás presentó varias erupciones de entre 50 y 100 metros de altura con presencia de rocas.
En las comunidades donde hubo esmog volcánico y oler a azufre son: Grecia, San Pedro de Grecia, San Pedro de Sarchí, Naranjo y Cajón pero el viento está llevando la ceniza y esmog hacia el oeste.
Estos son algunos de los efectos por inhalación o contacto cercano con la ceniza:
- Irritación y congestión nasal.
- Tos o dificultad para respirar.
- Enrojecimiento y ardor de ojos, conjuntivitis y sensación de partículas.
- Picazón en la piel.
- Síntomas gástricos.
- Sensación de nerviosismo, temor, preocupación, enojo y dificultad para dormir.
