Los 2 escenarios que maneja la Fiscalía en investigación por agua contaminada
Investigación penal se centra en posible opacidad e inacción en el AyA
La Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental del Ministerio Público admitió que existen obstáculos para establecer cómo ocurrió la contaminación con hidrocarburos de la planta potabilizadora del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) en Guadalupe, cantón de Goicoechea.
El principal reto está en los 3 días que pasaron desde el momento en que los vecinos de Guadalupe, Moravia, Tibás y Montes de Oca advirtieron el olor a hidrocarburos en el líquido que recibían en las casas y la toma de muestras para realizar las pruebas de laboratorio.
Luis Diego Hernández, fiscal coordinador de la Fiscalía Ambiental, indicó que lo único que está claro es que una mancha de hidrocarburo (xilenos) llegó hasta la planta a través de la subcuenca hídrica Quebrada Honda 2. Sin embargo, hasta la fecha, no hay elementos contundentes que descifren cómo sucedió la contaminación.
El funcionario describió los 2 escenarios que manejan desde el Ministerio Público.
"Uno es quién vertió la sustancia, de dónde provino esta sustancia que llegó a un afluente de la planta de tratamiento, como lo es Quebrada Honda 2. Esa es una circunstancia que pudo ser directa, indirecta o, incluso, dolosa. Alguien que a sabiendas de la naturaleza de este hidrocarburo dispusiera de él en las aguas directamente", citó Hernández.
Existe un segundo escenario que apunta a que una vez llegada la mancha de hidrocarburo a la planta de tratamiento, que existe para servir como filtro y fase previa a la distribución del agua, hubo dolo o culpa al permitir la distribución del agua pese a la existencia de alertas previas por parte de la población.
"Tal vez la sustancia llegó de alguna manera desconocida a la planta de tratamiento, pero una vez en la planta existen autoridades que pueden, o no, tomar una decisión de distribuir el agua en esa condición. En eso nos estamos centrando", comentó el fiscal.
La falta de transparencia con que el AyA abordó los primeros reportes por la contaminación de agua abrió el foco principal en la investigación penal en marcha tras este hecho.
Vecinos de Guadalupe, Moravia, Tibás y Montes de Oca percibieron el sabor extraño en el líquido desde la noche del 21 de enero. Pero, fue hasta 4 días después que se comprobó que tenían razón y que el agua que tomaban estaba contaminada con hidrocarburos.
El 23 de enero, 2 días después de los primeros avisos, el Ministerio de Salud descartó la contaminación. No obstante, las reiteradas advertencias de los vecinos y la ausencia de claridad de parte de las autoridades derivaron en que hasta el día 25 de enero se constatara la presencia de hidrocarburos y se suspendiera el suministro a miles de habitantes.
Además de la poca claridad en las comunicaciones oficiales sobre lo que ocurría, trabajadores de la planta potabilizadora en Guadalupe detallaron a través de bitácoras que el agua era percibida con un olor a combustible desde el 22 de enero y que, por orden de la dirección de plantas del AyA, se habría continuado distribuyendo.
Los análisis realizados por investigadores de la Universidad de Costa Rica (UCR) revelaron el 31 de enero que los hidrocarburos que contaminantes eran 3 xilenos: meta-xileno, el orto-xileno y el para-xileno.
La cantidad hallada fue catalogada por los científicos como "no detectable". Pero, el color y el sabor que percibidos por la población afectada se mantuvieron durante varios días producto de los remanentes en las tuberías de estos compuestos químicos.
Para la autoridad judicial, desafortunadamente los muestreos no se pudieron tomar en el momento "más oportuno" para haber obtenido residuos suficientes en calidad y cantidad y determinar la magnitud del contaminante que hizo contacto con la fuente de la planta de tratamiento.
"Eso difícilmente lo vamos a conocer. Transcurrió muchísimo tiempo", lamentó Hernández.
La Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental está a la espera de un muestreo compuesto que se hizo en un tramo considerable de la subcuenca Quebrada Honda 2. Los resultados serán entregados por laboratorios especializados de la Universidad de Costa Rica (UCR) en los próximos días.

Científicos de la UCR tomando muestras en la subcuenca Quebrada Honda 2. que abastece las zonas afectadas Archivo CRH/UCR
Roberto Urcuyo Solórzano, investigador del Centro de Investigación en Electroquímica y Energía Química (Celeq) de la UCR dijo el pasado 31 de enero que "que sean xilenos explica el color (transparente) y el 'dulce'".
"Debido a que ya pasaron muchos días y a la poca presencia de este material, es muy difícil rastrear con qué otras substancias podrían venir acompañados, pues normalmente los xilenos se venden en el mercado con ciertas impurezas", expuso el investigador en una conferencia de prensa.
Ariel Alfaro, regente químico en la Escuela de Química de la UCR y especialista en toxicología, agregó ese día que lo detectado en el agua sería una mezcla de los 3 tipos de xilenos, conocida como "xilol".
Este componente no es cancerígeno, según la Agencia Internacional de Investigación para el Cáncer (IARC, por las siglas en inglés).
El xileno sí puede provocar daños en la piel y en las vías respiratorias en caso de ser inhalado. También, es capaz de ocasionar malestares estomacales.