Licencias de conducir y revisión técnica entre los documentos más falsificados que llegan al OIJ
La Sección de Documentos Dudosos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) se encarga del análisis comparativo y la verificación de escritura humana y documentos, con el fin de validar su autenticidad. Las pruebas se realizan sobre todo tipo de documentos de identidad, permisos laborales, cartas, sellos e incluso lotería.
Según informaron las autoridades, en Costa Rica las licencias de conducir son los documentos que más se analizan para verificar su autenticidad, y casi el 99 % de las que llegan tienen elementos fraudulentos. Así lo detalló Nuria González Villalobos, jefa de la Sección de Documentos Dudosos.
Otro elemento que se falsifica con frecuencia son los permisos de revisión vehicular, especialmente en las fechas en que se producen cambios en el diseño de las pegatinas.
Esta sección es una de las ocho entidades que conforman el Departamento de Ciencias Forenses del OIJ.
Gonzáles indicó que entre los documentos que analizan se encuentran cédulas, licencias, pasaportes, permisos laborales y de portación de armas, billetes, lotería, revisión técnica vehicular, cartas de amenaza, entre muchos otros.
Además, las pruebas no se limitan únicamente al papel, sino que también se realizan sobre madera, metales, paredes o cualquier otro soporte que lo permita.
El trabajo de la sección
Los investigadores realizan análisis comparativos. Esto significa que utilizan documentos oficiales como referencia para verificar si existen alteraciones, borraduras, añadiduras u otros indicios de modificación.
Durante las indagaciones se emplean diversas técnicas, como pruebas ultravioletas e infrarrojas.
Nosotros necesitamos de un modelo similar para realizar la comparación, explicó la jefa de la sección.
En el caso de la escritura, la experta comentó que siempre existen características únicas que el cerebro deja de manera inconsciente, por lo que se buscan esos pequeños indicios en los manuscritos.
¿Quiénes solicitan las pruebas?
Las pruebas de autenticidad son solicitadas por fiscalías, juzgados, subdelegaciones y diversas instancias del Poder Judicial.
Los investigadores trabajan bajo un protocolo que considera el sesgo cognitivo, lo que significa que solo tienen acceso a la información estrictamente necesaria para evitar prejuicios en los resultados.
Nuria González aseguró que, en promedio, cada mes realizan entre 40 y 50 análisis, tanto de casos del sector público como del privado.
La jefa de la sección señaló que las pruebas en casos como cédulas o licencias son relativamente rápidas, ya que pueden tomar unas cuatro horas, además de otras cuatro horas adicionales para la elaboración de los dictámenes, conforme a las normas de calidad requeridas.
En cuanto a las investigaciones de escritura, los análisis pueden requerir más tiempo: una sola firma puede tardar hasta 13 horas en ser examinada, sin contar el tiempo adicional destinado a labores administrativas.
¿Qué tan fácil es identificar documentos falsos?
De acuerdo con la investigadora, actualmente las falsificaciones siguen siendo fáciles de identificar. A pesar de los avances tecnológicos, no se ha observado un aumento significativo en la cantidad de análisis solicitados.
González detalló que lo más complejo suele ser cuando las instituciones no cuentan con documentos de referencia para realizar la comparación.
Además, explicó que los elementos de seguridad presentes en billetes y pasaportes aún no han sido vulnerados por los falsificadores, por lo que no se han logrado producir réplicas que pasen desapercibidas en los laboratorios.
Actualmente, la sección se encuentra en un proceso de transición para incorporar más capacitaciones y sistemas de software que permitan especializar y fortalecer los análisis.
