Laura Fernández pide a Europa que “ojalá consuma menos drogas”

4 de Nov. 2026 | 5:09 pm
Crédito: Presidencia de la República de Costa Rica

Crédito: Presidencia de la República de Costa Rica

La presidenta Laura Fernández señaló el consumo de drogas en Europa como uno de los factores que alimentan el narcotráfico en América y pidió a los países de ese continente reducir la demanda de estupefacientes.

"Que ojalá consuma menos drogas", respondió la mandataria cuando el diario español ABC le preguntó qué le pediría a Europa, durante una entrevista publicada antes de su participación en la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebra este miércoles y jueves en Madrid, España.

Fernández argumentó que una disminución del consumo en territorio europeo tendría efectos sobre la producción y el tráfico ilegal de drogas en América, al reducir el mercado que sostiene esas actividades.

"En el momento en que en Europa se consuman menos drogas habrá menos demanda de producción ilegal de narcóticos en América. Tendríamos menos tránsito de drogas ilícitas y menos actividades vinculadas al crimen organizado", manifestó.

Agregó que el problema abarca distintas etapas del negocio del narcotráfico, desde la producción de cocaína hasta su distribución, la venta al menudeo y el traslado de cargamentos desde los puertos americanos hacia Europa.

Planteó que los países europeos deben invertir más recursos en estrategias contra el narcoterrorismo y en iniciativas para fortalecer la seguridad internacional.

La lucha contra las organizaciones criminales figura entre las prioridades que Fernández dijo que llevará a la Cumbre Iberoamericana. Según afirmó, busca promover acuerdos que produzcan resultados concretos para Costa Rica.

"En este momento, mi prioridad es la seguridad nacional y la lucha contra el narcoterrorismo. Así que una parte importante de mi mensaje girará en torno a ese tema", declaró a ABC.

Durante la entrevista, Fernández también defendió la política de mano dura contra el crimen organizado y la construcción de la nueva cárcel de máxima seguridad, que incorpora elementos del modelo penitenciario de El Salvador.

La mandataria explicó que uno de los objetivos de ese centro es impedir que los privados de libertad mantengan comunicación con las estructuras criminales que operan fuera de las cárceles y continúen ordenando delitos desde prisión.