Las palabras del presidente Chaves: “somos los llamados a hacer un cambio histórico”
(CRHoy.com) -"Somos los llamados a hacer un cambio histórico", dijo este domingo el presidente de la República, Rodrigo Chaves, en su primer discurso al país, tras ser investido como nuevo mandatario en una sesión solemne de la Asamblea Legislativa.
Chaves aseguró que los costarricenses tendrán en él a un fiel mandatario frente a la gravedad y el sentido de responsabilidad histórica que impone la época.
"Con reverencia y humildad digo: tienen y tendrán en mí, durante todo ese periodo, a un fiel mandatario; es decir, a alguien que, a partir de este instante y hasta el 8 de mayo de 2026, aspirará, con todos mis esfuerzos a acatar a cabalidad el mandato de ustedes, cumplir y hacer que se cumpla la voluntad del pueblo soberano en todos los quehaceres del Estado, dentro del marco riguroso del derecho que nos rige".
"El momento es crucial. Somos los llamados a hacer un cambio histórico", expresó Chaves en el discurso que leyó ante los diputados, miembros de los supremos poderes del Estado, jerarcas de la administración pública y representantes de misiones internacionales en el salón de sesiones del Plenario Legislativo.
El mandatario afirmó que "se impone con la fuerza de la voz del pueblo que demanda desde las urnas una enorme obligación a toda la clase política, lo que incluye, por supuesto, a los tres poderes de la República".
Chaves también pidió dejar atrás las viejas prácticas "que tanto nos cobra, y con toda razón, el pueblo costarricense".
Aquí no hay distingos entre oficialismo y oposición: si una vez más la clase política falla, el país se podría desmoronar. Nos estamos viendo ante un espejo cuya imagen no nos gusta, porque nos presenta dos caras que no parecen conciliarse.
El Presidente dijo que en ese espejo se encuentra el país que había tenido un nivel educativo ejemplar en Latinoamérica, pero cuya calidad de la educación se ha ido deteriorando y eso compromete a mediano y largo plazo la prosperidad de Costa Rica.
En ese sentido, recordó que el Octavo Informe del Estado de la Educación confirmó el "apagón educativo" que sufrió el país con la pandemia del COVID-19.
Vemos en ese mismo espejo el rostro de la gente trabajadora, de gente que se ha preocupado por formarse con la esperanza de que sus familias tengan el nivel de vida que anhelan, que se merecen, o que, a pesar de no contar con estudios formales, han utilizado su ingenio y su capacidad de trabajo para salir adelante. Pero al mismo tiempo es el rostro de cientos de miles de personas que ven acabar el día sin un empleo con el cual enfrentarse a las necesidades personales de la mañana siguiente. Es también el rostro de casi un millón de personas atrapadas en el empleo informal. Es un país cuyo suelo tiene la capacidad de alimentarnos a todos y a todas, pero es también un país donde el hambre se posa en la mesa de cientos de miles de personas, que no ganan lo suficiente ni siquiera para comprar los alimentos de la canasta básica.
