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Lanamme: Cambios propuestos por Gobierno en ruta 32 afectarían funcionalidad

Limitación de alcances en obras y reducción en alcances alerta a laboratorio

Por Pablo Rojas | 28 de Ago. 2023 | 11:43 am

Uno de los tramos habilitado a 4 carriles. Foto: Oficina Coapro Conavi

(CRHoy.com). El Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica (UCR) advirtió una preocupación por las intenciones del Gobierno de la República de modificar el diseño de la ruta 32, alegando problemas de presupuesto.

Los expertos se refieren a intervenciones hechas por Rodrigo Chaves, presidente de la República, y Luis Amador, ministro de Obras Públicas y Transportes, en entrevistas con medios de comunicación o en las conferencias de prensa posteriores al Consejo de Gobierno. Tanto Chaves como Amador han dicho que "para concluir" la ruta bajo el contrato con la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC) se debían realizar ajustes en el alcance del contrato original. Además, indicaron que la ruta no cumplirá con estándares de "primer mundo".

Ante esto, los expertos de Lanamme mostraron preocupación debido a que consideran que el camino que está tomando el Gobierno puede no ser el correcto e indican que si la carretera no va a cumplir con los estándares de calidad y funcionalidad, las autoridades deberían formular un nuevo proyecto lo antes posible y buscar financiamiento, basándose en el original.

"Se recomienda a la Administración de acuerdo con las buenas prácticas de gestión para el rescate de proyectos, empezar a desarrollar un nuevo proyecto lo antes posible y buscar el financiamiento que dé seguimiento al proyecto original de ampliación de la ruta nacional 32, que permita solventar las deficiencias del proyecto original, apegándose a los estándares técnicos que debe tener un corredor vial como este, tanto en movilidad de bienes y servicios, además de proveer la mejor conectividad para todos los usuarios de la vía", citó el laboratorio.

La principal preocupación del Laboratorio es que el proyecto se termine sin que cumpla con las normas de calidad esperadas para una ruta de tal envergadura.

"Los estándares de un corredor como la ruta 32 deben ser coherentes con el uso y la importancia logística del mismo. Es decir, un corredor por donde transita cerca del 80% de las importaciones y exportaciones del país, por medio de transporte de vehículos pesados, debe tener un diseño funcional coherente a lo largo de toda su extensión, que permita la movilidad ágil de este tipo de tránsito, garantizando el flujo y la seguridad de los usuarios.

"En este sentido, la disminución de los estándares de este corredor, por ejemplo, la sustitución de pasos a desnivel por rotondas, la falta de rutas marginales en sectores estratégicos o la falta de otras obras complementarias, tienden a afectar negativamente las velocidades de operación, la funcionalidad general de la vía e introduce factores de riesgo adicionales, pues se modifica la interacción del corredor con la población del entorno. Se disminuye la movilidad de mercancías, la seguridad vial y se genera un mayor gasto energético, que además no es consistente con lo definido en el Plan Nacional de Transportes".

Según Lanamme, "el principal propósito de un proyecto no debe ser su finalización, sino la satisfacción del interés público, ya que el objetivo principal de toda infraestructura es promover la calidad de vida de los usuarios por medio de una conectividad segura y, además, reactivación económica y el desarrollo del país por medio de infraestructura moderna y adaptada a la demanda y necesidades particulares de cada corredor vial".

Desde 2014, el Lanamme y la UCR advirtieron sobre los riesgos de arrancar la obra sin anteproyectos concluidos y de no contar con la normativa costarricense para el análisis de diseño y puentes.

Imagen de uno de los tramos que componen el proyecto de ampliación de ruta 32, entre Río Cuarto y Limón. Cortesía Coapro

Proyecto complejo

La modernización vial, a cargo de CHEC, arrancó la fase constructiva en noviembre de 2017. Debía estar lista en octubre de 2020, pero numerosos obstáculos y atrasos han impedido que la obra esté finalizada en tiempo. Ahora, el panorama se vuelve a complicar.

La fecha de conclusión más reciente estaba fijada para el 8 de febrero de 2023. No obstante, el Conavi giró una nueva prórroga para que la finalización sea el 15 de marzo de 2024. Pese a esto, Mauricio Batalla, director de Conavi, dijo que el 30 de marzo pasado que procuran que la ampliación esté lista en junio de 2024.

El proyecto integral contemplaba 13 pasos a desnivel, 5 intercambios y 24 puentes peatonales. Los intercambios se ubican en Río Frío, Guápiles, Siquirres, la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) y Moín.

En tanto, los pasos superiores a nivel están en: La Unión, Río Danta, Toro Amarillo, Sinaí, El Molino, Jiménez, Guácimo, Pocora, La Herediana, La Francia, Siquirres, Batán y Matina.

El costo de las obras contempladas en el contrato vigente para desarrollar el proyecto asciende a los $465,5 millones.

Los recursos forman parte de los 2 créditos gestionados con el Exim Bank de China. Adicionalmente, el Estado debía aportar casi $70 millones para expropiaciones, reubicación de servicios públicos y la administración del contrato.

Pese a ello, el MOPT estima que se necesitan $200 millones adicionales para concluir todo el trazado y las obras complementarias que facilitarían la conexión de la obra con los 5 cantones aledaños: Pococí, Guácimo, Siquirres, Matina y Limón.

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