Lago cratérico del Poás desaparecerá en 1 o 2 meses, advierte análisis

Reducción de agua coincide con fase de incremento eruptivo

29 de Ene. 2024 | 10:32 am

Comparación fotográfica sobre la pérdida de líquido en el lago del Poás. Cortesía Ovsicori

Un análisis elaborado por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) de la Universidad Nacional (UNA) prevé la desaparición del lago cratérico del volcán Poás en 1 o 2 meses.

En semanas recientes, los científicos de esa entidad advirtieron una disminución considerable en el nivel de agua del lago. Esta situación estaría relacionada estrechamente con el incremento de actividad que registra el coloso alajuelense.

La proyección está fundamentada en una tasa de evaporación e infiltración del cuerpo líquido. Así las cosas, el agua desaparecería por completo entre febrero y marzo.

El Ovsicori explicó que durante la semana pasada se detectó un incremento en el número de erupciones hidrotermales y la energía de estas. Este comportamiento condujo a finalizar con 3 erupciones en la madrugada del 24 de enero.

"La mayor erupción es la más grande registrada desde el 30 de setiembre del 2019, con una pluma que alcanzó los 500 metros de altura", enfatizó un informe divulgado este lunes por el observatorio.

Asimismo, el tremor volcánico (actividad sísmica interna) se mantiene constante.

La desaparición del lago no es nueva y es parte del comportamiento normal del coloso alajuelense. Incluso, es usual que esto suceda en fases de mayor actividad eruptiva.

De igual manera, en la época seca es habitual que se registren disminuciones en el nivel de agua del lago.

Al cierre de 2023, el volcán registró erupciones moderadas que fueron captadas por las cámaras de monitoreo sísmico instaladas en las cercanías del macizo. De hecho, la actividad se incrementó a partir del mes de agosto del año pasado.

Las etapas del lago

  • Previo a 1986: experimentaba ascensos y descensos de nivel, coincidentes con la estación lluviosa y seca.
  • 1986: descenso no regresivo, hasta secarse en abril de 1989.
  • 1989: actividad en el lago levantaba columnas de vapor y gases sulfurados y clorados que se elevaban sobre el cráter y eran barridas por el viento predominante del este. En consecuencia, se mantuvo la lluvia ácida en los flancos oeste y suroeste del volcán. Hubo afectación agrícola y de salud.
  • 1993: lago se encontraba en un buen nivel de recuperación.
  • 1994: Actividad se retornó vigorosa, el lago casi desapareció y quedaron charcos aislados. Continuó por varios meses y la lluvia ácida dejó pérdidas por $1.5 millones.
  • 2017: desaparece tras actividad con puntos altos en abril y mayo. Tras el ciclo eruptivo que inició el 14 de abril, el cuerpo líquido se comenzó a secar hasta alcanzar la desaparición total en julio.
  • Enero 2018: cese gradual de la actividad magmática y la reducción en la emisión de gases, aunado a las fuertes condiciones lluviosas de finales de 2017 y principios de año, provocan reaparición del lago.
  • Marzo 2018: cuerpo líquido nuevamente desaparece en virtud del descenso en las lluvias y el calor interno del cráter activo.
  • Abril 2018: científicos comprueban desaparición total del lago.
  • Octubre de 2019: reaparece tras fuertes lluvias ocurridas.
  • Abril de 2021: el nivel del lago recupera condiciones previas a 2017.
  • Enero de 2024: se reporta "franca" disminución en el nivel de agua.

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El cuerpo líquido, cuyas temperaturas en ocasiones rondan los 60ºC, desapareció a mediados de 2017 tras el incremento de la actividad eruptiva ocurrida en abril de ese año. Desde entonces se ha formado, y también desaparecido, en reiteradas ocasiones.

El lago del cráter activo tiene 300 metros de diámetro y cuenta con aproximadamente 40 metros de profundidad. Sin embargo, la geometría de este sitio pudo cambiar sustancialmente producto de la intensa actividad de 2017.

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