La ruta de la droga: narcos usan menos el Caribe y ahora trasiegan más por el Pacífico
Droga es importada o utilizada como pago a cambio de gasolina e insumos para seguir su curso rumbo al norte
El patrullaje antinarcóticos que realizan los Estados Unidos por el mar Caribe en conjunto con fuerzas navales de diversos países, dificultades ‘logísticas' para la exportación, constantes decomisos y la ‘sobreoferta' de droga que se está produciendo en Colombia, son algunas de las razones que han llevado a los grupos narco a modificar las rutas por las cuales se mueve la droga sobre las aguas oceánicas cercanas al país.
En Costa Rica, las agrupaciones criminales que importan o reciben droga desde Sudamérica empezaron a utilizar la costa pacífica en lugar del litoral en el Atlántico para hacer llegar los kilogramos o hasta toneladas de estupefacientes.
No es casualidad que el pasado martes aparecieron 700 kilogramos de cocaína y marihuana atados en una radioboya a 15 millas náuticas de la entrada del Golfo Dulce, al sur del país.
En contraposición a esta nueva problemática y lejos de fortalecer la presencia policial en el Pacífico, el gobierno de Rodrigo Chaves más bien decidió quitar la Academia de Guardacostas que estaba ubicada en Quepos, un punto estratégico con fácil acceso al mar, y trasladarla a Pococí.
De acuerdo con la información de inteligencia que ha ido recolectando el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), los grupos dedicados al narcotráfico han visto en comunidades como Golfito, Sierpe y Quepos, como puertas de ingreso para sus mercancías ilegales a territorio nacional
En entrevista con crhoy.com, el director de la policía judicial, Randall Zúñiga, explicó cómo el cambio de las rutas del narco han elevado los niveles de violencia en la provincia de Puntarenas.
A nivel marítimo entre Colombia y Costa Rica en el Pacífico, no hay países o territorios de por medio, Mientras que entre Colombia y Costa Rica a nivel Atlántico, sí existen muchos países: las Antillas Holandesas, Trinidad y Tobago y tenemos un montón de países.
Entonces, una embarcación que salga Colombia por el Atlántico, va a tener el patrullaje estadounidense que es bastante fuerte y los aviones que los mismos países propios de su zona hacen su revisión.
Esto no sucede en el Pacífico, porque es mucho más amplio, las distancias son más grandes sin que haya islas a la par. Entonces, es muy grande la posibilidad de trasladar droga hacia el Pacífico y después del Pacífico, exportarla a través del Atlántico.
El cambio de las rutas de droga se ve reflejado en las poblaciones costeras: de forma paralela a una leve disminución de homicidios y crímenes en el Caribe costarricense, Puntarenas ha registrado un incremento de los casos.
Por ejemplo, mientras que la provincia de Limón registraba 158 muertes al 11 de agosto del 2023, para la misma fecha de este año se registran 131 asesinatos. Aunque continúa siendo la segunda región más violenta del país, existe una leve disminución del 17%.
Proporcionalmente, la provincia porteña ha registrado un incremento de asesinatos de un 18%, pasando de unos 95 crímenes a 112 a estas alturas del año.
El cambio de los trayectos de circulación de droga genera algunas ‘negocios' conexos, tanto para el producto que entra al país como para el que tiene otros destinos. De acuerdo con el director del OIJ, eso provoca que múltiples bandas se han mudado de zona.
Muchas de las personas que en algún momento estaban en Limón centrados y focalizados, han decidido pasarse al Pacífico y eso no es nada nuevo.
Lo vemos mucho en la autonomía: las lanchas tipo eduardoño, lanchas rápidas o semisumergibles les da más o menos para para llegar a Golfito, Puerto Jiménez o hacia la parte de Punta Burica.
Como tienen una autonomía que llega hasta ahí y ocupan repostaje, ocupan más gasolina. Entonces el Pacífico (costarricense) se vuelve un factor clave en todo esto.
"El Gobierno de los Estados Unidos también nos había advertido una disminución en las trazas de paso de droga por nuestros mares Pacífico y Atlántico, porque las rutas principales están siendo Venezuela – Honduras", señaló el jerarca.
Disputas internas
De acuerdo con Mauricio Boraschi, fiscal adjunto a la Fiscalía General, Puntarenas está sufriendo de un mismo detonante que azotó Limón: la alta disponibilidad de drogas, dado que mucho del tráfico que se hacía por el Caribe ahora es por el Pacífico, lo que movilizó las operaciones de los grupos criminales.
Eso sin duda afecta, porque muchos de los servicios para poder materializar los diferentes procesos de narcotráfico marítimo, se pagan con droga.
Precisamente es la droga que termina circulando a nivel nacional, porque no todos los que participan tienen capacidad de poder colocar esa droga fuera de las fronteras costarricenses y la forma de devolver esa droga en dinero efectivo, es envenenando a nuestra juventud. Así es que parte del problema está focalizado en eso.

A esto se suma la existencia de una serie de grupos emergentes que están en disputa por dominar plazas: no son organizaciones ni muy antiguas ni tan ‘tradicionales' como las que se conocen, pero se han tenido incidencia violenta que se practica sobre todo en la zona de La Gran Chacarita y Fray Casiano. Así lo explicó Boraschi.
En esa zona precisamente estos grupos han venido guerreando. Es gente muy joven vinculada a estos grupos. Hemos logrado sacar de circulación algunos de los líderes, pero sus seguidores y personas que trabajan con ellos, pues obviamente asumen esos puestos de liderazgo para este no dejar morir el grupo criminal.
Entonces, hay una sucesión de esos líderes, por personas muy jóvenes y si se quiere inexpertas desde el punto de vista de lo que es el "negocio" del narcotráfico. Son generadores de mucha violencia, porque la mayoría lo que han sido son sicarios o guardaespaldas de los mismos líderes que se han ido sacando.
Eso ha tenido una incidencia a nivel de violencia en la región y obviamente como se han desarticulado grupos, inmediatamente surgen, quienes quieren tomar esas plazas.

