“La erupción en el volcán Poás se mantiene”, advierte Ovsicori
Dirección de vientos provoca mayor afectación hacia el oeste del Valle Central
La erupción continua en el volcán Poás se mantiene, según confirmó este miércoles 3 de abril el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) de la Universidad Nacional (UNA).
A través de un reporte oficial y con una imagen satelital, la entidad científica enfatizó en los aspectos que provocan la afectación por gases y cenizas en ciertas localidades del Valle Central.
"La imagen de Google Earth (adjunta en esta nota), nos muestra el volcán Poás, se observa también en tonos tierra y grises, (entre líneas rojas) las áreas más afectadas por la presencia de los constantes gases que emite el volcán. El viento es el principal dispersor de estos materiales eruptados por los volcanes, y en nuestro país los vientos predominantes viajan de este a oeste, de ahí que la parte oeste y suroeste del Poás sean los poblados más afectados por los gases y ceniza. Pero también durante el día ese viento puede variar su dirección y otros poblados, en otras direcciones, pueden verse afectados en menor escala", explicó el observatorio.
Desde este martes y por espacio de 2 días el acceso a turistas al parque nacional estará cerrado. La medida, tomada por el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) y la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Emergencias (CNE), responde al riesgo existente por la emanación de gases y vapores que podrían afectar la salud.
El jueves se tomará la decisión de reabrir o mantener el cierre, según las recomendaciones técnicas de entes especializados como el Ovsicori.
Además, el lunes la CNE giró alerta verde en las comunidades más cercanas al volcán ante la afectación sufrida por efecto de los gases, los vapores y la ceniza.
Geoffroy Avard, coordinador de vulcanología del observatorio, explicó el lunes 1° de abril que el coloso atraviesa un período de actividad similar al registrado en 2019, cuando el lago cratérico desapareció.
El científico indicó que esta es la tendencia general para un sistema activo, como el Poás, pero es claro en que esta emisión de ceniza responde a roca pulverizada.
"Lo que hemos visto la semana pasada es lo que vimos en 2019. Primero, el nivel del agua disminuyó hasta desaparecer. Y, cuando se secó totalmente, el gas empezó a fragmentar la roca y a emitir ceniza. Eso empezó a partir del Viernes Santo", expuso Avard, a través de un video oficial.
El Viernes Santo se reportaron 2 erupciones. La segunda fue más energética que la primera y, desde entonces, la salida de ceniza es casi "continua".
"Era bastante esperado porque lo hemos visto desde 2019 y se está siguiendo el mismo patrón. Las zonas que antes estaban afectadas por el gas ahora también están afectadas por la ceniza", añadió el geólogo.
Para los vecinos de zonas impactadas por el gas y la ceniza, el Ovsicori recomienda mantener cerrada la casa cuando se observe mayor presencia de ceniza, y cuando se observe que la ceniza disminuye, entonces ventilar la casa.
La intensa actividad que vive el volcán produce un particular fenómeno denominado "neblina volcánica" o VOG (como se conoce en inglés) el cual se registró en días recientes en distintos puntos de la Gran Área Metropolitana (GAM).
La organización Volcanes Sin Fronteras (VSF) explicó este lunes que el lago cratérico del macizo prácticamente se evaporó en la totalidad y eso produce que las partículas finas, como gases volcánicos ácidos y ceniza muy fina, sean expulsadas libremente a la atmósfera.
"Estas partículas tienen una densidad similar a la del aire y al tener una mayor concentración de lo usual, saturan el aire y forman esta neblina de origen volcánico o conocida como VOG (FOG es la palabra en inglés de neblina, se usa la v por ser de origen volcánico). Estas partículas volcánicas se dispararán por efectos de los vientos o cuando se unen entre ellas, incrementan la densidad y caen", citó VSF, a través de un reporte oficial.
Los centros médicos en el oeste del valle Central reportan un incremento de casos con alergias, irritación y sangrado nasal.
"Se pide a los vecinos que tienen problemas respiratorios o alergias, cubrirse, limpiarse con abundante agua y si los problemas continúan, visitar el centro médico más cercano. Asimismo, a los vecinos que reportan caída de ceniza, les solicitamos tomar una foto de la ceniza, recogerla con una hoja blanca o servilleta, guardarla en una bolsita y ponerle nombre y fecha. Es fundamental para nosotros saber que está expulsando el volcán Poás", agregó VSF.
El Ovsicori apuntó este lunes que la red de sismógrafos y sensores de infrasonido continúan registrando señales asociadas a la desgasificación fumarólica vigorosa a través de las fumarolas que están en el fondo casi seco del cráter activo.
"La señal sísmica de tremor volcánico (sismos internos) con frecuencias entre 0.6 y 4 Hercios (Hz) se registra en forma continua en las últimas 24 horas, asociada a la erupción continua de vapor, gases y ceniza. El tremor en general está asociado a la salida fuerte de jets o chorros de vapores, gases, aerosoles, agua, cenizas y fragmentos de roca a través de conductos fumarólicos estrechos que produce un ruido fuerte en las bocas fumarólicas", citó el reporte oficial de la entidad.
Según el observatorio, la mayoría de los materiales eyectados caen de nuevo en el piso del cráter, aunque las cenizas más finas son transportadas por el viento principalmente hacia el oeste, suroeste y sur del volcán.
"La concentración de Dióxido de Azufre (SO2) en el mirador para visitantes registró el domingo un máximo de 3.5 partes por millón en el sensor ExpoGAS", puntualizó el Ovsicori.
Vecinos de localidades situadas al oeste, suroeste y sur del volcán reportaron en días recientes olores a azufre. Entre esas localidades destacan: Ron Ron y Sucre San Carlos, Zarcero, Grecia, Sarchí, Naranjo, Palmares, Tacares, Alajuela, Guácima, Sabana Redonda, San Pedro de Poás, Carrillo de Poás, Santa Rosa de Poás, Santa Bárbara de Heredia, Monte de la Cruz, San Rafael y San Isidro de Heredia) y cierta afectación en la salud. Dolores de cabeza, náuseas, irritación de mucosas (ojos, nariz, boca, piel), sangrado por la nariz.
Desde el 29 marzo se registró la caída de cenizas en localidades aledañas al volcán, tales como: Sarchí, Grecia, Zarcero.

