Justicia de EE. UU. le da más tiempo a Celso Gamboa para que valore si aceptará cargos
La Corte del Distrito Este de Texas, en Estados Unidos, le otorgó más tiempo al exmagistrado y exministro costarricense Celso Gamboa para que valore si se acogerá a un acuerdo de culpabilidad y aceptará la acusación por trasiego internacional de cocaína que afronta en ese país.
El juez J. Campbell Barker aceptó este lunes una orden de aplazamiento que permite posponer la decisión y reprogramar los plazos del caso. La defensa legal de Gamboa presentó la solicitud y como la Fiscalía de Texas no se opuso, el juez avaló modificar el cronograma del proceso penal.
De esta forma, ahora el exministro tiene hasta el 4 de enero para llegar a un acuerdo de culpabilidad, si decide aceptar colaborar con la Administración de Control de Drogas (DEA) y la Fiscalía texana para obtener algún beneficio a cambio. La conferencia previa al juicio quedó programada para el 3 de febrero.
La selección del jurado y el inicio del juicio quedaron programados para el 8 de febrero de 2027, en caso de que no exista un acuerdo. Además, el 30 de diciembre será el último día para presentar cualquier moción previa al juicio.
Al formalizar la solicitud para aplazar el proceso, la defensa pidió un nuevo cronograma para que el abogado tenga tiempo suficiente para preparar la defensa de manera efectiva.
El último día para que Gamboa comunicara si aceptaba un acuerdo de culpabilidad (plea deadline) era el 4 de septiembre, pero la defensa había solicitado aplazar el proceso por 120 días. La fecha anterior prevista para el juicio era el 5 de octubre.
El exministro afronta una acusación por trasiego internacional de grandes cantidades de cocaína hacia Estados Unidos, así como por asociación ilícita o conspiración para trasegar la droga. De ser hallado culpable en el juicio, enfrenta una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y una máxima de cadena perpetua, según la acusación.
Según la investigación de la DEA, como reveló CR Hoy en primicia, Gamboa presuntamente utilizó su influencia política y sus antiguos cargos como exministro de Seguridad, exfiscal y exdirector de Inteligencia para ofrecer acceso a información judicial confidencial y contactos institucionales clave.
El objetivo de este supuesto blindaje era facilitar el libre tránsito de cargamentos de droga pertenecientes a estructuras criminales, como el Clan del Golfo de Colombia y el Cártel de Sinaloa de México, a través de Centroamérica con destino final a Estados Unidos.
El Gobierno de Estados Unidos cuenta con registros audiovisuales de reuniones sostenidas por Gamboa con agentes federales encubiertos que simulaban formar parte de los esquemas de narcotráfico. Además, testigos cooperantes habrían aportado declaraciones y delaciones premiadas sobre colaboradores clave que pertenecieron a las cúpulas de estas estructuras criminales.
La evidencia económica incluye el seguimiento de flujos financieros internacionales presuntamente ilícitos. Las autoridades estadounidenses aseguran poseer registros bancarios detallados que demostrarían transacciones y depósitos bajo sospecha por un monto aproximado de $16 millones en México, dinero que presuntamente Gamboa lavaba mediante activos como un club de fútbol de su propiedad.

