Juez rechazó intento de la Fiscalía por acelerar la extradición de Noni
Un juez frenó el plan de la Fiscalía para acelerar la extradición a Estados Unidos de Jordie Kevin Picado Grijalba, "Noni", sublíder del primer cartel de droga desarticulado en Costa Rica.
La Fiscalía buscaba aplicar un criterio de oportunidad, una figura legal que permite suspender temporalmente los juicios contra un sospechoso para agilizar su entrega a otro país. Con ese mecanismo, el Ministerio Público quería pausar las causas que Noni enfrenta en Costa Rica por legitimación de capitales, tráfico internacional de drogas y posesión de armas prohibidas.
Sin embargo, el Tribunal de la Jurisdicción Especializada en Delincuencia Organizada (JEDO) denegó la solicitud. La Fiscalía presentó de inmediato un recurso de apelación y ahora espera una nueva resolución.
Esta decisión es clave para concretar la entrega de Noni a Estados Unidos, donde es requerido por el envío de cargamentos de cocaína junto a su hermano mayor, Luis Manuel, alias "Shock". Tal como reveló CR Hoy, el Tribunal de Apelación de Goicoechea ya había ratificado la extradición de Jordie Kevin, pero de forma diferida.
Esto significa que la entrega física se pausará hasta que termine de enfrentar los juicios o condenas que tiene pendientes en territorio costarricense. En extradiciones previas, la Fiscalía ha optado por "congelar" las causas en el país para facilitar el envío de estos sospechosos, pero la decisión del juez representa un tropiezo para esa estrategia.
Con la apelación en marcha, el Tribunal JEDO debe decidir ahora si mantiene la negativa o concede el criterio de oportunidad. Si se deniega la vía rápida, Picado permanecerá recluido en el país —actualmente en La Reforma— hasta que sus expedientes ticos se resuelvan por completo o se extingan.
Marilyn Rodríguez, abogada de Noni, se negó a referirse al caso y alegó que el proceso se mantiene en fase privada.
Caminos por venir
A lo interno de la Fiscalía se estudia cómo resolver este problema, según conoció CRHoy. Si la negativa se mantiene, una opción sería desestimar las causas o solicitar un sobreseimiento para Noni, aunque eso también traería problemas: implicaría que Costa Rica renuncie a perseguirlo por los delitos que se le atribuyen en el país.
Además, aplicar un criterio de oportunidad exige que la persona aporte prueba o testimonio útil para otra causa penal, ya que no es posible otorgar una desestimación o un sobreseimiento sin nada a cambio. Los criterios de oportunidad, además, están diseñados para personas con menor grado de reprochabilidad —subordinados— y no para líderes o cabecillas de una estructura.
Por su posición como sublíder del Cártel del Caribe Sur, las normas le impiden acceder a beneficios por declarar contra miembros de menor rango dentro de la misma organización. El único camino posible sería que declarara contra jefes de mayor jerarquía, algo que en su caso resulta inviable.
La legislación costarricense tampoco contempla beneficios legales ni inmunidad procesal por colaborar con agencias internacionales como la DEA, por lo que su eventual ayuda en Estados Unidos no le serviría de nada en el proceso local.
Requerido por la DEA
Picado, de 33 años, es señalado por las autoridades judiciales y de inteligencia como sublíder y cofundador del Cártel del Caribe Sur, la primera estructura de narcotráfico de nivel transnacional desarticulada en suelo nacional. Junto a su hermano "Shock", construyó un emporio criminal familiar en la zona de Villa del Mar, Limón.
Según reportes de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU., ambos hermanos llegaron a figurar entre los traficantes de cocaína más prolíficos y productivos de Costa Rica.
El cártel aprovechaba su cercanía con la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), en Limón, para contaminar cargamentos y controlar gran parte del flujo de cocaína enviado por vía marítima. De acuerdo con la DEA y la Fiscalía costarricense, la organización tenía contacto directo con proveedores en Colombia.
Recibían toneladas de droga mediante lanchas rápidas y aeronaves en el Caribe centroamericano, y luego acopiaban la mercancía en Costa Rica para reexportarla hacia Estados Unidos y Europa. Se estima que introdujeron al menos cuatro toneladas de cocaína en suelo estadounidense solo entre 2022 y 2024.
Las investigaciones señalan que la red operó de forma sostenida desde 2013 hasta mediados de 2025. Para mantener el control de la vertiente atlántica frente a bandas rivales, el cártel de los hermanos Picado Grijalba recurría a un violento brazo armado, vinculado directamente con la organización criminal de Tony Alexander Peña Russel, alias "La T", jefe de una estructura de sicariato.
En enero de 2026, el Gobierno de Estados Unidos congeló formalmente todos los bienes y cuentas de los hermanos bajo severas sanciones financieras. Además de la investigación por legitimación de capitales, Picado figura como uno de los principales responsables en el caso Traición, con el que se desmanteló su organización.


