Jefe penitenciario acumula 2 causas administrativas y una penal por acoso

Uno de los oficiales denunciados habría tocado a la denunciante aprovechando que estaba medicada en la clínica del penal

27 de Sep. 2023 | 11:00 am

(CRHoy.com) Un jefe policial penitenciario acumula dos causas administrativas por investigaciones en su contra relacionadas con abusos u hostigamiento cometidos dentro de los centros penales donde estuvo trabajando y una penal por coacción, y aún permanece en labores dentro de la institución.

El hombre de apellidos López Obando, quien ocupaba el puesto de suboficial coordinador de servicio en el Centro de Atención Integral Antonio Bastida de Paz, Pérez Zeledón, es nuevamente investigado por acciones cometidas contra una compañera de ese centro penal.

La resolución 001-074-2023-B de la Asesoría Jurídica del Ministerio de Justicia determinó abrirle un nuevo proceso administrativo el pasado 13 de abril a este funcionario "por presuntas acciones que podrían configurar hostigamiento psicológico y moral".

Por ese motivo se mantiene en trámite el expediente número 074-2023-B contra López para conocer si incurrió en maltrato psicológico, faltas de consideración, respeto y alteración de la cordialidad, según se lee en el documento al que tuvo acceso CRHoy.com.

La denuncia señala que López supuestamente agredió verbalmente a una policía penitenciaria de ese mismo centro, quien además lo señaló de prestarse para denigrarla con comentarios de índole sexual junto a otros compañeros.

"Estos dos jefes xxx López Obando y el inspector González López están aliados en mi contra y yo no puedo hacer ningún informe porque ellos lo desechan, hacen requisas ficticias, solo a mi persona me gritan frente a mis compañeros me intimidan para que yo no pueda hablar, me acosan sexualmente, psicológicamente tengo mucho temor de lo que puedan hacer en mi contra estas 2 personas, paso muy depresiva en mi casa sin deseo de regresar a trabajar porque cada semana es algo nuevo", se lee en el documento presentado por la oficial ante las jefaturas penitenciarias, al que este medio pudo acceder.

Además aduce que recibió "una gritada" como nunca antes en sus casi 10 años como agente penitenciaria, solo por sugerir puntualidad mientras estaban esperando ingresar a su turno laboral.

Por ese episodio tuvo que acudir a un centro médico debido a que lloró tanto que sufrió taquicardia y un cuadro de ansiedad "por los problemas laborales, el acoso sexual y laboral, que tienen en mi contra es exagerado e insoportable".

Constante acoso de un oficial

Sin embargo, uno de los momentos más incómodos para la oficial fue cuando uno de sus compañeros, a quien también denunció por acoso sexual, se aprovechó de un momento de vulnerabilidad que pasaba para tocarla sin su consentimiento.

Se trata del oficial de apellidos González López, de quien, aseguró en el documento aportado al expediente de investigación, recibía constante acoso mientras se encontraban trabajando.

Ella sufrió una complicación de salud dentro del centro penal, acudió a la clínica donde fue atendida por la doctora Alejandra Molina, quien le indicó que estaba deshidratada, por lo que debía suministrarle varios medicamentos, mismos que le iban a producir adormecimiento.

"Los medicamentos producen su efecto y yo me duermo en el sillón que puso la doctora para mí detrás de la clínica donde nadie más podía llegar al estar dormida, yo siento que alguien me estaba tocando, me desperté asustada, inmediatamente era el inspector González López, quien me estaba acariciando la pierna diciéndome ‘machita que pecadito está enferma' y seguía tocándome la pierna. Yo no podía ni hablar, tenía la boca seca y el medicamento me tenía sedada, me sentí fatal de ver lo que esta persona asquerosa me estaba haciendo, pero no tenía fuerza para defenderme, no entiendo por qué él llegó hasta donde yo estaba si la doctora me puso a descansar en esa área de la clínica con qué derecho se atreve a tocarme y abusar de mí sexualmente viendo que estoy enferma y sedada y no me podía defender", narró en su declaración la ofendida.

Pero eso no fue todo, otro funcionario de salud llegó al recinto y le pidió a la policía que se bajara el pantalón para inyectarla, a lo que asegura que González, sin saber por qué seguía ahí, exclamó: "sí, porque está apenas para metérsela", en un tono morboso y sexual, según la denuncia.

Por estos hechos, la agraviada pidió medidas cautelares contra el subjefe López y su compañero González, así como protección para ella y una compañera suya a quien aportó como testigo en el proceso, debido a que ambas temen represalias.

Consultamos al Ministerio de Justicia y Paz para conocer el curso que llevan los dos procedimientos administrativos disciplinarios de López, pero indicaron que debido a que "están en etapa de instrucción, por consiguiente es privado y solo para las partes y su representación técnica, no se puede tener acceso a la información, hasta que exista una decisión final debidamente recurrida. Sobre González López, operaría este principio".

Pese a que Justicia se negó a brindar información sobre los traslados de estos oficiales, CRHoy.com conoció que ahora desempeñan sus cargos en otros centros penales a raíz de la investigación que se abrió contra ellos.

Otros casos de López

Esta no es la primera vez que López se ve involucrado en una situación como esta, debido a que cuenta con otras causas administrativas en curso e incluso una causa penal abierta por el delito de coacción que se sigue en la Fiscalía del I Circuito Judicial de Alajuela, bajo expediente 21-002041-0305-PE.

López fue investigado junto a otro jefe policial de apellidos Calvo Segura por acoso sexual contra una orientadora del Ministerio de Justicia y Paz.

El caso fue dado a conocer por este medio hace un año, tras revelar que ambos en apariencia sometieron a su compañera a actos de hostigamiento sexual en el recinto laboral, con propuestas sexuales explícitas y palabras vulgares para referirse a su físico.

Pese a que los hechos siguen sin tener una resolución por parte del órgano interno que lo investiga un año después de denunciados, Calvo fue trasladado al Centro Penal Cocorí, ubicado en Cartago, recibiendo un ascenso de puesto, lo cual generó controversia.

En su momento, Justicia y Paz dijo que este y cualquier otro movimiento podía ser ejecutado "bajo el criterio técnico de la jefatura correspondiente" y que "la Dirección de la Policía Penitenciaria tiene la potestad legal para realizar movimientos de personal que consideren pertinentes".

En el expediente administrativo 183-2021 y el judicial 21-002041-0305-PE, de los cuales este medio tiene copia, se exponen las declaraciones que hizo la víctima sobre las situaciones que vivió en su recinto de trabajo, aparentemente durante los años 2018 y 2019.

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