Infectólogo de la CCSS: “Vamos vivir una pandemia multidrogorresistente”

Especialistas piden hacer uso adecuado de los antibióticos

28 de Nov. 2023 | 5:11 am

(CRHoy.com) El mundo enfrentará una pandemia multidrogorresistente para el 2050 si no se toman medidas contra la resistencia a los antimicrobianos. De esa manera lo advierte el doctor Álvaro Avilés Montoya, jefe del Servicio de Infectología del Hospital México.

Actualmente, datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) arrojan que por año se reportan en el mundo un total de 700 mil muertes en promedio producto de este mal. Sin embargo, en cuestión de 27 años, la cifra podría aumentar a los 10 millones de decesos.

Este tipo de resistencia se produce cuando bacterias, virus, hongos y parásitos cambian a lo largo del tiempo y dejan de responder a los medicamentos, lo que dificulta el tratamiento de infecciones y aumenta el riesgo de propagación de enfermedades, enfermedades graves y muerte.

Los antimicrobianos, dentro de los que se cuentan los antibióticos, antivíricos, antifúngicos y antiparasitarios, son medicamentos que se utilizan para prevenir y tratar infecciones en los seres humanos, los animales y las plantas.

Malos hábitos

La resistencia a estos medicamentos preocupa a los especialistas, quienes advierten sobre el peligro que esto representa para el tratamiento de las enfermedades infecciosas.

"El uso indiscriminado o el mal uso de los antibióticos en la población, conduce a un aumento de la resistencia de las bacterias a los productos habituales, toda vez que, si un paciente no toma la dosis completa de estos fármacos para eliminar la infección, estos microorganismos se vuelven más fuertes y consecuentemente, se reduce el número de antibióticos efectivos", explicó Paola Morales Aguilar, farmacéutica de la Coordinación Nacional de Servicios Farmacéuticos.

Otro de los malos hábitos señalados por la doctora de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), es la automedicación con antibióticos para tratar, erróneamente, infecciones virales como la gripe, los resfriados, los dolores de garganta u otros síntomas para los cuales estos medicamentos no son eficaces.

De acuerdo con Morales, esto genera que las bacterias que se encuentran de forma natural en el organismo desarrollen resistencia y comiencen a propagarse.

"La persona se encuentre enferma, debe buscar la valoración experta de un médico, quien está facultado para confirmar la infección bacteriana y evaluar criterios, tales como: edad, talla, zona de infección y en el caso de los niños, el peso, con el objetivo de prescribir el antibiótico ideal, en la dosis adecuada y durante el periodo estrictamente necesario", apuntó.

Recomendación

En ese sentido, los antibióticos deben consumirse, únicamente cuando existe evidencia clínica de infección bacteriana, con base en la indicación farmacéutica, por ninguna razón se deben suspender sin una indicación médica y mucho menos, si los síntomas han disminuido o desaparecido, toda vez que las bacterias se vuelven resistentes y en futuras infecciones no desarrollarían la misma eficacia.

"Nuestro llamado es a tomar conciencia sobre el uso prudente de los medicamentos antimicrobianos, ya que, como sabemos, en nuestros países los presupuestos de salud son limitados y los costos de atención de infecciones resistentes son sustancialmente más altos, dadas las complicaciones que pueden presentarse", añadió Victoria Brenes, directora ejecutiva de la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma).

Para el doctor Avilés Montoya, las formas de prevención que existen contra este mal, deben ir de la mano de un proceso educativo en la población.

"Desde finales del siglo XX hay campañas mundiales para el uso racional y razonable de los antibióticos, por ejemplo, el Programa de Optimización de Antimicrobianos de la OMS, que busca reeducar a la población", indicó.

Precisó que a nivel regional, hay algunos países que están haciendo esfuerzos por implementar estos programas; no obstante, el impacto es variable tanto por falta de presupuesto y de personal sanitario, como por la reticencia a modificar conductas.

A eso se suma la reducción en el desarrollo clínico de nuevos antimicrobianos, en parte -según dice- debido a los altos costos de la investigación, y la veloz y creciente farmacorresistencia.

Comentarios
0 comentarios