Imputado en caso Altamar permanecerá en prisión preventiva
Ratifican resolución venida en alzada
El Tribunal Penal de Golfito rechazó la apelación sobre la prisión preventiva como medida cautelar contra un sujeto de apellido Badilla de 40 años, por lo que el sujeto permanecerá tras las rejas.
El detalle fue confirmado a CRHoy.com por las Oficinas de Comunicación del Poder Judicial y del Ministerio Público, respectivamente.
La audiencia de apelación ante el Tribunal de Juicio de Golfito se llevó a cabo durante el pasado viernes 22 de diciembre.
"La Fiscalía Adjunta contra el Narcotráfico y Delitos Conexos informó que la audiencia se realizó a raíz de una apelación de la defensa de un imputado de apellidos Badilla Herrera, ante la prórroga de la medida de prisión preventiva contra este.
No obstante, en la audiencia, la Fiscalía reiteró los motivos por los cuales el sospechoso debía permanecer en prisión, por lo que el Juzgado Penal declaró el recurso sin lugar y confirmó la medida cautelar", afirmó el Ministerio Público.
El caso se tramita bajo la causa 21-000026-0622-PE por el supuesto delito de tráfico internacional de drogas "con un imputado de apellido Badilla, en la cual se confirmó la resolución venida en alzada".
Caso
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) usó 280 agentes el 31 de enero anterior para desarticular una presunta banda acusada por el supuesto delito de tráfico internacional de drogas.
Ese día realizó 18 allanamientos en los cantones de Golfito, Corredores, Puntarenas, Quepos, Alajuela y Heredia para aprehender a 14 personas acusadas de traer droga proveniente de Valle del Cauca en Colombia hasta el territorio nacional.
La tesis de las autoridades es que la presunta banda traía el material ilítico en lanchas hacia el Pacífico Sur, punto para almacenarla y resguardarla para posteriormente hacer la redistribución por todo el país.
A ese aparente grupo delictivo se le vinculó con el decomiso de 5,5 toneladas de marihuana así como también de 40 de cocaína originarias de la nación sudamericana.
"Logramos identificar esta estructura conformada por costarricenses y colombianos que se encargaban de hacer un servicio de outsourcing para una estructura mayor, recibir, darle seguridad a los cargamentos de marihuana, almacenarlos y llevarlos hacia Costa Rica", expuso el día del allanamiento el subdirector del OIJ, Michael Soto.
Las autoridades judiciales tienen en la mira como posible líder de la organización a un pastor evangélico de apellidos Cortés Franco de 39 años y de nacionalidad colombiana, quien ya había sido condenado en 2010.
