Habitantes de calle y en lugares solitarios: así escogía el asesino serial de Limón a sus víctimas

30 de Abr. 2026 | 8:30 am

La captura de Carlos Luis Forbis Jiménez, conocido como "Zapatero", ha permitido obtener más detalles sobre cómo operaba el sospechoso asesino serial de Limón. Entre los datos más relevantes destaca que los crímenes ocurrieron en lugares solitarios, uno de ellos cerca del cementerio del cantón central de Limón y otros tres en las cercanías de la playa de Cieneguita.

Un informe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) precisa que las cuatro víctimas eran habitantes de calle y adictas al crack, una condición que el sospechoso habría aprovechado para abordarlas. Todas las afectadas fueron atacadas sexualmente y posteriormente estranguladas con algún tipo de cuerda o cable.

La investigación del OIJ y la Fiscalía Adjunta contra la Violencia de Género determinó que Forbis estaría relacionado con cuatro asesinatos: tres ocurridos en 2011 y uno en 2019. Las víctimas de 2011 fueron Mirey Wilson Archival, Áurea Madrigal Morales y Melisa Marlene Morales Palma, conocida como "Gemela"; mientras que el homicidio de 2019 corresponde a Elsie Yolanda Martínez Ramírez.

El caso más reciente, el de Elsie, ocurrió en Cieneguita el 28 de diciembre de 2019, cuando se reportó el hallazgo del cuerpo en la playa. La prueba científica generó una coincidencia preliminar con indicios recolectados en los homicidios ocurridos entre enero, febrero y junio de 2011. En ese periodo se encontraron los cuerpos de Xiomara, Áurea y Marlene en condiciones similares.

En febrero de 2011 se registró un crimen similar, el de Xiomara Antonia Muñoz. Sobre este caso, el director a. i. del OIJ, Michael Soto, explicó que "Zapatero" podría estar relacionado por el modo de operar, aunque no por evidencia de ADN.

El sospechoso fue detenido este miércoles 29 de abril. La Fiscalía buscará vincular formalmente los casos mediante evidencia científica y judicial; sin embargo, es posible que los hechos ocurridos en 2011 estén prescritos.

La forma de operar

La investigación expone que los ataques comenzaron a detectarse desde enero de 2011, cuando se reportaron los primeros homicidios en Limón. En todos los casos, las víctimas eran mujeres en condición de vulnerabilidad, en situación de calle y con problemas de adicción al crack.

El 10 de junio de ese año fue asesinada "Gemela", cuyo cuerpo fue hallado cerca del cementerio de Limón, a escasos metros de la vía principal. Presentaba señales de asfixia por estrangulamiento e indicios de agresión sexual, características que coinciden con los otros casos y que las autoridades consideran una posible "firma" del agresor.

En los casos de Xiomara Muñoz y Áurea Madrigal, los cuerpos fueron localizados en un lote baldío en el cruce hacia Cieneguita, a unos 200 metros de distancia entre sí. Otro de los hechos de ese periodo ocurrió en las cercanías de la playa de Cieneguita.

Las autoridades policiales señalaron que los crímenes ocurrieron dentro de un radio cercano a un kilómetro, lo que refuerza la hipótesis de un agresor que operaba en una misma zona.

Podrían ser hasta seis víctimas

Michael Soto indicó que la detención de Carlos Luis Forbis Jiménez se logró gracias a una revisión profunda de casos antiguos que presentaban características similares. Además, no descartó que otros dos asesinatos ocurridos en 2011 estén vinculados.

El jefe policial señaló que, desde años atrás, el laboratorio forense advirtió una coincidencia clave. "Ya en su momento el laboratorio nos había dicho que el ADN de los casos de 2011 correspondía al mismo agresor. Luego, en 2019, se volvió a confirmar que era el mismo, pero en ese momento no teníamos identificado al responsable", explicó.

Las pruebas genéticas permitieron establecer que en los distintos hechos se repetía el mismo perfil biológico. "Era el mismo ADN presente en las víctimas, lo que nos indicaba que estábamos ante un mismo sujeto", añadió.

Ante esos resultados, el OIJ decidió reactivar los expedientes y profundizar en el análisis. "Volvimos a revisar los casos uno por uno, porque esos cuatro coinciden por ADN, pero además, por el modo de operar, había indicios de que podían existir más", afirmó.

Asimismo, el director del OIJ detalló que la investigación permitió perfilar el tipo de agresor. "Se trataba de un homicida serial que operaba en la zona de Limón, atacando principalmente a personas en condición de calle", concluyó.

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