Grupo de Mufasa dio golpizas brutales a víctimas de “gota a gota”

28 de Abr. 2026 | 4:35 am

La organización criminal liderada por José Rodolfo Garbanzo Rodríguez,  "Mufasa", utilizaba los préstamos informales "gota a gota" como una mampara para legitimar capitales provenientes del narcotráfico que propinaba golpizas brutales" a los deudores.

La agrupación promocionaba el dinero vía redes sociales y usó violencia contra las víctimas para ejercer un control represivo en Pavas. Según informes elaborados por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), para este fin los criminales usaban camisas con la leyenda "Chuta y Checho le prestan" junto con un arma AK-47 y creaban perfiles en Instagram, como "@Cucho_te_presa", para captar afectados.

Este jueves, la Policía de Control de Drogas (PCD) del Ministerio de Seguridad Pública (MSP) realizó una serie de allanamientos para desarticular al grupo ligado con "Mufasa".

La policía judicial abordó miembros de la agrupación de "Mufasa", quienes indicaron que su oficio era ser "prestamistas".

Algunos de estos casos corresponden a los líderes identificados con los apellidos Sanabria Zepeda, alias "Leo" o "Checho", y a Campos Chacón, alias "Cucho". De acuerdo con la hipótesis de la policía, esta actividad financiera les facilitaba legiitimar las ganancias de venta de droga.

El expediente detalla varias denuncias en las que las víctimas narraron que, tras cancelar la suma pactada, seguían siendo objeto de cobros abusivos. Estos ataques eran cometidos por gatilleros u otros colaboradores de menor rango dentro de la estructura criminal.

Primera denuncia de violencia

La investigación menciona a un hombre de apellidos García Arias, "Niño viejo", colaborador de alias "Leo" y de "Mufasa". Este sujeto tenía un rol importante en laventa de drogas  y en el cobro de préstamos "gota a gota" en Pavas, participando en actos delictivos violentos llevados a cabo por la organización.

Una denuncia del 21 de setiembre de 2022 detalla cómo una persona trabajó para García Arias en un punto de venta de drogas durante ocho meses. En una ocasión, la persona afectada tomó su día libre y le dejó su celular a "Niño Viejo" para realizar un cobro. Sin embargo, luego se percató de que le había sustraído mensajes e información. Además, le indicó que ahora le debía 1,3 millones de colones.

La víctima indicó que nunca le solicitó dinero. Posteriormente, García Arias llegó a su casa sin permiso y, junto con una tía, le indicó lo siguiente:

"Usted tiene que pagar esa plata que le debe a mi sobrino porque es mía. Le voy a dejar una tarjeta con la cuenta y le vamos a cobrar por semana; si no paga, la vamos a matar. No me importa si va a denunciar, véame bien la cara".

Segunda denuncia

Un día después, también se recopiló el relato de una persona que, "hace un par de años", le pidió un préstamo a "Niño viejo" y a sus hermanos. Una vez que recibió el dinero, comenzó a pagar lo acordado de manera puntual.

Con el paso de los meses, logró cancelar el monto estipulado; sin embargo, continuaron cobrándole y, debido a las presiones, siguió pagando hasta que decidió no hacerlo más, al considerar que ya había cancelado una suma abusiva.

Ante la negativa de continuar con los pagos, enviaron a dos sujetos desconocidos a la barbería donde esta persona trabajaba. Estos le exigieron un monto exorbitante y, al no pagarlo, le propinaron una "golpiza brutal". Anteriormente, lo habían amenazado con enviar a un sujeto conocido como "Alegría", quien había estado en prisión, para obligarlo a pagar.

Ante esta situación, el afectado tuvo que cambiar de trabajo, número de teléfono e incluso de domicilio. No obstante, pese a que García Arias y sus hermanos desconocían su ubicación, se enteró de que seguían buscándolo. El denunciante recalcó que se trata de personas "muy peligrosas" y que nunca le dieron un monto específico, pues lo que pretendían era mantener los pagos de forma indefinida.

Esta persona indicó temer seriamente por su seguridad al interponer la denuncia, e incluso solicitó ser remitida al programa de atención a víctimas y testigos.

Otro caso

Una afectada presentó una denuncia el 17 de agosto de 2022 por tentativa de homicidio contra García Arias y sus hermanos. Según narró, su cuñada se encontraba en un supermercado, cerca de las 6:00 p.m., cuando se topó con familiares de "Niño viejo", quienes comenzaron a insultarla e increparla.

La denunciante indicó que, tras el aviso de su cuñada, ella y sus allegados acudieron al lugar para defenderla. No obstante, García Arias también llegó al sitio en un vehículo y, junto con sus acompañantes, sacaron armas de fuego, les apuntaron y luego abrieron fuego contra ellos.

Las víctimas tuvieron que tirarse al suelo para esquivar las balas. A pesar del ataque, fueron abordadas por la Fuerza Pública, cuyos oficiales incluso las requisaron. La denunciante aseguró que los policías hicieron caso omiso a sus explicaciones. También recalcó que la familia de ese colaborador de "Mufasa" es sumamente peligrosa y que desconoce hasta qué punto podrían llegar.

Este conflicto se arrastraba desde semanas antes, pues se originó la noche del 16 de julio. En esa ocasión, una afectada se encontraba durmiendo en su vivienda, mientras familiares de "Niño viejo" tenían el radio de un vehículo a un volumen muy alto. La víctima les pidió que bajaran el sonido, ya que en la casa había una persona recuperándose tras haber salido del hospital.

Sin embargo, los familiares de García Arias reaccionaron de forma negativa y se generó una riña. Aunque la situación parecía haber terminado, "Niño viejo" llegó al lugar y entregó a sus familiares un bolso con armas de fuego, con las cuales dispararon en múltiples ocasiones contra la vivienda de las víctimas.

Incendiaron carro

Una denuncia del 14 de noviembre de 2022 detalla que, esa madrugada, "unos sujetos peligrosos" incendiaron el vehículo de la familia de la afectada. El carro resultó dañado en el motor y se cree que utilizaron bombas molotov. Además, amenazaron de muerte a allegados de la mujer.

El problema surgió a raíz de un conflicto entre el hermano de la afectada y allegados de "Niño Viejo". Tras una discusión y una pelea, el conflicto escaló hasta una balacera contra la vivienda familiar.

Redes sociales y "narcomarketing"

El expediente judicial expone que la agrupación liderada por "Mufasa", además de ofrecer préstamos en redes sociales, también las utilizaba para presumir su estatus, como herramienta de ventas y para reclutar nuevos miembros.

Por ejemplo, en Facebook tenían un canal de venta en el que "Checho" utilizaba su perfil para ofrecer sustancias ilícitas mediante lenguaje cifrado. Asimismo, publicaban ofertas como "gramos de cripi" (marihuana de alta potencia) a ₡3.000 y "medias de colo" (media onza de marihuana colombiana) a ₡10.000.

WhatsApp y TikTok también eran plataformas utilizadas por los miembros de la organización para exhibir su estilo de vida y peligrosidad. Por ejemplo, utilizaban fotos de perfil en las que posaban con armas de grueso calibre y grandes cantidades de dinero en efectivo.

Operación del grupo de "Mufasa"

La agrupación operaba principalmente en el sector suroeste de San José, en Pavas, donde ejercía un control férreo sobre múltiples localidades.

Entre los principales puntos estaban Finca San Juan (centro de operaciones principal), Laureles, Bribri, Rincón Grande y Metrópolis. En estos lugares se ubicaban los búnkeres para la venta de droga, así como centros de control logístico.

Capacidad bélica

El grupo criminal mantenía el control territorial mediante el uso de fuerza letal y armamento de alto calibre, como pistolas de 9 milímetros y rifles AK-47 y AR-15. De acuerdo con el expediente, estas armas eran empleadas para amedrentar a la población civil, así como para contener incursiones de bandas rivales o de la policía.

Asesinato de "Mufasa"

"Mufasa" vivía con temor de ser víctima de un ataque armado y, finalmente, murió en una balacera. El asesinato ocurrió el 15 de agosto de 2025, tras un ataque armado dirigido en su contra, que además dejó a otras dos personas fallecidas, incluida una víctima colateral.

Según reportes judiciales y policiales, varios sujetos llegaron al sitio y abrieron fuego directamente contra él, en lo que se presume fue una acción planificada.

Dos sicarios necesitaron apenas unos segundos para atacar a balazos a cinco personas, de las cuales tres murieron en el sitio y dos más fueron trasladadas en condición grave a un hospital.

Los atacantes llegaron en motocicleta; uno de ellos descendió, ingresó al local, se acercó a la mesa donde se encontraban cinco personas, sacó un arma de fuego y disparó en reiteradas ocasiones. Luego regresó con su acompañante y ambos huyeron del lugar.

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