Gatillero que mató a Roberto Samcam saludó a testigo antes de comenzar a disparar
Un hombre de apellido Carvajal Fernández, a quien se le atribuye ser el ejecutor del homicidio del opositor nicaragüense Roberto Samcam, saludó a un vecino de la víctima instantes antes de sacar el arma de fuego y comenzar a disparar contra su objetivo.
Este exvecino de Samcam es uno de los testigos fundamentales que ofreció la Fiscalía de Goicoechea en la acusación penal con la que solicitó la apertura a juicio por el crimen del exmilitar Samcam Ruiz, una de las voces más críticas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El gatillero ingresó al condominio Naples, en San Vicente de Moravia, donde vivía el extranjero. Al entrar, aprovechó que el portón del complejo estaba abierto. Saludó a uno de los habitantes y posteriormente se acercó al portón de entrada del apartamento donde se encontraba su objetivo.
Llamó a la puerta y se dirigió a Roberto por su nombre para hacerle creer que era alguien conocido. Luego disparó nueve veces y consiguió impactarlo en cinco ocasiones en el brazo, el tórax y las piernas, provocándole la muerte en el lugar, sin que tuviera oportunidad de percatarse de la agresión ni de defenderse.
Tras disparar, el mismo testigo observó cómo el gatillero huyó portando el arma de fuego. Luego, Carvajal escapó en un vehículo Renault Duster en el que, según la investigación, lo esperaba Bryan Robles. Un tercer sujeto, identificado como Danilo Chaves Medina, los escoltaba en una motocicleta.
Todos ellos huyeron hacia Dulce Nombre de Coronado, por la última parada de buses de El Rodeo. En el sitio abandonaron el vehículo y las vestimentas que Carvajal habría utilizado para cometer el delito. Además, intentaron quemar el automóvil para eliminar evidencias.
Aproximadamente a las 8:39 a. m. del día del crimen, Luis Ricardo Orozco llegó al sitio en Coronado a bordo de un vehículo Hyundai para recoger y trasladar a Carvajal Fernández y a Robles Salas de regreso a León XIII, Tibás.
Posteriormente, ese mismo 19 de junio de 2025, la sospechosa Stephanie Chacón, con el fin de favorecer a los acusados y sabiendo del fallecimiento de la víctima, realizó los pagos correspondientes a la "promesa remunerada" mediante dos transacciones a través de la plataforma BN Móvil, con los detalles "G/Viaje" y "G/Gasolina", dirigidas a la cuenta bancaria de Orozco.
Según la acusación, esos movimientos tenían como finalidad ocultar el origen ilícito del dinero mediante el registro de los envíos bajo esos conceptos.
Familiares directos de Samcam también serían testigos relevantes en un eventual juicio, dado que declararían sobre cómo escucharon las detonaciones y cómo encontraron a la víctima tendida en el suelo, con las heridas provocadas por los disparos.
Otros vecinos también observaron al perpetrador, la vestimenta que llevaba y la forma en que huyó.
El homicidio de Roberto Samcam Ruiz fue planificado bajo una "promesa remunerada" —pago a sicarios—, contratada por personas que aún no han sido identificadas ni enjuiciadas, según se reconoce en la acusación penal.
