(Fotos y video) Así encontraron celular que grababa en baño de niñas de escuela indígena
Dentro de una pared, colocado en posición vertical sobre una base de estereofón y plasticina, y con la cámara orientada hacia uno de los cubículos del baño. Así fue encontrado el celular en la Escuela Doris Z. Stone, ubicada en la comunidad de Boruca, en Buenos Aires de Puntarenas.
El hallazgo ocurrió el 23 de abril, cuando una estudiante ingresó al baño de niñas y observó un pequeño orificio que llamó su atención.
Según el reporte del incidente, al cual tuvo acceso CR Hoy, la alumna se acercó, introdujo un dedo en el orificio y tocó el teléfono oculto dentro de la pared. De inmediato alertó a una docente sobre lo ocurrido.
En un principio, el personal del centro educativo consideró que podía tratarse de un dispositivo extraviado por algún estudiante, por lo que autorizó retirar el material que cubría el acceso al espacio donde se encontraba.
Tras ser extraído, una revisión inicial determinó que el equipo estaba realizando una grabación con una duración aproximada de ocho horas.
Además, según el informe remitido por el entonces director, al inspeccionar la galería no se encontraron imágenes, videos ni elementos que permitieran determinar a quién pertenecía el dispositivo.
El caso fue puesto en conocimiento de las autoridades y dio origen a una investigación del OIJ, mientras que el MEP inició un procedimiento administrativo.

Investigan celular que grababa baño de niñas en escuela en Territorio Indígena Boruca
Padres cuestionan regreso de oficial de seguridad
Tras conocerse el hallazgo, los padres de familia cerraron la escuela para exigir acciones por parte de las autoridades educativas.
Como parte de las medidas adoptadas durante la investigación, un oficial de seguridad fue separado cautelarmente, mientras se indagaba su posible relación con el caso.
Sin embargo, tres meses después, el MEP levantó la medida cautelar y autorizó el regreso del funcionario al centro educativo, al considerar que no existían elementos suficientes para mantener la separación dentro del procedimiento administrativo.
La decisión generó una nueva protesta de los padres de familia, quienes este jueves cerraron nuevamente las instalaciones educativas para manifestar su rechazo.
Las familias sostienen que el oficial debió permanecer alejado del centro educativo mientras el OIJ concluye el análisis forense del teléfono celular, diligencia que consideran clave para esclarecer lo ocurrido.
Tras varias horas de diálogo, la comunidad levantó la protesta luego de alcanzar acuerdos con las autoridades para evitar una afectación al curso lectivo.
Entre los compromisos establecidos está que el oficial continuará laborando únicamente en horario nocturno y durante los fines de semana, por lo que no tendrá contacto con estudiantes.
Además, la Fuerza Pública realizará inspecciones periódicas y los padres participarán en labores de vigilancia.
Aunque la manifestación concluyó, las familias mantienen sus cuestionamientos a la decisión del MEP y anunciaron que presentarán una nueva denuncia ante el Poder Judicial en la que señalarán directamente al oficial de seguridad, pues consideran que la gestión inicial presentada por la dirección del centro educativo fue demasiado general.



