(Fotos) Ropa de sospechoso tenía ADN de adultos mayores asesinados en Alajuelita

21 de May. 2026 | 10:51 am

El análisis forense realizado sobre la ropa de Elder Noel Mairena Salgado sería determinante para confirmar su vinculación con el homicidio de José Antonio Badilla Chinchilla y Mauren Molina Rodríguez, una conocida pareja propietaria de la soda "Don Toño", en la Cruz de Alajuelita.

Una serie de dictámenes periciales elaborados por la Sección de Genética Forense del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), a los cuales CR Hoy tuvo acceso, confirma la presencia de sangre y rastros genéticos de ambas víctimas en algunas prendas que le decomisaron al sospechoso el día de su detención, a finales del año anterior.

El crimen de "Don Toño" y Mauren conmocionó a casi toda Alajuelita y a la comunidad de excursionistas de los cerros de la zona, luego de que se conociera, el 16 de noviembre, que ambos habían sido asesinados en la misma propiedad donde trabajaban y vivían.

Mairena fue detenido pocos días después, mientras intentaba huir hacia Nicaragua, su país de origen. La captura fue ejecutada por la Policía de Fronteras en Sarapiquí, que rápidamente entregó al sujeto al OIJ y a la Fiscalía.

Al sospechoso le decomisaron tres camisas, tres pantalones, una mochila, un abrigo, un suéter, un buzo y medias. Solamente en dos de los pantalones no se encontró evidencia de interés para la investigación.

En el resto de las prendas se encontraron rastros de sangre humana y elementos como cabello, vellos y barba, indicios biológicos clave en la investigación criminal. Estos filamentos de queratina suelen transferirse entre víctimas y agresores en la escena del suceso, aportando evidencia física vital para los casos.

En algunas de las prendas se encontraron perfiles genéticos de un hombre que no era el propio Mairena, mientras que otras contenían rastros de ADN pertenecientes a Mauren y a "Don Toño".

Específicamente, una mochila, un mantel y uno de los pantalones del sospechoso tenían rastros de sangre del adulto mayor. En otra camisa se determinó, con un alto grado de certeza, la presencia de rastros de ADN de Molina.

Adicionalmente, se encontraron residuos genéticos de Elder Noel en las pertenencias de los fallecidos. Rastros de ADN hallados en una camisa y otros objetos de las víctimas pertenecen al sospechoso, aunque no se encontraron directamente en los cadáveres.

Bajo las uñas de la mujer se encontraron rastros genéticos de otra persona distinta a ella; sin embargo, el resultado no fue concluyente, posiblemente debido a una escasa cantidad o degradación del ADN. Por ende, no se logró determinar a quién pertenecían esas células.

Los especialistas también revisaron muestras de sangre en el suelo, en un bolso de herramientas, unas llaves, una silla gris y sobre una mesa, las cuales coincidían con el ADN de Badilla. Asimismo, se confirmó la presencia de sangre humana en una sandalia, una sandía, la agarradera y la madera de una pala, otra silla verde y una botella, sin que se pudiera verificar a quién pertenecía.

Dado que los forenses encontraron evidencia suficiente en los rastros de sangre, no fue necesario aplicar pruebas adicionales a los vellos y elementos pilosos encontrados.

Los estudios forenses se ejecutaron a inicios de diciembre. La investigación está a cargo de la Sección de Homicidios del OIJ y la Fiscalía de Hatillo.

Mairena se desempeñaba como peón en la propiedad de las víctimas, en Finca Lajas. Los vecinos alertaron al OIJ de que el sujeto había desaparecido repentinamente de Alajuelita justo después de que se descubriera el crimen, el domingo 16 de noviembre de 2025.

El sospechoso fue captado por cámaras de seguridad en los alrededores de la escena poco antes del hallazgo de los cuerpos.

El sujeto permanece en prisión preventiva.  

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