Fiscalía investiga homicidio culposo por accidente aéreo en Pico Blanco

7 de Nov. 2026 | 4:02 am
Víctimas mortales del accidente aéreo de Pico Blanco.

Víctimas mortales del accidente aéreo de Pico Blanco.

La Fiscalía de Pavas investiga un posible delito de homicidio culposo por el accidente aéreo ocurrido en el cerro Pico Blanco, en Escazú, donde murieron cinco personas el 25 de noviembre de 2024.

El Ministerio Público abrió una causa para determinar quiénes podrían figurar como imputados. Este delito se configura cuando una persona causa la muerte de otra por incumplir su deber de cuidado.

La Fiscalía recibió una denuncia directa por el accidente. Sin embargo, para ese momento el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ya había iniciado las pesquisas.

La avioneta desapareció durante el vuelo

A las 12:47 p.m. del lunes 25 de noviembre de 2024, las autoridades reportaron la desaparición de una avioneta con seis personas a bordo, cerca del cerro Pico Blanco, en Escazú.

Tras la alerta, la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) activó el protocolo de emergencia y solicitó al Servicio de Vigilancia Aérea (SVA) realizar sobrevuelos de búsqueda.

La aeronave, una Cessna 206 con matrícula TI-GER, salió de Barra del Tortuguero, en Limón, y se dirigía al aeropuerto Tobías Bolaños. Debido a la baja visibilidad causada por el clima, las autoridades dirigieron el vuelo hacia el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.

Horas después, los vuelos de búsqueda ubicaron el sitio del accidente. Tras una extensa jornada de labores bajo una intensa lluvia, la Cruz Roja confirmó a las 9 p.m. la muerte de cinco personas y el rescate de una sobreviviente.

Las personas que viajaban en la avioneta eran:

  • Mario Miranda Ramírez, capitán, fallecido.
  • Ruth Pamela Mora Chavarría, fallecida.
  • Paola de los Ángeles Amador Segura, sobreviviente.
  • Jean Franco Segura Prendas, fallecido.
  • Gabriela Calleja Montealegre, fallecida.
  • Enrique Castillo, fallecido.

Paola Amador Segura, de 31 años, fue la única sobreviviente. A las 9:17 p.m., los rescatistas informaron que la habían liberado. Estaba consciente y orientada, aunque presentaba varias heridas.

Falta de permiso para volar con baja visibilidad

El informe preliminar de la investigación de la Unidad de Accidentes e Incidentes del Consejo Técnico de Aviación Civil señaló que el certificado de operación de Aero Caribe no autorizaba vuelos en condiciones de baja visibilidad. La empresa estaba a cargo del vuelo.

El documento tiene carácter técnico y provisional. Según el informe, la investigación busca generar información para prevenir futuros accidentes, no determinar culpabilidades.

La descripción meteorológica de ese día registró lluvias débiles y neblina en la zona. El certificado de Aero Caribe, emitido en 2023 y vigente hasta 2031, no autorizaba operaciones con baja visibilidad.

Según la última imagen del radar, la aeronave ingresó a Pico Blanco a 240 kilómetros por hora.

La avioneta impactó primero la copa de los árboles, a unos 20 metros sobre el terreno. Luego chocó contra el suelo con un ángulo estimado de 15 grados y se desplazó aproximadamente 45 metros. Finalmente, quedó detenida junto al tronco de un árbol.

El sitio del accidente se ubicó en una ladera del cerro Pico Blanco, a 2.237 metros sobre el nivel del mar.

El informe no señaló irregularidades en el piloto. Este no tenía limitaciones, contaba con certificado médico y acumulaba 1.160 horas de experiencia, 830 de ellas en aeronaves de ese tipo.

Las autopsias del piloto y de la pasajera que ocupaba el asiento derecho de la cabina no mostraron indicios de alcohol ni de sustancias psicoactivas en la sangre.

Sindicato cuestionó el informe preliminar

El Sindicato de Profesionales en Control de Tránsito Aéreo calificó de "apresurado, prematuro e irresponsable" emitir criterios o asignar responsabilidades antes de que las autoridades competentes publiquen el informe final de la investigación técnica.

Aero Caribe también se pronunció sobre el informe preliminar de la DGAC. La compañía sostuvo que el documento es impreciso y pasa por alto variables que, a su juicio, evaden la responsabilidad de los funcionarios de control aéreo de la DGAC.