Fenómeno del Niño impactará al país a partir de julio ¿Qué traerá?
Traerá condiciones más secas
(CRHoy.com) Según pronosticó el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), el fenómeno de la Niña que impactó al país durante el año pasado y principios de este, acabará su influencia este mes de marzo, para iniciar una fase neutral y dar paso al fenómeno del Niño a partir de julio.
Este fenómeno traerá un comportamiento deficitario de lluvias en el Pacífico y Valle Central y pese a que se prevé su impacto de julio a diciembre, es posible que se extienda hasta enero o febrero del 2024.
Por esta razón, el IMN inició el sistema de vigilancia, esto no es una garantía de 100% de que El Niño ocurrirá, pero es una indicación muy importante de que actualmente se observan precursores típicos que favorecen su desarrollo, indicó el IMN.
En Costa Rica el fenómeno del niño produce disminución de lluvias por lo que decir que vamos a pasar "mucho verano".
Sin embargo, puede traer lluvias un poco más intensas en ciertas zonas como ocurre comúnmente en la vertiente del Caribe.
Julio y agosto tendrían excedentes de lluvia en Caribe Sur, Caribe Norte y Zona Norte Oriental; así como lluvias bajo lo normal en la vertiente del Pacífico, Valle Central y Zona Norte Occidental (GLU).
La canícula que suele ocurrir en las regiones de la vertiente Pacífica, Valle Central y Zona Norte Occidental, se espera que se prolongue más de lo normal debido a la posible presencia del fenómeno de El Niño. La temperatura media sería más cálida en la vertiente del Pacífico y el Valle Central.
De setiembre a noviembre, que corresponde a la segunda parte de la época lluviosa, se anticipan condiciones menos lluviosas en la vertiente del Pacífico, Valle Central y Zona Norte Occidental (GLU); a diferencia de la región Caribe y Zona Norte Oriental en donde las condiciones serían más lluviosas.
La temperatura media se anticipa más cálida de lo normal en la vertiente del Pacífico y el Valle Central.
Cabe destacar que el IMN publica mensualmente el pronóstico estacional trimestral de tal manera que el seguimiento de la época lluviosa y sus componentes atmosféricos y oceánicos es permanente.
