Familia de joven asesinado esperó 1.200 días por justicia y se llevó desagradable sorpresa
Fiscalía acusó solo un sospechoso por homicidio simple
La familia de Josué Jafeth Arguedas ha esperado más de 1.200 días por justicia, tras el asesinato del joven que fue atacado con arma blanca durante una riña en setiembre de 2020, en Heredia.
El joven tenía tan solo 21 años cuando fue asesinado. Es recordado como un gran padre por su pareja y familiares: su hija tenía apenas un año de nacida cuando ocurrió el lamentable suceso.
Fue una discusión lo que desencadenó el fatal desenlace, en el cual presuntamente participaron varias personas, ayudando al asesino principal, a propinar la golpiza y acabar con Arguedas.
Han pasado casi 3 años y medio del homicidio, tiempo en el cual los allegados de la víctima han estado esperando respuestas por parte de la Fiscalía de Heredia, a cargo de la investigación.
En febrero pasado, luego de 40 meses de espera, recibieron noticias pero nada gratas: el Ministerio Público solo acusa a una persona de apellido Reyes y califica el asesinato como un homicidio simple, pese a que Josué Jafeth sufrió 20 heridas de arma punzocortante.
"Nos encontramos con la sorpresa que la pieza acusatoria del Ministerio Público es de un único hecho y dice que es un homicidio simple.
Cuando nosotros hacemos el estudio jurídico y el análisis nos damos cuenta de que es un homicidio calificado, porque al muchacho lo agarran entre varias personas y solo se imputó al sujeto que sostuvo el arma blanca", señaló el abogado que representa a la familia de la víctima, Joseph Rivera.
El jurista reclamó falta de investigación de la Fiscalía, que no acusó a los demás participantes.
¿Cómo ocurrió el homicidio?
Josué Jafeth Arguedas Campos fue asesinado el pasado 14 de setiembre de 2020, a altas horas de la noche, durante la época de confinamiento por la pandemia de COVID-19.
Los hechos tuvieron lugar en la Urbanización La Gran Samaria, en San Francisco de Heredia, cerca al centro comercial Mall Oxígeno.
Todo inició con una discusión entre la víctima y Reyes, el principal y único sospechoso, aparentemente. Arguedas recibió 20 estocadas en varias partes de su cuerpo: en la cabeza y en el cuello, donde le cortan la yugular.
Además, el imputado se la habría abalanzado y le propinaron varias puñaladas en el corazón, perforando la carótida: la principal arteria que lleva sangre hacia la cabeza.
La causa del fallecimiento fue asfixia por exanguinación. Desde el punto de vista médico, esto se traduce como que producto de las heridas, la sangre se fue a los pulmones y él se ahogó.
"Por la cantidad de heridas que tenía bronco-aspiró todos los fluidos sanguíneos a raíz de las puñaladas", explicó Rivera.
Según el abogado, el acto fue ejecutado por entre tres y cinco personas. Inclusive señaló que existió participación de una menor de edad, en apariencia, la que inició la riña.
"Había una menor que el Juzgado Penal Juvenil la absolvió. Los otros dos sujetos que participaron en el homicidio andan sueltos y el Ministerio Público no los acusó", manifestó el jurista.
Aparentemente, previo a usar un arma blanca, ocurrió una pelea a golpes y la víctima se defendió, porque tenía habilidad para ello. En ese instante fue cuando apareció el puñal.
El abuelo de Josué Jafeth se enteró de lo que ocurría, pero cuando llegó al lugar, el muchacho ya estaba agonizando en el suelo. Lo subió a su vehículo y lo trasladó al Hospital San Vicente de Paúl, donde minutos después falleció, pese a las labores para intentar salvar su vida.
Previo a morir, la víctima le habría dicho a su abuelo el nombre del quién lo apuñaló y de la menor de edad que le alcanzó el arma.
¿Qué dice la Fiscalía?
Ante la consulta de CRHoy, la Fiscalía Adjunta de Heredia confirmó mediante la Oficina de Prensa, que por este asesinato únicamente se está persiguiendo a una persona: el sospechoso de apellidos Reyes García.
Contra el imputado se formuló una investigación por el presunto delito de homicidio simple. De acuerdo con el Código Penal, el castigo puede ir desde los 12 hasta 18 años de prisión.
Ese delito tiene un menor castigo que el homicidio calificado, cuya pena máxima son 35 años. De entrada, para el Ministerio Público no existió ninguna de las agravantes del artículo 112 de dicha ley, que impone mayor peso y penalidad.
Joseph Rivera, abogado, señala que las 20 puñaladas contra la víctima demuestran ensañamiento, agravante del homicidio y critica que la Fiscalía no lo haya señalado como homicidio calificado.
El expediente se encuentra con requerimiento conclusivo de acusación, es decir, faltan algunos pasos para definir si se realizará un juicio por el asesinato.
La resolución fue informada a las partes en febrero pasado. Luego de esto, se procede a la presentación de la querella por parte de la familia. El abogado Rivera informó que tienen plazo hasta el próximo jueves para concretar los daños.
Hasta que todos los trámites de esta diligencia se incorporen al expediente judicial, la causa será remitida al Juzgado Penal, donde la Fiscalía realizará la solicitud de apertura de juicio.
¿Asesino por la libre?
La familia de Josué Jafeth Arguedas cuestiona que el supuesto asesino de apellido Reyes, nunca descontó prisión preventiva por este caso.
Cuestionan que además, el hombre ha laborado parte de este tiempo en una armería, en apariencia proveedora de algunos insumos al Poder Judicial.
Una constancia salarial con fecha del 15 de setiembre del 2020, en manos de CRHoy, confirma que el sospechoso ha trabajado en ese lugar al menos en 2018, 2019 e incluso el día del asesinato.
Esta situación eleva las alarmas, por la peligrosidad que representa.
"Lo mató con un puñal. ¿Cómo lo va a tener en una armería donde venden cuchillos, machetes, pistolas y hasta rifles?", cuestionó el abogado familiar.
Incluso, se ha visualizado al sujeto durante horas laborales, fuera del lugar de trabajo, según Rivera.
Familia buscará justicia
La mamá, el papá y la pareja de Josué Jafeth Arguedas presentaron una querella y una acción civil resarcitoria para buscar que un mayor castigo sobre el sospechoso del crimen.
"El imputado dejó huérfano a un chiquito que ahora tiene 5 años", añadió el abogado Joseph Rivera.
Estas acciones legales exigirán 75 años de cárcel y un pago de ₡187 millones de colones por el asesinato, para reparar los daños causados a la familia.
"Es muy preocupante que en estos homicidios tan escabrosos, tenebrosos y siniestros, ¿cómo van a decir que 18 años de castigo?", cuestionó el jurista.
"Qué gravoso que ante esta situación le vayan a imponer solo esa pena, cuando el muchacho iba boqueando en el carro y le decía: ‘papá me muero'", añadió.




