Falta de educación nutricional aumenta índices de obesidad
Alimentación incorrecta y sedentarismo pasa cara factura a la salud de los ticos

El sobrepeso y la obesidad se en mujeres de 50 o más años. (Imagen tomada de diariodenavarra.es)
La poca educación nutricional con la que cuentan los costarricenses podría estar contribuyendo a los altos índices de sobrepeso y obesidad.
Según la encuesta Actualidades 2017 de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR), el sobrepeso y la obesidad se percibe con mayor intensidad a partir de los 30 años y afecta principalmente a mujeres de 50 años o más.
Las mujeres presentan más sobrepeso y obesidad si se compara con los hombres en el continente centroamericano. Así lo señaló la Oganización Panamericana de la Salud (OPS) en el Día Mundial de la Diabetes. Precisamente estos 2 factores incluyen en el desarrollo de esta enfermedad crónica.
Un análisis hecho este año, indica que la obesidad mórbida acecha a las costarricenses. El índice pasó de 0,2 % en 1975 a 3,4% en 2014.
Esto trae una serie de consecuencias negativas pues hay 30 tipos de cáncer que se estimulan con la grasa. El sobrepeso y la obesidad generan problemas de depresión, a nivel laboral y de pareja.
La encuesta advierte que estos números son reflejo de la falta de educación nutricional y el sedentarismo, ya que un 71,8% de la población femenina y el 57,8% de los hombres, no realizan ejercicio físico.
La nutricionista Valeria Collado señaló que la tendencia de obesidad va en aumento año tras año, tanto en niños como en adultos. Destacó que cada persona debe educarse en temas nutricionales para mantener una adecuada alimentación.
"Pese a que todos sabemos que una dieta balanceada es muy importante para mantener un peso saludable y que nos brinda la energía necesaria para realizar todas las actividades diarias; aún falta un gran camino por recorrer en cuanto a educación nutricional, ya que las personas no le están dando la importancia que merece", comentó Collado.
Mantener una alimentación balanceada también ayuda a disminuir los niveles de estrés y ayuda a prevenir enfermedades crónicas (dislipidemias, diabetes tipo II, hipertensión arterial) y enfermedades virales o bacterianas.