Estudiantes del Liceo Bijagua promueven la educación ambiental en centros educativos de la región
La iniciativa “Planta una nueva vida” ya ha impactado a más de 30 centros educativos en Upala y Guanacaste

Estudiantes del Liceo Bijagua promueven la educación ambiental en centros educativos de la región
Luis Enrique Porras Meza, estudiante de quinto año del Liceo Bijagua, lidera un proyecto estudiantil enfocado en la educación ambiental y la protección animal. La iniciativa, denominada Planta una nueva vida, nació en 2023 y está conformada por 18 estudiantes del mismo centro educativo.
El proyecto consiste en impartir charlas en escuelas y colegios sobre temas relacionados con el cuidado del ambiente y el bienestar animal. Desde su creación, los jóvenes han visitado al menos 30 centros educativos ubicados en distintos sectores de Upala y Guanacaste.
"Se decidió como una forma de responder a la problemática que había en nuestra comunidad, ya que no existían proyectos dirigidos a jóvenes sobre educación ambiental", explicó Porras Meza.
La iniciativa busca fomentar la conciencia ecológica desde edades tempranas y promover la participación juvenil en acciones concretas para la protección del entorno natural.
Coordinación y respaldo institucional
Porras detalló que la coordinación con los centros educativos se realiza mediante una alianza con la Dirección del Liceo Bijagua.
"El colegio llama o envía un correo electrónico a la institución que vamos a visitar para organizar la actividad. Ellos se encargan de la logística y nosotros definimos la fecha", precisó.
El proyecto también cuenta con el respaldo activo de la ASADA de Bijagua y del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac).
"El Sinac viene al liceo y nos da la inducción a nosotros, y luego nosotros se la damos a los estudiantes de escuelas y colegios", añadió.
Liderazgo, prevención y participación comunitaria
Además del componente ambiental, Planta una nueva vida tiene un fuerte enfoque en la formación de liderazgo y en la prevención de conductas de riesgo entre adolescentes.
"Motivamos a los jóvenes a desarrollar su liderazgo y a alejarse de los malos hábitos. Hemos visto cómo algunos se han ido apartando de esos vicios porque ahora están ocupados haciendo cosas productivas en su vida", relató Porras.
Un documento elaborado por el equipo del proyecto destaca que está conformado por estudiantes con vocación ambiental, quienes participan activamente en la planificación, ejecución y evaluación de cada acción.
"Estos jóvenes han asumido roles de liderazgo tanto dentro de la institución como en actividades fuera del aula, convirtiéndose en referentes del activismo ecológico juvenil en la región", señala el texto.
Entre las principales labores que desarrollan los estudiantes, se destacan:
– Organización de espacios de formación, talleres y charlas ambientales dentro del centro educativo.
– Apoyo en procesos de divulgación científica, especialmente relacionados con la fauna silvestre local.
– Colaboración en giras de campo y monitoreos junto a especialistas y técnicos vinculados a la conservación.
– Participación en actividades comunitarias y de vinculación con actores locales.
– Coordinación de eventos educativos institucionales con enfoque en sostenibilidad.
– Elaboración de protocolos y lineamientos para fortalecer la gestión de recursos institucionales, como el manejo adecuado del botiquín de primeros auxilios durante actividades escolares y giras.
Uno de los componentes más simbólicos de su labor es la siembra de árboles, que realizan como parte de las visitas a algunos centros educativos.
Proyección a futuro
Aunque este es su último año de colegio, Luis Enrique no planea abandonar la iniciativa.
"Cuando esté en la universidad, junto con mi grupo de 18 estudiantes, pensamos seguir desarrollando el proyecto y continuar colaborando con los jóvenes", afirmó.
El equipo tiene una visión clara de crecimiento. Planean seguir formando nuevos líderes estudiantiles comprometidos con el ambiente y consolidar una cultura ecológica institucional que inspire a otras comunidades educativas del país.
"Planta una nueva vida representa un modelo de cómo la juventud puede asumir un rol protagónico en los temas ambientales desde el ámbito escolar, articulando ciencia, comunidad, conservación y educación", concluyeron los estudiantes del proyecto.
























