Arranca juicio por asesinato de primos en bar Dude’s: 18 testigos serán clave
Esta tarde arrancó oficialmente el juicio por el asesinato de los primos Carlos y Humberto Barboza, ocurrido dentro del bar Dude's en Heredia hace más de año y medio. Nueve personas se sentarán en el banquillo de los acusados, entre ellas Jean Franco Segura Gómez, dueño del establecimiento y principal sospechoso.
Gaudy Potosme y Michael Andrés Segura, pareja y hermano de Jean Franco, se acogieron el jueves pasado a un procedimiento especial abreviado, en el que aceptaron su culpabilidad por colaborar en el encubrimiento del crimen. Ambos recibieron una pena menor por el delito de favorecimiento real.
El juicio está programado para extenderse durante lo que resta del año e incluye la recepción de testimonios de personas que presenciaron el crimen, de quienes fueron contactados sin saberlo para ayudar a ocultar el doble homicidio, así como de investigadores y peritos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Algunos testigos vieron directamente cómo los sospechosos acabaron con la vida de los Barboza. Otros llegaron cuando ambos estaban muertos, pero conocieron detalles de lo ocurrido.
Uno de ellos fue contactado para limpiar el bar, mientras que otro detallará cómo el dueño del establecimiento le pidió cambiar el disco duro de las cámaras de seguridad del Bar Dude's. Las madres de las víctimas también comparecerán durante el proceso.
La lista de imputados la completan José Abraham Palacios, Erick Dionisio Rodríguez Pastrán, alias "Cali"; Kirk Bravo, Nelson Rodríguez, José Pablo Díaz, Heiner Herrera, Envar Serna y José Miguel Guzmán.
Macabro crimen
El doble homicidio ocurrió entre la noche del 6 y la madrugada del 7 de febrero de 2025 en el bar Dude's, ubicado en el centro de Heredia. Los cuerpos de las víctimas fueron localizados días después, enterrados en una fosa en el sótano del establecimiento.
Los informes del OIJ apuntan a una trifulca originada por un "enfrentamiento de egos y una lucha de poder" con el administrador del local. La investigación reveló la frialdad con la que se ejecutó el crimen y las acciones posteriores para encubrirlo.
Las autopsias y otras técnicas forenses determinaron que una de las víctimas, Carlos Alberto, se había quedado dormida sobre la barra del bar debido a su estado de ebriedad. Mientras permanecía inconsciente e indefensa, el agresor la atacó brutalmente y le propinó 66 puñaladas, principalmente en el cuello. El otro recibió cuatro cortadas.
Inmediatamente después del crimen, para evitar que alguien descubriera los cuerpos, los sospechosos introdujeron los cadáveres en las cámaras de enfriamiento del bar. Allí los mantuvieron ocultos temporalmente mientras planificaban el siguiente paso.
Con los cuerpos dentro de los enfriadores, el administrador del local convocó a trabajadores y allegados para cavar una fosa de 1,60 metros de profundidad en el sótano del establecimiento. Una vez terminada la excavación, enterraron allí a los primos.
Uno de los aspectos que más horrorizó a la comunidad de Heredia fue que, mientras los primos permanecían reportados como desaparecidos y sus cuerpos estaban enterrados bajo el piso, el bar Dude's continuó abriendo sus puertas al público, vendiendo licor y atendiendo clientes con total normalidad sobre la fosa.
Chats reveladores
Las conversaciones extraídas de los celulares decomisados a los sospechosos se convirtieron en una prueba clave del caso, pues revelaron detalles sobre la planificación del encubrimiento y la frialdad con la que presuntamente actuaron los involucrados.
Los chats, principalmente los intercambios entre Gaudy Potosme, pareja del dueño del bar, y una amiga, así como los mensajes del propietario, Jean Franco Segura, detallaron que el administrador del establecimiento, Erick Rodríguez Pastrán, alias "Cali", "agarró un cuchillo y se lo metió en el cuello a uno de los maes", mientras la víctima ya estaba inconsciente.
En otro mensaje se escribió que el dueño del bar, Jean Franco, "mató a uno de ellos a golpes y otros tres con cuchillos al otro". Las conversaciones también permitieron establecer que los cuerpos fueron guardados en un congelador durante el viernes y el sábado. En uno de los chats, Potosme afirmó explícitamente: "están en el congelador, yo los vi".
El análisis forense de los dispositivos reveló que el principal sospechoso, Jean Franco Segura, bromeó abiertamente sobre las muertes en sus conversaciones. Tal como reveló CR Hoy meses atrás, los investigadores recuperaron frases incriminatorias como:
- "Téngale miedo a los vivos, no a los muertos".
- "Ese era yo antes de pegarles HAHAHA", demostrando un total desprecio por la vida de los primos tras haber cometido el doble homicidio.
Los mensajes evidenciarían el desprecio con el que el sospechoso se refería a las víctimas después del doble homicidio. Potosme también presumió en las conversaciones de tener "contactos" dentro del OIJ y aseguró que ella misma avisaría a los responsables si las autoridades comenzaban a buscarlos.
En su momento, manifestó con confianza a sus conocidos que tenía todas las pruebas bajo control y que "la policía no podría conseguir nada del caso".















