Estos son los puntos de más riesgo por fuerte oleaje en Caldera, según Lanamme
200 metros de pavimento comprenden la sección más vulnerable
(CRHoy.com). El Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica (UCR) advirtió que son 200 metros de la ruta 23 los que están en un mayor riesgo por el fuerte oleaje en Caldera, Puntarenas.
Esa entidad efectuó un análisis entre julio y agosto sobre la erosión costera que afecta esa carretera a las alturas de El Roble y Caldera.
Estas situaciones están bajo análisis desde 2017 y 2019.
"El informe de asesoría EIC-Lanamme-INF-1224-2023 brinda información relevante y actualizada para la toma de decisiones por parte de la Administración, en cuanto a la susceptibilidad por erosión costera y otros aspectos necesarios de manejar. Incluye observaciones realizadas por Lanamme desde el año 2019 en el sector de Caldera, durante este tiempo se han podido observar diferencias producidas por la estación lluviosa o seca, las mareas altas y extraordinarias, así como el efecto de El Niño en el año en curso (2023)", citó el laboratorio a través de un comunicado.
A su vez, la evaluación del tramo entre Caldera y El Roble incorpora una valoración técnica por medio de observación y análisis del entorno, de lo que se ha denominado "riesgo potencial de pérdida de conectividad".
Las zonas definidas como susceptibilidad muy alta se ubican en: el sector de Playa Nueva (al oeste del Puerto de Caldera), en la playa que está al sur del puente del estero de Mata de Limón, en playa Caldera norte (alejándose de la línea de costa) y en los acantilados de Roca Carballo.
Dentro de los puntos identificados dentro del parámetro con muy alta susceptibilidad está el kilómetro 9+500 y el kilómetro 10+500, donde actualmente se están dando los problemas de erosión en el enrocado que protege esta vía y que se ha visto afectado durante este año por el fuerte oleaje.
Principales hallazgos
1. La sección del pavimento más vulnerable es de aproximadamente 200 metros, cuya superficie de ruedo está compuesta de un pavimento flexible con una aparente capa de base granular según se aprecia en los cortes existentes.
2. La superficie del pavimento no presenta deterioros estructurales severos. Se identifican ciertas deformaciones plásticas en puntos muy específicos asociados a una incipiente pérdida de material en las capas de base producto de la erosión por efecto del agua superficial (lluvia u oleajes fuertes) y el paso de vehículos pesados.
3. Se identifica una cantidad considerable de material granular fino suelto (arena) en la superficie de ruedo, lo que podría significar un riesgo para los usuarios al disminuir la adherencia pavimento – neumático.
Para el laboratorio, es indispensable reforzar el señalamiento vial vertical. Así las cosas, se recomienda coordinar los esfuerzos con la Dirección General de Ingeniería de Tránsito (DGIT), con el fin de proponer las señales verticales más adecuadas para este tipo de peligros y complementar con señales de reglamentación e indicar que la regulación aplica para ciertas condiciones, en este caso, ante las fuertes lluvias y alto oleaje.
"Lo anterior, aparte de la necesidad de control de tránsito en los momentos críticos de oleaje", expuso la entidad.
Del estudio de Lanamme se concluye que hay tramos de la ruta 23 que tienen una susceptibilidad muy alta y representan un riesgo potencial alto para la perdida de conectividad, según la metodología empleada.
Especialmente, cerca de la desembocadura del río Barranca y en el sector donde se ubica la escollera.
"El manejo de aguas superficiales en ese sector es muy importante y, por lo tanto, el mantenimiento que debe de tener el canal de drenaje es esencial para proteger la carretera. Las obras de reconstrucción del enrocado, que se están dando en el sector de Caldera, sirven para volver a proteger momentáneamente la ruta del oleaje y mareas altas que se puedan dar en las condiciones actuales. Sin embargo, es necesaria una intervención que haga disminuir la exposición de la ruta, ya que ese sector sigue presentando una susceptibilidad muy alta a la erosión costera y se ha reconstruido la vulnerabilidad", destacó el laboratorio.
En este sentido, se recomendó al MOPT implementar las soluciones indicadas por el Laboratorio de Ingeniería Marítima y Fluidal (LIMF) en 2013, que consiste en construir 2 espigones extremos en la playa y encerrar el sector que presenta mayores problemas con dos espigones más, que lleguen hasta la batimétrica de 5 m.




